Sara Pampín, directora de instituto: "Antes era un puesto de prestigio, ahora es de pringado"
Los directores de los centros educativos no desean el puesto: "No me he formado para ser administrativa"

Los directores de instituto no quieren ser directores de instituto. Según informa el diario El País, la situación es bastante común. La suma de estas convocatorias, categorizadas como extraordinarias, en solo cuatro autonomías (Cataluña, Comunidad Valenciana, País Vasco y Baleares), alcanza las 300.
Manel Perelló, director hasta 2024 del Centro de Formación, Innovación e Investigación de las Direcciones Escolares en el archipiélago balear, pasó meses persiguiendo datos de toda España y estima que los nombramientos excepcionales representan en torno a un tercio del total de colegios e institutos, lo que supondría que hay más de 4.000 directores así.
El caso de Sara Pampín resulta significativo. Esta profesora de biología, cuenta en declaraciones al diario El País, que la normbraron directora de un instituto en Valladolid pese a "no cumplir ningún requisito": no tenía plaza en el centro, y no tenía curso de formación en el centro. "Cuando la inspectora me llamó al despacho y me dijo que me iba a nombrar, pataleé lo que pude, pero me dijo que era un nombramiento de oficio y que como funcionaria tenía que tirar adelante", relata la afectada.
"Fue muy, muy difícil", recuerda ahora. Ocupó el puesto de respnsabilidad durante dos años y finalmente logró dejar la dirección cambiándose a otro instituto, donde se repitió la misma situación y le tocó ser directora. "Es verdad que tiene muchas cosas positivas, sacas adelante proyectos superbonitos, y ayudas a muchos niños en muchos aspectos. Pero echo la vista atrás y lo que me viene a la cabeza son sobre todo los problemas, los marrones diarios, el apagar fuegos constantemente", explica en su conversación con el periódico.
Pampín recuerda que "cuando yo era alumna, estudiaba en el centro donde trabajaba mi padre, donde estuvo como director 30 años". "Antes era un puesto de prestigio y ahora, perdón por la expresión, es de pringado", culmina.
El complemento salarial
Los directores reciben un complemento salarial, que varía en función de la comunidad autónoma y del tamaño del centro. Monica Barquiña, directora de una escuela en Noia (A Coruña, Galicia), cuenta a El País que cobra unos 300. El cargo implica también una reducción de horas de clase para dedicarlas a la dirección, pero esas horas, "son insuficientes". "Dedicas muchísimo tiempo fuera de tu horario, tardes que pasas aquí enteras. Por eso, muchos acaban quemados, y los que no están en el puesto saben que no compensa", resume.
