Una señora se monta en un taxi y pide ir a urgencias, al ir a pagar dice que se le ha olvidado el dinero y el taxista comparte el sonado final de la historia
"Me pasó algo que te hace pensar", dice el conductor.

El mundo está sediento de buenas noticias. Esas pequeñas obras que, como una gota de agua en un inmenso océano, ayudan al menos a recuperar mínimamente la fe en el prójimo. Esta es una de ellas.
La ha protagonizado y compartido Jose, un taxista de Madrid con más de 13 años de experiencia que es popular en TikTok como @peli.taxi, desde donde da a conocer su día a día al volante.
"Recojo a una señora mayor de madrugada y nada más montarse dice: 'Corre, hijo, vámonos a urgencias que me duele muchísimo la tripa'. Bueno, por el camino se retorcía de dolor", empieza contando.
"Ahora usted se va a urgencias"
"Y al llegar al hospital empieza a mirar corriendo el bolso y dice: 'Ay, hijo, que se me ha olvidado el monedero con la tarjeta en casa'. Digo: 'Bueno, usted tranquila'. Dice: 'Ay, hijo, ¿y ahora qué hacemos?'. Digo: 'Bueno, ahora no hacemos nada. Ahora usted se va a urgencias, yo le doy una tarjeta con mi teléfono y luego usted me paga", relata.
La mujer se bajó del coche sin pagar y entró en el hospital. Ahí llegan las dudas sobre cómo terminaría la historia: ¿el taxista no tendrá más noticias jamás de esa clienta o, en cambio, la señora cumpliría y acabaría pagando?
Llegó el Bizum con un bonito mensaje
Esta vez, la bondad triunfó: "La mujer entró a urgencias y como a eso de las cinco o seis horas me llegó un Bizum con cuatro euros de propina. Y luego me puso este mensaje tan chulo: 'Soy la cliente de esta mañana de tu primera carrera. A ti gracias, me trataste tan bien como un hijo".
"Muchas gracias, para eso estamos", le replicó el taxista, que celebra: "¡Por estas cosas merece la pena confiar en la gente! ¡Hay que confiar un poco en la gente! Aunque algunas veces te la dan doblada".
Qué dice la ley en estos casos
Irse sin pagar de un taxi puede considerarse delito leve de estafa, según los artículos 248 y 249 del Código Penal, aunque en este caso el asunto tiene un matiz porque se debía a una urgencia médica acreditada (la mujer iba al hospital).
Por lo tanto, si la mujer no hubiese pagado no habría delito, pero eso no significa que el servicio sea gratis. Pero al taxista sólo le habría cabido una reclamación civil, no penal, y complicada si no tenía los datos de la pasajera.
