Manuela Hernández, limpiadora de 60 años: "Me enfada y me frustra trabajar con dolor, pero me da miedo el despido"
Aunque Feijóo define el aumento de bajas laborales como un "cáncer", hay trabajadores que no pueden permitirse faltar a su empleo por miedo al despido.
Las declaraciones de Feijóo sobre las bajas laborales siguen dando que hablar. El líder del PP calificó el aumento de este fenómeno como un "cáncer" y propuso acabar con los complementos salariales que aplican algunos convenios colectivos. No son pocos los que le han criticado, tanto políticos progresistas como sindicalistas y trabajadores.
Por ejemplo, Patricia Ruiz Martínez, la secretaria de Salud Laboral de UGT, ha advertido que esta merma salarial puede llevar a algunos trabajadores enfermos a presentarse en su puesto, "pero empeorará su salud y desembocará en una baja de mayor duración", detalla a El HuffPost.
Y lo cierto es que existe una problemática a la que no hizo mención Núñez Feijóo: los trabajadores que tienen miedo al despido y deciden no acogerse a una baja laboral aunque la necesiten.
Es el caso de Manuela Hernández, una mujer de 60 años que trabaja limpiando edificios y que desarrolla su labor "con mucho dolor", tal y como desvela en una entrevista con El País.
“Me duele mucho con casi todos los movimientos de mi trabajo, hasta para coger la fregona", asegura, y además afirma que ha llegado a acudir a su puesto "con el brazo en cabestrillo" para luego quitárselo y trabajar.
Un estudio del Consejo General de Economistas advierte que el aumento de las bajas en España se debe a factores como el envejecimiento de la población o las listas de espera de la sanidad pública. Ruiz Martínez lamenta que Feijóo no se refiera a este problema: "Solo habla de hacer más daño a las personas que están enfermas".
Trabajar sin encontrarte bien
Hasta un 31% de los trabajadores europeos han ido a trabajar encontrándose enfermos o con dolor, según los datos de la encuesta Eurofound. Este fenómeno se conoce como presentismo. Y en parte se debe al miedo a perder el empleo.
"Imagínate que me echan a la calle, ¿qué hago? Me enfada y me frustra trabajar con dolor, pero me da miedo el despido“, cuenta Manuela Hernández.
El País también conversa con Eva Vaquerizo, subsecretaria general del Sindicato de Médicos Inspectores del Cuerpo de la Inspección Sanitaria, y alerta de otro inconveniente: hay pocos inspectores médicos en España. Solo 450, menos que en 2013, pese a que las bajas han aumentado. "No llegamos a todo porque estamos desbordados", se queja.
Todas estas situaciones provocan que el incremento de las bajas laborales sea un asunto complejo que merece seriedad y el enfoque desde diferentes perspectivas.