NOTICIAS
09/03/2016 18:07 CET | Actualizado 09/03/2016 18:27 CET

El primer astronauta sirio en el espacio vive como refugiado en Turquía

AP

Muhammed Faris fue el primer astronauta sirio y el segundo árabe en el espacio. Posiblemente, cuando viajó como miembro de la misión Interkosmos, del programa soviético en 1987, no podía imaginar que 25 años después, en 2012, tendría que huir acompañado de su familia de la guerra civil de su país para vivir en Estambul como refugiado, como cuenta el diario turco Daily Sabah.

En 1987, Faris despegó a bordo de una nave Soyuz TM-3 en la que pasó siete días, 23 horas y ocho minutos antes de regresar a la Tierra. Durante su estancia en órbita recibió las felicitaciones del entonces presidente de su país, Hafez al-Assad, y, a su regreso, se le otorgó la medalla 'Héroe de Siria', 'Héroe de la Unión Soviética' y la 'Medalla de Lenin'. Además, aeropuestos y calles del país llevan su nombre. Tras esta experiencia, el exastronauta decidió enseñar en la universidad durante 10 años y, posteriormente regresaría al ejército para convertirse en General en 2004.

Muhammed Faris enseña sus medallas

En 2012, dejó definitivamente su país huyendo de la guerra, acompañado de su familia, para refugiarse en Turquía. En declaraciones al periódico turco, Faris explica que ha estado viviendo en Turquía durante cuatro años: "Los seis vivimos en un apartamento de dos dormitorios en Kocamustafapasa (un barrio de Estambul), asisto a conferencias para compartir mis experiencias", ha apuntado.

Del mismo modo, señala que todas sus pertenencias le fueron arrebatadas cuando salió de su país, de manera que aún sería más difícil, si cabe, el regresar. "Fue una elección. En lugar de vivir allí como un 'héroe', mientras mi pueblo estaban sufriendo, preferí vivir en condiciones difíciles en el exilio con mi honor", apunta Faris sobre su decisión de trasladarse a Turquía.

El exastronauta reconoce que ha participado en reuniones organizadas por la oposición, pero, según ha dicho, cuando comenzó el conflicto armado, se dió cuenta de podría acabar herido en cualquier momento. "Me gustaría vivir en mi país. La última vez que lo vi era una ruina total", ha reconocido.

Sobre la crisis actual en Europa con los refugiados sirios ha recordado que no todos deben ser considerados como ladrones o mendigos: "En esta ola de migración, la gente de todos los sectores de la sociedad están viniendo a Turquía. Hay profesores, así como gente ignorante. Pero la gente de Siria en general tienen ocupaciones. No son mendigos".

UNA OFERTA DE RUSIA

Antes de su marcha a Turquía Faris rechazó la oferta de Rusia para vivir con su familia. "Me negué porque también han bombardeado a mis amigos cosmonautas de Siria", ha declarado. Aún así, el exastronauta considera a Alexander Viktorenko y Aleksandr Pavlovich, sus compañeros en la misión, como sus "hermanos", que es lo que pasa, según ha explicado, "cuando se ve la Tierra desde la misma nave". "Es un sentimiento que pone fin a todas las diferencias", ha añadido.

En este sentido, ha apuntado que la mejor vista que se puede tener del planeta es desde el espacio. "Lo miras al igual que un bebé mira a su madre, no ves fronteras, no hay estados, no hay diferencias. Me gustaría que pudieran enviar a todas las personas malas en la Tierra al espacio y estoy seguro de que una vez que regresen, se darían cuenta de lo hermosa que es y dejarían de serlo", ha concluido.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

- A la Eurocámara le importa más la cuestión turca que los refugiados

- La ruta de los Balcanes, cerrada a los migrantes y refugiados

- Los traumas añadidos cuando eres mujer y refugiada