Rosie, interiorista, tras 17 años en Londres: "Mi sueldo no daba para una hipoteca, así que me fui a vivir sola al bosque"
"Es bonito, simplemente, dejarse llevar por la vida".

El problema de la vivienda va mucho más allá de la crisis de acceso que hay en España. Países como Francia, Alemania, Países Bajos o Inglaterra lo sufren de lleno, solo por citar algunos territorios. Y Rosie, una interiorista lo sabe bien tras su experiencia de 17 años en Londres.
La situación fue tan extrema en la capital de Inglaterra y de todo el Reino Unido que optó por irse a vivir a un bosque porque "mi sueldo no daba para una hipoteca", como reconoce la propia Rosie en testimonio para The Pillow en YouTube. Volver a su tierra natal no lo contempló "porque nunca me sentí muy conectada a Países Bajos, excepto por mi familia que está allí".
"Realmente disfrutaba la vida en Londres, es una gran ciudad. Caminar por todas partes, el transporte, estar rodeada por tantas cosas...", rememora Rosie. Y lo hace adelantando el gran problema de la vida en Londres, que "llegado a un punto quería comprarme un apartamento". Y no, no le daba.
"El salario que tenía no era suficiente para conseguir una hipoteca". En cierta manera, explica el periodista, perdió la esperanza, pero ella retoma con el recuerdo de conocer a alguien que hacía senderismo en rutas de larga distancia
Ahí empecé a viajar, cogí todo mi dinero ahorrado y empecé a viajar durante cuatro años", alternando sus escapadas y su trabajo convencional en Londres "para ganar dinero". "Empecé a apreciar las cosas de fuera de las ciudades, que quizás podría vivir en otras partes que nunca me hubiera imaginado".
Como podría pensarse, su entorno no lo entendió. Pero Rosie tomó la decisión de mudarse, no de ciudad, sino de país. "Es bonito, simplemente, dejarse llevar por la vida. Suecia parecía la mejor opción por mi forma de ser y me gustaba el hecho de poder ir a todos los bosques", apunta sobre un proceso que le llevó a ver varias casas hasta encontrar la definitiva en pleno bosque.
"Pude pagarla en efectivo y no tener una hipoteca". Su nueva vida acababa de comenzar.
