Lleva 10 años sin pagar luz gracias a la "basura": ha conectado 1.000 baterías viejas de portátil a sus placas solares
El invento no solamente beneficia en términos personales al usuario, sino que también abre un espacio de reflexión en cuanto al cuidado del medioambiente y la gestión de los residuos tecnológicos.
¿Te imaginas no pagar ni un céntimo de euro por la luz de tu casa durante 10 años? Esta situación en primera instancia puede considerarse fantasiosa. Sin embargo, un usuario creó e instaló su propio sistema de electricidad, el cual abastece a todo su hogar.
¿Pero cómo lo hizo? Se preguntan muchos. El medio especializado en la industria tecnológica, JV Tech, publicó recientemente un artículo en el cual explica la el invento ingenioso por parte del individuo.
Vivimos en un mundo donde los avances tecnológicos cobran cada vez más importancia, a la par la sociedad siempre pretende estar lo más actualizada posible respecto a los últimos dispositivos disponibles en el mercado.
El consumismo frenético en este sector lleva a las personas generar constantemente residuos tecnológicos, tales como pilas de portátiles, las cuales a simple vista parecen obsoletas.
No obstante, un hombre decidió recaudar 1.000 baterías para elaborar su propia red eléctrica, quitándose la necesidad de contratar el sistema eléctrico tradicional. Todo se origina a 50 metros de su casa donde está ubicado un cobertizo.
Es ese lugar donde combina baterías viejas con paneles solares para generar energía sostenible fuera de la red eléctrica. El sistema ha funcionado sin mayores alteraciones desde noviembre del 2016.
Una invención que nos pone a pensar
"El usuario destaca que no ha necesitado sustituir ni una sola celda de batería, lo que demuestra la fiabilidad y sostenibilidad de su enfoque", apunta JV Tech, enfatizando el impacto positivo que esta práctica puede llegar a tener ecológicamente.
La genialidad del usuario va mucho más allá de los beneficios personales ya que, nos invita a reflexionar sobre el medioambiente y la gestión de los residuos tecnológicos. "Su sistema no solo satisface sus necesidades energéticas personales, sino que también abre interesantes posibilidades para la reutilización sostenible de las tecnologías existentes", expone el medio francés.