POLÍTICA
01/02/2018 16:17 CET | Actualizado 01/02/2018 16:17 CET

La casi imposible revocación de la jueza Elósegui

"No se conocía el perfil extremo de esta candidata", dicen desde el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

No partía como favorita, pero el voto secreto de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha llevado a la Catedrática en Filosofía del Derecho María Elósegui Itxaso a ser la primera jueza española en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sus visiones extremas sobre cuestiones tan delicadas como la libertad sexual o el aborto, además de las acusaciones que sugieren que ha mentido en su curriculum, han sembrado de polémica su elección. El ruido español llega a Estrasburgo, donde se encuentra la sede del Tribunal, pero las posibilidades de revocar su mandato son mínimas.

EFE

El Tribunal está compuesto por 47 jueces – uno por cada país que compone el Consejo de Europa, organismo internacional plural que incluye la mayoría de países del este y oeste del continente y que no debe confundirse con la UE y su Consejo Europeo – y ejerce su jurisdicción sobre 800 millones de ciudadanos. Al margen de la labor que desarrollará la jueza Elósegui, la imagen de España en el exterior podría quedar dañada al haber propuesto una candidata que infló su curriculum para ser elegida y que tiene visiones ultraconservadoras poco habituales en los nombramientos de este tipo entre los países de nuestro entorno.

EL CURRICULUM DE LA CANDIDATA

La exsecretaria de Igualdad, Soledad Murillo, hizo sonar las alarmas al denunciar en su cuenta de Twitter que Elósegui no había participado en la elaboración de la Ley de Igualdad del gobierno Zapatero, una experiencia que constaba en el curriculum que le valió a Elósegui ser una de las tres candidatas que propuso el gobierno para el puesto.

El exministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar tampoco recuerda la participación de Elósegui en la elaboración de la Ley de Igualdad: "Yo estaba en la cocina legislativa de la primera legislatura de Zapatero. No recuerdo la participación de Elósegui, salvo que en la segunda derivada de consultas estuviera ella. No me consta".

UNA JUEZA CON VISIONES ULTRACONSERVADORAS

Tras la elección de Elósegui, salieron a la luz algunas de las polémicas ideas de esta jueza, como la que vinculan la homosexualidad con el desarrollo de patologías.

"¿Cómo es posible que en pleno 2018 el Gobierno haya propuesto a una miembro del Opus Dei, con principios que podrían comprometer su función jurisdiccional y que contradicen la laicidad, la igualdad de las personas, que cuestiona el uso de anticonceptivos, el pluralismo religioso.... ¡no estamos en 1960!", relata Juan Fernando López Aguilar, actualmente eurodiputado del PSOE, buen conocedor del Tribunal de Estrasburgo y uno de los valedores del actual juez, Luis López Guerra, al que sustituirá Elósegui.

La culpa de esta insólita situación creada, sostiene Aguilar, no es de la candidata, sino de quien la propuso, el Gobierno español. Una concatenación de factores no previstos la llevó a ganar la votación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo. El gobierno de Rajoy promovió la candidatura del expresidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos y añadió en la terna que debía presentar a José Martín y Pérez de Nanclares y María Elosegui Itxaso.

La primera sorpresa llegó cuando la Comisión parlamentaria del Consejo evaluó y entrevistó a los candidatos y recomendó al candidato Nanclares "por una gran mayoría" – Cobos no puntuó bien por su falta de idiomas - La asamblea, en un movimiento poco habitual, se saltó la recomendación de la comisión y votó por mayoría absoluta a Elósegui (114 votos, frente a los 76 que obtuvo Nanclares y los 37 que recibió Pérez de los Cobos).

EL ESCÁNDALO LLEGA A ESTRASBURGO

El escándalo generado en España ha llegado a los pasillos de la sede del Tribunal en Estrasburgo. "Hay sorpresa, no se conocía el perfil extremo de esta candidata", advierten fuentes consultadas por El HuffPost que piden anonimato por la prohibición en su estatuto de hacer declaraciones a la prensa. La postura oficial del Tribunal, a petición de este diario, no parpadea: "El Tribunal no hará ningún comentario al respecto".

GETTY

El PSOE encabeza una ofensiva para revocar a la recién elegida jueza. Los socialistas en el Parlamento Europeo están juntando firmas de eurodiputados para enviar una carta al Consejo de Europa y al Tribunal de Derechos Humanos y solicitar la salida de Elósegui. Ciudadanos ha presentado una iniciativa en el Congreso de los Diputados para interpelar al Gobierno sobre el asunto.

"Queremos que se hagan públicos los perfiles de los 17 candidatos que se presentaron y comprobar si el gobierno siguió criterios ideológicos y no técnicos", explica a El HuffPost Melisa Rodríguez, diputada naranja.

Una asociación LGTB recoge firmas para pedir el cese de Elósegui. No obstante, una voz que conoce de primera mano este proceso reconoce: "en la práctica esta persona tiene completado un procedimiento para un cargo de nueve años. Veo muy difícil sacarla de ahí".

LA MISIÓN IMPOSIBLE DE LA REVOCACIÓN

La existencia de varios filtros en el proceso de selección (propuesta de tres candidatos por el Gobierno, evaluación con entrevista de una comisión parlamentaria con posibilidad de veto y voto afirmativo por mayoría absoluta en primera vuelta o simple en la segunda en la Asamblea de 324 parlamentarios) está concebida para garantizar que los jueces elegidos cumplan con lo que dice el artículo 21.1 del Convenio.

"Los jueces deberán gozar de la más alta consideración moral y reunir las condiciones requeridas para el ejercicio de altas funciones judiciales o ser jurisconsultos de reconocida competencia".

Una vez superadas las pruebas, es muy difícil que un juez, salvo por decisión propia, no termine su mandato.

El Convenio Europeo de Derechos Humanos señala en su artículo 23.4 que "un juez sólo podrá ser relevado de sus funciones si los demás jueces deciden, por mayoría de dos tercios, que dicho juez ha dejado de reunir las condiciones requeridas para serlo".

El mandato de los jueces dura nueve años, salvo que cumplan antes 70 años. Su sueldo ronda los 15.000 euros mensuales libres de impuestos. Los servicios de comunicación de la institución informan a El HuffPost que nunca en la historia del tribunal un juez ha sido revocado por sus colegas.

LLUEVE SOBRE MOJADO

La imagen de España ante el Consejo de Europa no goza de buena salud. "Llueve sobre mojado", explican las fuentes consultadas. En 2017 se produjo un escándalo al conocerse que Pedro Agramunt – senador del PP y entonces presidente de la Asamblea Parlamentaria – visitó Siria y se reunió con el presidente Assad sin conocimiento previo ni mandato de la Asamblea, lo que le empujó después a abandonar la presidencia. En el viaje también le acompañó Jordi Xuclá, diputado de la antigua CIU.

Ante el misterio generado por el inesperado resultado del voto secreto de la elección de Elosegui, algunas fuentes apuntan a la creciente desconfianza que genera Agramunt – en la actualidad jefe de la delegación española ante el Consejo – y la posibilidad de que muchos diputados se inclinaran por la candidata que parecía "menos oficial" del gobierno español y que además encajaba por los esfuerzos de la institución de incorporar a un mayor número de mujeres al Tribunal.

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