Una moneda de cinco pesetas bate récords al superar los 82.000 euros en una subasta
Se convierte en el “duro” más caro jamás vendido.
Antes de desaparecer en 2002 con la llegada del euro, las pesetas fueron mucho más que un simple medio de pago. Cada moneda y billete contaba una historia, reflejando cambios históricos, políticos y culturales. Hoy, más de dos décadas después, estas piezas han pasado de ser algo común en los bolsillos a auténticos tesoros para coleccionistas, capaces de alcanzar cifras sorprendentes en subastas internacionales.
Entre todas las pesetas que han quedado como testigos del pasado, algunas destacan por su historia y rareza. Es el caso de una moneda de 5 pesetas de 1895, acuñada cuando Alfonso XIII era apenas un niño y España atravesaba un periodo de regencia y cambios sociales. Un siglo y medio después, se ha consolidado como la pieza más valiosa de esta denominación en la historia de la numismática española.
El ejemplar ha batido récords en el mundo numismático, alcanzando un precio histórico de 82.763 euros en subasta, consolidándose como el “duro” más caro jamás vendido, según recoge El Diario de Navarra, y demostrando que, más allá de su valor económico original, estas monedas guardan un enorme valor histórico y sentimental. Fue ofrecida por la prestigiosa casa de subastas Heritage, conocida por gestionar piezas de gran relevancia internacional.
Datos técnicos de la moneda
La moneda presenta las características técnicas propias de los duros de finales del siglo XIX: 37 milímetros de diámetro, aproximadamente 25 gramos de peso y está fabricada con plata de ley 900 milésimas. El anverso muestra el busto juvenil de Alfonso XIII, mientras que en el reverso aparece el escudo coronado y la leyenda con el valor facial “5 PESETAS”, siguiendo los cánones estéticos de la época.
En cuanto a los elementos identificativos, las estrellas 18 y 95 identifican el año de acuñación tal y como se hacía entonces. Por otro lado, las siglas PGV visibles en la moneda corresponden a los ensayadores responsables de la ceca de Madrid en esa época: Félix Miguel Peiró Rodrigo, Antonio García González y Remigio Vega Vega, quienes supervisaron la producción monetaria de aquel entonces.
¿Por qué un precio tan elevado?
Los factores que determinan el precio en numismática son el estado de conservación, la rareza (número de ejemplares conocidos) y la demanda entre coleccionistas. En el caso de esta emisión de 1895 confluyen los tres elementos: se trata de una variante poco frecuente, en un estado excepcional para su antigüedad y con una certificación profesional (NGC SP62) que aporta confianza a compradores internacionales.
Además, el interés por piezas históricas españolas ha crecido en los últimos años y ha permitido que ejemplares concretos superen con creces su valor facial original. Un fenómeno que confirma que la numismática vive un momento de auge, en el que la historia, la escasez y la excelencia en la conservación pueden transformar una antigua moneda olvidada en un auténtico objeto de deseo para coleccionistas de todo el mundo.