El rotundo minuto de Vicente Vallés por lo que hizo León XIV en el Congreso da la vuelta a España
"No es quien para decirle a los parlamentarios de otro país...".

Vicente Vallés ha dejado uno de sus editoriales más duros al valorar las palabras del papa León XIV en el Congreso de los Diputados, donde el sumo pontífice criticó la ley de eutanasia y la ley del aborto.
Ha afirmado el periodista que el papa fue invitado al Congreso "no tanto en su condición de cabeza de la iglesia católica, sino en su calidad de Jefe del Estado vaticano". "Son muy pocas las ocasiones en las que un Jefe de Estado extranjero es invitado a dar un discurso ante las Cortes Generales", ha añadido Vallés.
Antes el papa, por el Congreso han pasado el presidente de Ucrania, el de Francia o el de Portugal "y en todas esas ocasiones decidieron hacer referencia a aquello que une a sus países con el nuestro en el bien entendido que un jefe extranjero, por lógica cortesía diplomática, no es quien para decirle a los parlamentarios de otro país que ha sido elegidos democráticamente las leyes que deben aprobar o dejar de aprobar".
Ha puesto sobre la mesa Vallés que nadie podría imaginar al rey de España criticando a los diputados de la Asamblea francesa o de la Cámara de los Comunes británica por las leyes que ponen en marcha.
"Este no ha sido el caso del Jefe del Estado vaticano que sí les ha dicho a los diputados y senadores españoles que no le gusta que hayan aprobado leyes como la del aborto, la eutanasia o que estén muy polarizados y que sí la iniciativa sobre inmigración. En definitiva, un discurso cargado de referencias políticas", ha sentenciado Vallés en un editorial que está dando la vuelta a España.
Qué dijo el papa
En un discurso que duró más de media hora que se llevó una ovación de casi 10 minutos, también por parte de partidos de izquierda, el papa defendió que la vida humana "no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de la civilización".
"Toda vida humana debe ser reconocida desde su concepción hasta su ocaso", en referencia velada a la eutanasia.
"Cuando esta certeza se oscurece, los más vulnerables son las primeras víctimas y la ley pierde su significado más profundo: servir y proteger a cada persona. Por eso la grandeza moral se manifiesta en su capacidad de acompañar y proteger a las personas más frágiles", afirmó.
