Se topa con "el monstruo final de las duchas de hotel": el que entienda, que avise
La publicación de Javier Aznar en redes sociales se hace viral al mostrar un sistema de ducha tan complejo que muchos usuarios aseguran haber vivido situaciones parecidas durante sus viajes.
Hay experiencias universales que trascienden fronteras, idiomas y generaciones. Una de ellas es entrar en la habitación de un hotel, decidir darse una ducha y descubrir que ponerla en marcha requiere prácticamente un máster en ingeniería.
Eso es precisamente lo que ha provocado las risas de miles de usuarios en redes sociales después de que el escritor y comunicador Javier Aznar compartiera una fotografía de lo que él mismo definió como "el monstruo final de las duchas de hotel".
"He llegado al monstruo final de las duchas de hotel", escribió en una publicación que no tardó en llamar la atención de numerosos usuarios.
La imagen muestra un panel de instrucciones aparentemente sencillo, pero que termina convirtiéndose en un auténtico rompecabezas para cualquiera que intente descifrarlo a primera vista.
Tres mandos y varias combinaciones
Según las indicaciones, para bañarse hay que girar el mando A hacia la derecha. Sin embargo, si lo que se quiere es utilizar la ducha superior, el procedimiento cambia: hay que pulsar un botón y girar ese mismo mando hacia la izquierda.
La cosa no termina ahí. Para conseguir agua fría hay que girar el mando B hacia la derecha, mientras que para obtener agua caliente es necesario pulsar otro botón y girar el mismo mando hacia la izquierda.
Por último, la ducha de mano requiere actuar sobre un tercer mando, identificado con la letra C.
Todo ello acompañado de iconos, flechas y explicaciones que, lejos de aclarar el funcionamiento, han provocado que muchos usuarios se sientan todavía más confundidos.
Una comparación que lo resume todo
La gracia de la publicación no está únicamente en la complejidad de las instrucciones. Aznar acompañó la fotografía con una imagen que muchos internautas reconocieron al instante.
En ella aparece una caricatura de una ducha imposible, llena de mandos, botones, indicadores de temperatura y advertencias contradictorias. Una especie de panel de control propio de una nave espacial que se ha convertido en meme precisamente para burlarse de esos sistemas absurdamente complejos que parecen diseñados para poner a prueba la paciencia de cualquiera.
La comparación resultó inmediata. Para muchos usuarios, la ducha del hotel fotografiada por Aznar parecía haber cruzado la frontera entre un simple grifo y un videojuego de nivel avanzado.
Un problema más común de lo que parece
Las respuestas a la publicación se llenaron rápidamente de personas compartiendo experiencias similares en hoteles de distintos países.
Porque, aunque pueda parecer una anécdota menor, pocas cosas generan tanta frustración como quedarse encerrado en el baño intentando averiguar cómo sale el agua caliente o qué combinación exacta de giros, botones y palancas permite activar la alcachofa correcta.
De hecho, para muchos viajeros habituales existe una especie de regla no escrita: cuanto más moderno y sofisticado parece el sistema de ducha de un hotel, más probabilidades hay de que se necesiten varios minutos para descubrir cómo funciona.
En este caso, el consenso parece bastante claro. La ducha funciona, las instrucciones también están ahí, pero entenderlas a la primera ya es otra historia.
Y como resume el propio espíritu de la publicación, quien consiga descifrarla sin equivocarse a la primera quizá merezca algo más que una ducha: merece una explicación para el resto.