Roban 2.500 plantas a un agricultor por valor de 2.000 euros: "No estaban destinadas a la venta, sino a nuestro propio inventario"
“Se trata de no tocar las cosas de los demás”.
Con una explanada vacía es como se encuentra ahora el agricultor holandés Johan Daems cuando se para a ver parte de su terreno, ubicado entre Wernhout y Achtmaal, en el municipio de Zundert (Países Bajos). El motivo de estas llamativas zonas sin cultivar en parte de sus tierras ha sido un insólito robo que ha conllevado pérdidas para este viverista holandés por un valor de aproximadamente 2.000 euros.
En concreto, el agricultor ha sido víctima de un robo de 2.500 plantas, y no de unas plantas cualquiera. “Las plantas más escasas y, por lo tanto, las más caras, han desaparecido: el haya cobriza”, ha explicado con amargura el propietario.
Una desagradable situación que ha pillado al viverista completamente por sorpresa. “Esta es una carretera a la que no se puede acceder simplemente a pie. Hay poco o ningún tráfico peatonal. En principio, nadie viene aquí”, ha señalado el agricultor, mientras pasea en furgoneta por sus tierras observando el destrozo.
Un plan muy bien ejecutado
“Mira, han atacado aquí”, apunta Daems señalando un terreno en el que pueden verse unos agujeros entre las hileras de plantas. Además, el propietario considera que “la operación” debía estar bien preparada.
“Sacar las plantas de la tierra es bastante trabajo. Pero si empezáramos los dos, podríamos hacerlo en quince minutos”, ha analizado el agricultor, apuntando que las hayas robadas miden entre 40 y 100 centímetros de altura.
“Han tenido que traer equipo para transportar las plantas. Se necesita un tractor o una camioneta de trabajo para eso. No se pueden transportar esas plantas en un coche de lujo”, ha añadido Daems, quien asume con pesimismo la situación: “Es poco probable que volvamos a ver estas plantas”.
El propietario se dio cuenta de que el cargamento había sido robado el miércoles. "Debió de haber ocurrido el lunes o el martes. Pasamos por aquí casi a diario, así que nos damos cuenta de algo así enseguida”, ha asegurado.
Robos de árboles anteriores
Además, esta no es la primera vez que el agricultor se encuentra con una situación así, ya que hace aproximadamente diez años fue también víctima de un robo similar. En esa ocasión le robaron 72.000 plantas. “Se trata de no tocar las cosas de los demás”, ha censurado enfadado el propietario.
Y desgraciadamente, Daems no es el único que ha sufrido esta serie de robos. El año pasado, el viverista Thomas Bartelen, de Nispen, fue también víctima de un robo similar. En su caso, a Bartelen le robaron 500 árboles de su terreno dos veces en un mes.
Por su parte, la organización Treeport Zundert observa con preocupación que este tipo de robos se producen cada vez con mayor frecuencia. "Unas cuantas veces por temporada”, ha asegurado la asociación. “¿Por qué se roban estas plantas? Porque representan valor. Esto aplica a todo lo que se roba", ha explicado el portavoz David Bömer, aunque ha advertido de que los envíos comerciales “suelen llevar una etiqueta”, por lo que robar estas plantas "conlleva riesgos”.
El destino de las plantas
Sin embargo, en el caso de Daems, sus plantas no estaban etiquetadas, ya que estas “no estaban destinadas a la venta”, sino a su propio inventario. En este caso, Bömer prevé dos escenarios. “Un supuesto es que las plantas han sido robadas y ya se han enviado al extranjero; en ese caso, las plantas han desaparecido por completo.
La otra posibilidad es que terminen en el mercado holandés, en este caso es muy posible que un cultivador las haya comprado sin saberlo. Esperamos que otros emprendedores estén atentos”, ha concluido.