Despiden a una camarera de palabra al quinto día en un hotel de lujo: la justicia da la razón a la empleada, que acaba cobrando 60.000 euros y convertida en trabajadora fija
La empresa llamó a la trabajadora tres días antes de firmar el contrato para que se familiarizara con las actividades y funciones que debía desempeñar.

60.000 euros por cinco días de trabajo. Esa elevadísima cantidad es la que la justicia italiana ha acabado otorgando a una camarera que fue contratada como trabajadora temporal por un hotel de lujo y acabó siendo despedida de palabra al quinto día de la relación laboral.
La compañía le comunicó a la empleada que no había superado el período de prueba. Sin embargo, tanto el juez de lo social como por el Tribunal de Apelación de Venecia han dictaminado que la empresa cometió una infracción grave por haber llamado a la mujer tres días antes de iniciar el contrato para que se familiarizara con las actividades y funciones que debía desempeñar.
La afectada puso el caso en conocimiento del sindicato autónomo Fiadel Csa Cisal. Con el conciliador sindical Marco Parrino como representante, se impugnaron tanto el despido durante el período de prueba (por haberse efectuado verbalmente) como la rescisión del contrato.
Tal y como informa el medio de comunicación italiano Il Messaggero, la justicia ha entendido que la decisión del hotel de lujo de encomendarle funciones a la empleada de forma previa a la contratación constituye una forma de trabajo en negro que hace que se anulen todas las prerrogativas del empleador. En consecuencia, el contrato temporal ha pasado a ser considerado indefinido.
Aunque la empresa aún tiene la posibilidad de recurrir ante el Tribunal de Casación, será difícil que la decisión judicial cambie. El motivo es que algunos testigos, entre ellos varios trabajadores, han confirmado que la camarera había comenzado a familiarizarse con el funcionamiento del sistema informático de gestión, lo que supone un inicio del trabajo antes de que el contrato se firme.
El resultado de esa ilegalidad cometida por la compañía es que tendrá que abonarle casi 60.000 euros a la empleada. En concreto, la cifra se reparte de la siguiente forma: 49.000 euros en concepto de indemnización, más 4.500 y 6.000 euros en concepto de gastos legales.
