La gran estafa climática de la IA: "Promesas huecas mientras los centros de datos siguen alimentando el carbón y el gas"
Varios organismos han examinado 154 declaraciones "que afirman que la IA tendrá un beneficio climático neto".
Para nadie es un secreto que el calentamiento global, la deforestación, entre otras problemáticas ecológicas, han afectado a lo largo de los años nuestro planeta. Gracias a los diversos estudios científicos, la población mundial se ha vuelto más consciente de dicho tema.
Este panorama ha impulsado a la industria tecnológica a autopromocionarse, proclamándose como una alternativa sostenible para hacerle frente a los problemas medioambientales.
No obstante, un artículo publicado por Último Minuto expone que las grandes compañías digitales están generando desinformación, afirmando falsamente que sus respectivos sistemas de inteligencia tienen un bajo impacto ecológico.
Las empresas tecnológicas al descubierto
Climate Action Against Disinformation, Stand.earth y Green Screen Coalition han examinado 154 declaraciones "que afirman que la IA tendrá un beneficio climático neto, incluidas las de empresas como Google y Microsoft e instituciones como la Agencia Internacional de Energía [AIE]".
Los resultados son contundentes y expresan la carencia de fundamentos sólidos por parte de dichas compañías. "Solo el 26% de las afirmaciones citan artículos académicos publicados, y el 36% no cita ninguna evidencia. En general, estas afirmaciones se basan en evidencia débil, no en estudios revisados por pares", apuntan las ONG.
El análisis no encontró "un solo ejemplo en el que sistemas generativos (...) como ChatGPT, Gemini o Copilot hayan generado reducciones de emisiones materiales, verificables y sustanciales", sostienen.
Para el analista de clima y energía Ketan Joshi, las firmas informáticas están actuando de una forma sumamente ventajosa. "Parece que las empresas tecnológicas están aprovechando la falta de claridad sobre lo que ocurre dentro de los centros de datos que consumen enormes cantidades de energía para ocultar una expansión destructiva para el planeta", declara.
"Las promesas de tecnologías que salven vidas siguen siendo huecas, mientras los centros de datos siguen utilizando carbón y gas todos los días", concluye.