INTERNACIONAL
06/06/2018 11:37 CEST | Actualizado 06/06/2018 12:31 CEST

El vicepresidente del Gobierno italiano: "No metería nunca a mi hija en una barca que puede hundirse"

El líder de la xenófoba Liga vuelve a sembrar la discordia.

Imagen de archivo del vicepresidente italiano, Matteo Salvini.
AFP
Imagen de archivo del vicepresidente italiano, Matteo Salvini.

El vicepresidente del Gobierno italiano y ministro del Interior, Matteo Salvini, ha criticado este miércoles a los inmigrantes que ponen en peligro la vida de sus hijos al cruzar el Mediterráneo al afirmar: "No metería nunca a mi hija en una barca que puede hundirse".

El líder de la xenófoba Liga ha respondido así a una pregunta sobre la desesperación de algunas personas que se embarcan para escapar de la situación de sus países, en una entrevista en el programa "Radio anch'io" de la emisora pública Rai.

"El drama es que viajan en lanchas ya deshinchadas o en barcas de madera en pésimas condiciones sabiendo que se van a hundir y esperando que alguna ONG les recupere a tiempo y si no pues llega la masacre", ha aseverado.

"Me pregunto cómo un padre o una madre puede poner en riesgo la vida de su hijo esperando que funcione el sistema", ha añadido.

Me pregunto cómo un padre o una madre puede poner en riesgo la vida de su hijo esperando que funcione el sistema

En opinión de Salvini, el dinero para salvar a estas personas hay que gastarlo "creando un futuro allí (en los países de origen) y no dándoles un futuro para que estén en la estación de trenes de Termini (Roma) o en la central de Milán".

Sobre la oposición planteada el martes por algunos países al documento que reforma el Reglamento de Dublín, que establece qué país es responsable de tramitar las solicitudes de asilo en la UE, Salvini reivindicó el "no" de Italia.

"Era una pésima reforma. Se había dicho que Europa nos habría ayudado, pero al final de tanta palabra sale a la luz un proyecto que dice exactamente lo contrario, que quien desembarca se queda 8 años en Italia...", afirmó.

Respecto a la última polémica con Túnez, después de que afirmara que desde ese país llegaban "convictos", Salvini señaló que "no se refería a todos los ciudadanos de este país" pero constató que "la mitad de los tunecinos que están en la cárcel en Europa se encuentran en Italia y son más de 2.000".

"La nacionalidad de los inmigrantes que más desembarcan en Italia es la tunecina, por ello quiero reunirme con el ministro del Interior tunecino, porque es un país libre con un Gobierno, no hay guerra, epidemias y por ello hay que ver cómo trabajar (para que no lleguen)", ha añadido.

Sobre la posición de Italia contra las sanciones a Rusia que expresó el martes el presidente del Gobierno, Giuseppe Conte, durante su discurso de investidura, Salvini, conocido admirador del presidente ruso, Vladimir Putin, ha asegurado que no es "ni pro-ruso ni pro-estadounidense, pero que con Rusia es necesario tener buenas relaciones".