INTERNACIONAL
29/03/2013 10:51 CET | Actualizado 29/05/2013 11:12 CEST

Deutsche Bank, el principal banco de Alemania, no cree que España necesite un rescate

REUTERS

El Gobierno y el todopoderoso banco alemán Deutsche Bank están de acuerdo en algo.

No habrá rescate.

Así lo ha dicho la entidad, que prevé que sin embargo, prevé que la economía española se contraiga un 1,6% en 2013, para después crecer cinco décimas en 2014, según recoge en la última edición de su informe 'Perspectiva Mundial', en la que el banco alemán destaca que, en su opinión, España conseguirá "mantener su independencia financiera".

Deutsche Bank subraya que el país ha logrado "mantener la confianza del mercado" y evitar el tener que recurrir al programa de compra de deuda OMT creado por el Banco Central Europeo (BCE) para ayudar a países de la eurozona con problemas con la condición de que se sometan a un programa de ajuste de la 'troika' (la Comisión Europea (CE), el BCE y el Fondo Monetario Internacional (FMI)).

Sin embargo, la entidad alemana advierte de que aún existen riesgos a los que debe enfrentarse la economía española, como el "escándalo" de la financiación de los partidos políticos, un menor crecimiento o la tímida recapitalización del sector bancario.

ASPECTOS POSITIVOS

Aún así, también recalca que existen aspectos "positivos" en la economía española, como la "significativa corrección" de la posición financiera de las empresas, una mayor productividad, una mejor competitividad y una mejora récord de las exportaciones, que ha llevado a un corrección más rápida de la cuenta corriente.

Según las últimas previsiones de la institución, la economía española se contraerá un 1,6% este año, tras registrar una caída del PIB del 1,4% en 2012, mientras que para 2014 espera un crecimiento económico de cinco décimas.

Estas previsiones empeoran en una décima las publicadas este miércoles por el Banco de España, que apuesta por una caída del PIB del 1,5% en 2013 y un crecimiento del 0,6% en 2014. Por su parte, el Gobierno ya ha anunciado que en las próximas semanas revisará a la baja sus previsiones para adecuarlos al actual entorno macroeconómico.

Por otro lado, cree que las cuentas públicas cerrarán 2013 con un déficit del 6,2% y 2014 en el 5,3%. Estas cifras se alejan de los objetivos del 4,5% y 2,8% marcados para este año y el próximo, respectivamente, aunque el Gobierno está negociando con Bruselas la concesión de al menos un año más para cumplir con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC).

EL PIB DE LA EUROZONA CAERÁ UN 0,6%

Respecto al conjunto de la eurozona, la entidad alemana cree que cerrará 2013 con una caída del PIB de seis décimas, la misma que en 2012, aunque la unión monetaria volverá a crecer el próximo año, en concreto un 1%.

Entre las principales economías del euro, Alemania será la que mejor se comporte, con un incremento del PIB de tres décimas este año y del 1,5% el próximo. En el caso de Francia, la economía se contraerá seis décimas en 2013 y aumentará un 1,1% en 2014.

Por su parte, el PIB de Italia se contraerá un 1,8% este año y crecerá cuatro décimas el próximo, mientras que el de Portugal caerá un 2,2% en 2013 y aumentará ocho décimas en 2014. Grecia, tras contraerse un 4,5% este ejercicio, logrará dejar atrás varios años de recesión en 2014 al crecer un 0,5%.

Deutsche Bank destaca que existen tres motores en la recuperación prevista para Europa a partir de 2013. En primer lugar, menciona la fortaleza de la demanda externa y subraya las mejoras en la competitividad de países de la periferia como España y Portugal.

Asimismo, ve positivo que, tras dos años de gran austeridad, el ritmo de ajuste se está ralentizando, reforzado por el resultado de las elecciones italianas. En su opinión, un crecimiento más débil no es motivo para exigir más austeridad, una flexibilidad que ya está beneficiando no sólo a España o Portugal, sino también a Francia o Países Bajos.

En tercer lugar, incide en que la financiación bancaria y el capital están mejorando, situando a la eurozona más cerca de la generación de crédito de lo que ha estado en los últimos dos años. En su opinión, esto se debe en gran medida la confianza generada por el programa OMT del BCE.