INTERNACIONAL
18/10/2018 22:55 CEST | Actualizado 19/10/2018 13:12 CEST

Trump asegura que "ciertamente" parece que el periodista Jamal Khashoggi está muerto

El periodista saudí desapareció el 2 de octubre en Estambul.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha dicho este jueves que el periodista saudí Jamal Khashoggi "parece estar" muerto y ha advertido sobre las consecuencias "muy graves" para Arabia Saudí en caso de que se demuestre que es responsable.

"Me parece que ese es el caso. Es muy triste", ha respondido Trump a los periodistas cuando se le preguntó si creía que Khashoggi, quien desapareció hace más de dos semanas, ya no está vivo.

Consultado sobre la eventual respuesta de su gobierno hacia Riad, acusada de asesinar al columnista del Washington Post crítico del régimen saudí, Trump ha asegurado: "Tendrá que ser muy severa. Es algo malo, malo".

Esto ha marcado un endurecimiento del tono por parte de la administración Trump, que se ha mostrado renuente a culpar a Arabia a pesar de la creciente evidencia de que agentes saudíes mataron y desmembraron a Khashoggi en el consulado de su país en Estambul el 2 de octubre.

Khashoggi, antiguo miembro del régimen, se había convertido en un crítico del poderoso príncipe heredero Mohamad bin Salmán, un hombre clave en las relaciones militares y comerciales entre el petro-estado musulmán y el gobierno de Trump.

Apenas unas horas antes, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, había declarado que le había dicho a Trump que habría que darle a Arabia "unos días más para completar" una investigación. Sólo entonces "podemos tomar decisiones sobre cómo o si Estados Unidos debería responder", había señalado Pompeo.

Investigación de la ONU

Cuatro prominentes grupos de derechos humanos y libertad de prensa instaron el jueves a Turquía a solicitar una investigación de Naciones Unidas para prevenir un "encubrimiento" del presunto delito.

El Comité para la Protección de los Periodistas, Human Rights Watch, Amnistía Internacional y Reporteros sin Fronteras han señalado que una investigación establecida por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, aclararía el asunto.

Pero Estados Unidos, el más poderoso aliado de los saudíes, le ha dado en repetidas ocasiones a los miembros de la realeza saudí el beneficio de la duda, con Trump y otros altos funcionarios enfatizando que la relación entre ambos países no puede ponerse en riesgo.

Trump ha elogiado las compras masivas de armas sauditas, mientras que Pompeo insistió en recordar el jueves la "larga relación estratégica de Washington con el reino de Arabia Saudí". Los saudíes "continúan siendo un importante socio antiterrorista (...) También debemos ser conscientes de eso", ha dicho.

Los saudíes continúan siendo un importante socio antiterrorista (...) También debemos ser conscientes de eso

El caso Khashoggi también ha abierto un agujero en la conferencia de la Iniciativa de Inversión Futura de la próxima semana en Riad, que los medios bautizaron como el "Davos del desierto" y que ha sufrido una cascada de deserciones por esta crisis.

Boicot de Occidente

El secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, ha anunciado este jueves que no acudirá, sumándose a ministros de Gran Bretaña, Francia y Holanda, así como a varios líderes de empresas.

El anuncio de Mnuchin ha producido una baja en los precios de las acciones de Wall Street, ya que "despierta temores de que el gobierno tome una línea más dura contra Arabia" y haya represalias, ha dicho Karl Haeling, analista de LBBW.

El presidente ruso, Vladimir Putin, en tanto, ha dicho que "Estados Unidos tiene cierta responsabilidad sobre lo que le sucedió" a Khashoggi, pero ha aclarado que Moscú no "comenzará a deteriorar las relaciones" con Arabia Saudita mientras "no sepa qué sucedió realmente".

Ni Turquía ni Estados Unidos han confirmado públicamente que Khashoggi esté muerto ni han responsabilizado oficialmente a Riad.

Pero un flujo constante de filtraciones no confirmadas de funcionarios a medios turcos ha pintado una imagen detallada y escabrosa de los últimos minutos del periodista, supuestamente a manos de 15 agentes sauditas que lo esperaban cuando llegó al consulado de Estambul para iniciar trámites referidos a su casamiento.

La prensa turca asegura haber escuchado cintas de audio en las que los presuntos asesinos de Khashoggi lo torturaron cortándole los dedos antes de su decapitación.

La cadena ABC News, citando a un funcionario turco, reportó que durante su visita a Turquía Pompeo escuchó el audio y leyó las transcripciones. Algo que el secretario de estado negó.

"No he visto ni escuchado ninguna grabación. No he visto ninguna transcripción", ha dicho a periodistas durante un viaje por América Latina.

Los hechos, según el medio oficial

El periódico oficialista Sabah ha tildado el jueves al funcionario de seguridad saudí Maher Abdulaziz Mutreb, que forma parte del entorno del príncipe Salmán, como "el jefe del equipo de ejecución" y ha dado detalles de sus movimientos el día en que Khashoggi desapareció.

Dando tiempos precisos basados en imágenes de cámaras de seguridad, el periódico informó que Mutreb ingresó en el consulado más de tres horas antes de que Khashoggi entrara al edificio.

En las imágenes, Mutreb fue visto fuera de la residencia del cónsul, más tarde cerca de la misión saudí con una "gran valija", y finalmente en el aeropuerto.

La presencia de Mutreb, así como otros miembros de los servicios de seguridad que responden a Bin Salmán, complica la versión oficial de Riad que asegura ignorar qué sucedió con el colaborador del Washington Post.

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