Imágenes satelitales revelan cómo China construyó maquetas a tamaño real de buques de guerra y aviones estadounidenses para perfeccionar sus misiles
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Imágenes satelitales revelan cómo China construyó maquetas a tamaño real de buques de guerra y aviones estadounidenses para perfeccionar sus misiles

Expertos consideran que la escala de estas instalaciones refleja una preparación muy específica para un hipotético conflicto por Taiwán y para una eventual intervención militar de Estados Unidos y Japón.

Nuevas imágenes satelitales muestran que el Ejército chino ha levantado maquetas a tamaño real de bases navales, buques de guerra, aeródromos y edificios gubernamentales de Taiwán.
getty y google maps

China lleva años preparándose para un posible conflicto en torno a Taiwán, pero las últimas imágenes obtenidas por satélite muestran hasta qué punto ha llevado esa planificación. Fotografías analizadas por The Telegraph revelan que el Ejército Popular de Liberación (EPL) ha construido réplicas a tamaño real de buques de guerra estadounidenses, bases navales, aeródromos militares e incluso edificios clave del Gobierno taiwanés para entrenar ataques con misiles y operaciones de asalto.

Los expertos consultados por el diario británico consideran que estas instalaciones reflejan un nivel de preparación muy superior al habitual. Lejos de tratarse de ejercicios genéricos, sostienen que reproducen objetivos concretos que podrían desempeñar un papel decisivo en una eventual invasión de Taiwán o en una intervención de Estados Unidos y sus aliados en la región.

Réplicas de buques, bases y edificios estratégicos

Entre las instalaciones identificadas figura una reproducción de la base naval de Yokosuka, en Japón, el principal puerto de la Marina estadounidense en el Pacífico occidental.

La base alberga de forma permanente una importante fuerza naval estadounidense, incluidos 10 destructores de la clase Arleigh Burke integrados en el Escuadrón de Destructores 15, además de formar parte del despliegue de más de 55.000 militares estadounidenses estacionados en Japón.

Las imágenes muestran maquetas de estos buques situadas dentro de una reproducción del puerto. En varias de ellas aparecen cráteres y daños compatibles con impactos de misiles durante ejercicios de fuego real.

Para Damien Symon, investigador de geointeligencia de The Intel Lab, el grado de detalle demuestra un objetivo muy concreto. "La precisión de las réplicas indica un enfoque muy específico en los adversarios potenciales en lugar de un desarrollo de capacidades genéricas", en declaraciones publicadas en Bussines Insider.

Misiles de largo alcance contra objetivos reales

Las imágenes analizadas muestran también una réplica de la base naval de Su'ao, en la costa este de Taiwán. Se trata de una instalación especialmente compleja desde el punto de vista militar, ya que cualquier misil lanzado desde China debe superar la barrera montañosa que atraviesa la isla.

Según explicó al periódico Lu Li-shih, antiguo teniente comandante de la Marina taiwanesa, precisamente por esa dificultad China necesita entrenar trayectorias específicas para sus proyectiles.

Las fotografías muestran que la maqueta sufrió impactos directos durante pruebas realizadas entre enero y febrero de 2022, lo que, según los especialistas, evidencia que los ensayos no son meramente teóricos.

Para los analistas, estas instalaciones permiten comprobar la precisión de parte del arsenal de largo alcance chino, entre ellos los misiles balísticos DF-27 y los misiles antibuque hipersónicos YJ-21 y YJ-17, capaces de alcanzar objetivos situados a cientos o incluso miles de kilómetros. "No estamos hablando de demostraciones controladas a corta distancia. Estamos hablando de lanzamientos de misiles desde kilómetros de distancia. Eso apunta a una capacidad creíble de ataque de largo alcance", señaló Symon.

Ensayos para tomar el control de Taipéi

La preparación no se limita al ataque de objetivos militares. Las imágenes también muestran dos grandes maquetas de la denominada Zona Especial de Bo'ai, el centro político de Taipéi, donde se concentran la Oficina Presidencial, el Ministerio de Exteriores y otras instituciones fundamentales del Gobierno taiwanés.

Una de ellas, situada en el campo de entrenamiento de Zhurihe, reproduce principalmente los edificios y habría servido para practicar operaciones terrestres. La segunda, construida posteriormente en Mongolia Interior, reproduce además el trazado de las calles, las manzanas y los accesos con gran fidelidad.

Según Thomas Shugart, investigador del Center for a New American Security y antiguo comandante de submarinos de la Armada estadounidense, todo apunta a que estas instalaciones funcionan como un auténtico ensayo general. "Probablemente sea para practicar la toma de esas instalaciones específicas por parte de tropas terrestres", afirmó.

De hecho, en 2015 los propios medios estatales chinos difundieron imágenes de soldados del Ejército Popular de Liberación realizando ejercicios de asalto frente a una réplica del edificio presidencial taiwanés.

Una estrategia que va más allá del entrenamiento

Las imágenes satelitales muestran además que China lleva más de dos décadas construyendo este tipo de instalaciones. Una de las más antiguas reproduce una importante base aérea de Taichung y data de 2002. Aunque es mucho más sencilla que las actuales, ya servía para ensayar bombardeos y pruebas de armamento.

Los analistas creen que el objetivo de estas infraestructuras no es únicamente mejorar la precisión militar. También consideran que constituyen un mensaje dirigido a los posibles actores de un futuro conflicto.

Según Shugart, la señal es clara para cada uno de ellos: a Japón le recuerda que sus bases serían objetivos militares si interviene; a Estados Unidos le advierte de que sus instalaciones en la región podrían ser atacadas; y a Taiwán le muestra que Pekín lleva años preparando un eventual asalto sobre su capital.

La tensión militar sigue creciendo en el Indo-Pacífico

La publicación de estas imágenes coincide con un periodo de creciente tensión en el estrecho de Taiwán. Durante los últimos años, China ha incrementado de forma constante sus maniobras militares alrededor de la isla, mientras Estados Unidos y varios aliados han reforzado su presencia en el Indo-Pacífico.

Ese escenario ha impulsado un aumento del gasto en defensa en numerosos países de la región. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, advirtió recientemente de la "justificada alarma" que genera el histórico proceso de rearme militar chino y la expansión de sus actividades militares dentro y fuera de Asia.

Las nuevas imágenes satelitales añaden ahora una prueba más del nivel de planificación con el que Pekín prepara un escenario que, aunque sigue siendo hipotético, se ha convertido en una de las principales preocupaciones estratégicas de las potencias occidentales.

No se puede obviar la otra cara, minoritaria y que se defiende como no influida por propaganda occidental, de que es cuestión de tiempo, sin prisa, que Taiwán sea oficialmente china, sin necesidad de guerras, más aún si EEUU y China ya no tienen que depender de los chips taiwaneses, que al final es clave, más allá de lo nacionalista. Mientras tanto, solo unos pocos países pequeños y menores reconocen a Taiwán como estado independiente, entre los que no están EEUU y la mayoría de países europeos. 

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Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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