POLÍTICA
24/04/2014 11:13 CEST | Actualizado 24/04/2014 11:46 CEST

Juicio a Elpidio Silva: el juez logra que se suspenda al recusar al presidente de la sala

EFE

Tras varios intentos para lograr que su juicio, que considera "ilegal", fuera suspendido, el juez Elpidio José Silva lo ha conseguido.

El magistrado, juzgado por prevaricación tras encarcelar dos veces al banquero Miguel Blesa, ha pedido la recusación del presidente de la Sala, Arturo Beltrán, y de la magistrada María Tardón (que fue consejera de la Asamblea de Caja Madrid).

El acusado, que se enfrenta a una pena de 30 años de inhabilitación, ha presentado en la cuarta sesión del juicio un incidente de nulidad contra Tardón por "representar al Partido Popular" y contra Beltrán por su 'falta de imparcialidad' al permitir la presencia de esta jueza, no aceptar la renuncia de su abogado e integrar la sala que, en fase intermedia, componían otros dos togados que finalmente fueron apartados.

El presidente del tribunal ha explicado que el juicio queda suspendido hasta que otra sala, la del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, pueda resolver el expediente de recusación.

PIDE UNA INDEMNIZACIÓN DE 10 EUROS

Además, Silva ha demandado también por la vía civil a Beltrán por "vulneración de derechos" al haber continuado con la vista pese a que el juez reclamó estar en situación de indefensión tras la renuncia de su abogado defensor, Cándido Conde Pumpido, y ha solicitado una indemnización de diez euros.

El juez Silva ha convertido en todo un espectáculo su juicio durante los cuatro días que ha durado la vista. Jaleado en la sala por los preferentistas, víctimas del engaño de Caja Madrid, Silva ha mantenido un constante tira y afloja con el Tribunal que ha tratado de seguir con la vista pese a los intentos del juez de suspenderlo a través de la escenificación de la renuncia de su abogado.

Al principio de la cuarta sesión del juicio, el abogado Conde-Pumpido Varela ha reclamado al tribunal que le dispense de seguir ejerciendo la defensa de Silva después de que su "excliente" profieriera "manifestaciones que atentan directamente contra su dignidad profesional". "No estoy dispuesto a seguir oyendo cómo se denigra personal y profesionalmente sin que se haya hecho nada por parte de la presidencia", ha remachado.

"No cuento con la confianza de mi defendido", ha expuesto el letrado, para pedir abandonar el estrado al considerar que su situación es "insostenible" desde el punto de vista "profesional y humano". Silva ha insistido que ya no gozaba con la confianza de Conde-Pumpido porque no está ejerciendo su función "de manera adecuada".

"No responde a ninguna estrategia marcada por este letrado, sino a una pérdida eficaz y evidente de la confianza que está siendo exteriorizada y va a ser exteriorizada públicamente, ocasionándome un daño que no tengo el deber de soportar", ha añadido Conde-Pumpido.

El presidente del tribunal, Arturo Beltrán, ha dado por zanjada "definitivamente" esta cuestión al haber "actos concluyentes" que permitieron determinar que la renuncia de la defensa era fraudulenta y tenía como único objetivo retrasar el juicio.

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