Facu Díaz no se muerde la lengua sobre la detención de Quequé y responde si lo ve como una advertencia
Algunos ven su detención como algo más que una simple actuación policial.

La detención (y posterior liberación) del humorista Héctor de Miguel, más conocido como Quequé, ocurrida el pasado miércoles por la noche por la Policía Nacional en Salamanca por un presunto delito de desobediencia, ha llevado a que la mayor parte de los protagonistas del mundo de la comedia en España se pronuncien al respecto. Y es que algunos ven algo más que una simple actuación policial.
Uno de los que no se ha mordido la lengua ha sido el humorista Facundo Díaz Troncoso, también conocido como Facu Díaz, quien con cierto tono de humor e ironía, ha querido dar su opinión sobre el asunto en el programa de Jesús Cintora 'Malas Lenguas' y ha respondido si cree que se trata de un "aviso" para el resto de compañeros del gremio.
"Soy el cómico de guardia, supongo, ¿no? El que queda metido en un domicilio a estas horas. El resto están por ahí, maleantes, haciendo cosas turbias. Entiendo que soy lo único que se ha prestado a estar sobrio y despierto hasta ahora", bromeó nada más comenzar la entrevista.
Después llegó el turno de hablar en serio. Preguntado por Cintora sobre si la detención podía entenderse como un mensaje para el gremio, Facu respondió que, en su opinión, esa presión no es precisamente nueva.
"Llevan muchos años con esta matraca..."
"Bueno, la realidad es que yo creo que lleva siendo así mucho tiempo, llevan muchos años con esta matraca de la cancelación y de que hay una especie de dictadura progre que silencia y que amordaza. Mientras tanto, hay una operativa de mucho dinero para que existan entidades que nos hostigan y permanentemente nos amenazan con la posibilidad de llevarnos a los juzgados", afirmó.
Finalmente, el humorista quiso hablar sobre la ironía, así como la "dificultad" de lo que supone defender un chiste ante un tribunal. "Somos quizá las personas que peor se pueden defender ante un juez, porque no hay nada más difícil que ir a explicarle a un juez que uno es comediante y, por tanto, un payaso y por tanto, dice payasadas. Y la verdad es que esa escena es tragicómica. Es un momento bastante vergonzoso para todas las partes involucradas", sentenció el humorista.
