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18/06/2014 20:08 CEST | Actualizado 19/06/2014 09:20 CEST

Maracaná ve hundirse a 'La Roja' (0-2)

EFE

El fracaso más absoluto para España en el Mundial de Brasil se consumó en Maracaná. El estadio más emblemático de la historia del fútbol ha visto caer con estrépito a una de las mejores selecciones que ha alumbrado este deporte. 'La Roja' perdió 0-2 con Chile y se despide de la Copa del Mundo en el segundo partido, habiendo recibido siete goles y sólo logrando anotar uno, de penalti.

El fiasco de la selección española tiene dos claves que se dejaron ver sobre el césped de Maracaná. La primera, la física. Este equipo no ha tenido chispa en ningún momento del torneo y esa era una de las fortalezas de su juego: presionar a las defensas rivales y cansarlas moviendo el balón de un lado al otro. Pero cuando las piernas fallan, la cabeza no responde igual y España no se ha parecido a aquel conjunto que ha logrado dos Eurocopas y un Mundial en los últimos seis años.

La otra clave es la falta de acierto. Tal vez por la falta de fuelle, futbolistas que son el eje principal de este grupo han sido caricaturas de sí mismos. No ha habido noticias de Casillas, Ramos, Xavi e Iniesta. Sólo leves destellos durante la segunda mitad del partido contra Chile ante el espejismo de una remontada imposible.

España llegaba a Maracaná con la necesidad de vencer o vencer y claudicó bien pronto, cuando a los veinte minutos, Vargas aprovechó un buen pase de Aránguiz tras una serie de fallos defensivos. Los chilenos lograban su merecido premio tras un gran esfuerzo inicial, que ya anunciaron en el primer ataque, que casi supuso el 1-0.

No hubo reacción en los jugadores españoles. La entrada de Pedro por Xavi no dinamizó lo suficiente el juego de 'La Roja' y Javi Martínez, titular por Piqué en la defensa, no dio más consistencia que el central catalán en la zaga. Los chilenos presionaban en todas las líneas y ahogaban la salida de balón hispana. La falta de ideas de Xabi Alonso en el doble pivote tampoco ayudaba.

Iniesta y Silva se esforzaban por tirar del carro atacante, mientras Diego Costa desaprovechaba los pocos balones que le llegaban con claridad. El hispano-brasileño no ha dado la talla en este Mundial, ya sea por la presión o por su mermado físico.

El descanso se prometía como una ocasión inmejorable para repensarse el partido, teniendo en cuenta que un solitario gol en contra parecía una empresa abordable. Sin embargo, al poco de la media parte, una falta botada por Alexis fue rechazada por Casillas, que dejó el cuero en los pies de Aranguiz. Éste controló y disparó con la puntera, batiendo al guardameta español.

SIN REACCIÓN

En la segunda mitad, Del Bosque dio entrada a Koke por Xabi Alonso y el equipo pareció resucitar. El mediocentro del Atlético de Madrid asumió su papel y solventaba sus intervenciones con un par de toques, desatascando la salida del balón de España.

Con este soplo de aire fresco, los españoles tuvieron sus mejores minutos en Maracaná, que terminaron cuando Busquets no supo empujar a la red un balón enviado por Costa de chilena. El mediocentro del Barcelona puso el pie blando y su tiro se perdió a la derecha de la portería de Bravo.

Eso fue la puntilla para España, que veía cómo pasaban los minutos y bajaban las fuerzas. Lo demás fue esperar a morir y caer derrotados a las primeras de cambio en el último Mundial para muchos de los futbolistas de esta selección. Una hornada de jugadores que han dado los mejores momentos históricos al fútbol español. Un Mundial y dos Eurocopas que dan lustre a una generación sin igual que deja paso ya a las que vendrán.