Un periodista suizo arrasa al repasar las injusticias del Mundial de Trump: "Es la más mercantilizada de la historia"
David Lemos no se deja nada en el tintero.

La Copa del Mundo de 2026, que se ha jugado en EEUU, México y Canadá, ha trascendido más allá de lo puramente deportivo. Ya han pasado unos días desde que España se hiciera con su segunda estrella después de dar un baño futbolístico a la Argentina de Leo Messi, quien posiblemente haya vivido, o esté cerca de ello, su último partido con la albiceleste.
"El Mundial de Trump". Así lo llaman muchos por ser EEUU el país organizador y muchas son las críticas que el mandatario ha recibido. El periodista suizo David Lemos ha arrasado en redes sociales después de que varios usuarios se hicieran eco de su discurso contra Donald Trump y el Mundial "más mercantilizado de la historia".
"Fue, sin duda, la Copa del Mundo más mercantil de la historia y una de las más politizadas. Gianni Infantino la había presentado, y me disculparán la paráfrasis, como la cosa más hermosa que le ha sucedido a la humanidad, más o menos", expresó Lemos.
Precios abusivos y prohibición de entrada al país
Lo que es seguro para el periodista es que esta edición ha aportado más que nunca antes: "Nos ha dejado magníficas satisfacciones, bellos momentos en el terreno de juego, un hermoso ganador espléndido". Sin embargo, no olvida algo importante: aunque los estadios estuvieran llenos, los precios eran brutalmente altos.
"Personas sin medios considerables tuvieron que pagar esos precios por su pasión por el fútbol, una pasión que los devora", ha añadido. También critica que no se haya dejado entrar a aficionados, periodistas e incluso árbitros, como en el caso del somalí Omar Artan, por su nacionalidad.
"Un político que se ha inmiscuido en el corazón del juego"
"También se piensa en el trato inaceptable del equipo de Irán, que no pudo defender sus posibilidades correctamente en este torneo y en el caso Balogun", ha criticado, poniendo de ejemplo el Mundial del 82, cuando el emir de Kuwait "bajó al campo para anular un gol de Francia".
"Hemos visto a un presidente jactarse de haber llamado al presidente de la FIFA para anular la suspensión de un jugador, un político que se ha inmiscuido en el corazón del juego", ha sentenciado.
