Trump se maquilla la mano antes de cada acto público y dice que tarda "unos 10 segundos": el moratón que lleva un año exacto generando preguntas sobre su salud
El presidente de EEUU, de 79 años, ha tratado de esconder un asunto que lleva tiempo inquietando a su círculo y generando dudas en todo el país. En el reciente discurso del Estado de la Unión sus manos volvieron a ser tema de conversación.

A vueltas con las manos de Donald Trump, máxime tras su comentado discurso del Estado de la Unión. Es el gran misterio en torno a la que sin duda es la figura más pública de todo el planeta, el presidente de EEUU y también una de las pocas debilidades que muestra el todopoderoso magnate republicano.
Desde hace un año, un extraño moratón en mitad de la mano de Trump tiene a los asesores y a los contrincantes obsesionados, por lo que pueda representar en relación a la salud del presidente de EEUU. Evidentemente, se ha disparado la rumorología entre sospechas, fake news y análisis médicos, que él asegura ir pasando "con nota".
El propio Trump ha restado importancia a ese moratón e intenta disimularlo como trata de ocultar los efectos de la edad en su piel. Porque, le guste o no al líder republicano, Donald Trump tiene 79 años. Y como le ocurre a figuras como Vladimir Putin o más recientemente Pedro Sánchez, al mandatario de EEUU le toca aclarar lo que (le) ocurre.
Lo que admiten Trump y su equipo
Sin embargo, la realidad es que Trump se maquilla la mano para esconder el moratón. Y no lo esconde, precisamente. Él mismo ha llegado a revelar que se aplica alguna crema o similar "durante 10 segundos" para decolorar los tonos morados de su marca.
¿El motivo? Ahí vuelve el Trump de siempre. La Casa Blanca infomó el pasado año de que le habían detectado insuficiencia venosa crónica, un problema que dificulta el flujo de la sangre desde las extremidades al corazón, algo relativamente habitual en un paciente de su edad, por lo que está tomando aspirinas, como anticoagulante de la sangre.
El propio Gobierno de EEUU achaca este problema de circulación como una posible causa, pero Trump lo liga a dos razones bastante más 'de la calle'. La primera, un supuesto golpe contra un mueble a comienzos de año; por otro lado, sus numerosos y bien fuertes apretones de manos. Emmanuel Macron y Pedro Sánchez pueden dar fe de ello, por cierto.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, insistía en el enfoque de su 'jefe', a quien definió hace tiempo como "un hombre del pueblo" que "se reúne con más estadounidenses y les estrecha la mano a diario que cualquier otro presidente en la historia", en declaraciones al medio Daily Beast.
