Toscana Viar, la nutricionista de la Selección: "Comer una pizza junto a sus familias no les perjudica, es necesario desconectar a nivel mental"

Toscana Viar, la nutricionista de la Selección: "Comer una pizza junto a sus familias no les perjudica, es necesario desconectar a nivel mental"

Entrevista con la especialista, que ha sido una de las figuras invisibles e imprescindibles para que España saliera campeona del mundo. 

La nutricionista Toscana Viar posa con la copa del Mundial.Imagen cedida

"Antes de nada quería decir una cosa. Los que han entrado al final son los más importantes del Mundial. Nos han cuidado desde el primer día hasta el último. A cualquier hora, en cualquier momento, cuando lo necesitábamos. Han puesto todo para que estuviéramos en las mejores condiciones para competir. Un aplauso para todos que son los putos amos". 

Estas fueron las palabras de agradecimiento que tuvo Borja Iglesias desde el escenario de Cibeles con todos los profesionales que han ayudado a España a salir campeona del mundo. Entre estos héroes invisibles se encuentra Toscana Viar, la nutricionista bilbaína que ha llevado el cuidado y el control de los planes alimenticios y de la gestión de la suplementación de los 26 jugadores durante los 52 días de concentración. 

Tres días más tarde de esa histórica celebración por las calles de Madrid, Viar atiende a El HuffPost todavía asimilando lo conseguido. Esta licenciada en Farmacia, diplomada en Nutrición humana y dietética y directora de The Healthy Company se define como una especialista que busca que cada persona con la que trabaja pueda conseguir su mejor versión con cambios pequeños y siempre disfrutando del proceso. 

"Quiero conseguir trasladar que es posible cuidarse bien sin sufrir", afirma en todo momento la nutricionista, que lleva siete años en el equipo de la Selección española y casi 20 en el fútbol profesional, ya que trabajó 18 en el Athletic Club. Puede decir orgullosa que con España ha conseguido su objetivo y ha llevado a la Selección a la cima de Europa en 2024 y ahora a la del mundo. 

-¿Te crees ya que eres nutricionista campeona del mundo?

Sí, pero esto creo que va a ser algo que se va a ir digiriendo conforme vayan pasando los días y el tiempo, entonces yo creo que va a ser todavía más bonito.

-¿Habéis sido conscientes durante el Mundial de lo que se estaba generando aquí en España?

Yo creo que no. Según iba avanzando el Mundial y más hacia el final un poco más, de empezar a comentar que parecía que en España se estaba viviendo a lo grande, pero es verdad que no fue hasta muy al final. Nosotros estábamos en nuestra burbuja de partidos y al final ya sí que nos dimos cuenta de la que se estaba montando. Cuando llegamos y vimos toda la celebración, cómo estaba Madrid y que nos iban mandando vídeos de cómo se veían los partidos y cómo se celebraba en las ciudades y los pueblos vimos la magnitud real. Ha sido todo brutal. La celebración de Cibeles fue increíble, hace dos años vivimos la Eurocopa, pero a todos nos pareció que esto ha sido mucho más grande. 

  Toscana Viar posa con el Mundial en el césped del Mete Life Stadium de Nueva York.Getty Images

-¿Cuál ha sido tu papel durante estos casi dos meses de concentración?

Mi papel consiste en organizar todo lo que tiene que ver con la nutrición y suplementación de los jugadores con el objetivo final de conseguir que rindan al máximo. 

-¿Llevabas un plan preestablecido desde España, la vas adaptando o cómo has gestionado estos 52 días?

Hay mucha planificación. Es algo que digo siempre tanto con deportistas o con cualquier persona que quiera cuidarse, y es que la planificación creo que es una de las partes más importantes, y en este caso así ha sido. Meses antes ya planificamos los menús de desplazamiento, en los hoteles, la suplementación, ver qué podíamos llevar o qué no por temas de aduanas, hemos tenido que hacer la burocracia, organizar sin saber qué jugadores vienen, pensar qué jugadores podían ir, qué por si acasos había, etc. 

No teníamos una planificación completa de todo el campeonato entero, pero sí partíamos con una idea inicial y luego ya es como los libros de elige tu propia aventura de si pasa una cosa vas a un sitio y si pasa otra vas a otro lugar. Entonces, después del primer resultado podías ser primero, segundo, tercero o incluso estar eliminado y ahí te salen muchos pasos posteriores porque todo cambia según la posición, así que hay mucha planificación, pero también una gran capacidad de adaptación sobre la marcha.

-Has tenido que parecer el meme de una comisaria con muchas teorías y sospechosos, en tu caso con estos planes. 

Literal, yo trabajo con mi ordenador y tengo mis Excel, pero en la concentración era un poco así. La gente en sus oficinas tenía sus pizarras con planes A, B ó C para saber qué hacer si pasa una cosa u otra.

-¿Cuándo te empiezas a preparar el Mundial?

Hace tres o cuatro meses. La última concentración fue en marzo y ahí ya empezamos a pensar en el Mundial y desde entonces estos meses han sido de mucho trabajo. 

-¿Habéis tenido problemas con alimentos o suplementos a la hora de cruzar la aduana?

De alimentos no hemos llevado absolutamente nada, no se pueden llevar a Estados Unidos, es muy difícil por el tema de aduanas y decidimos no llevar nada. Eso sí, buscamos un buen proveedor de jamón ahí, pero aunque siempre solemos viajar con algo, en este ocasión no hemos decidido ir con nada. 

Luego, en cuanto a la suplementación, sí que hemos podido llevar lo que hemos necesitado, pero ha habido mucha burocracia, parte de administrativa de declarar todo, ver qué vas a llevar, en qué tamaño, quién es el fabricante, la documentación, etc. Había que llevarlo todo muy, muy controlado.

-¿Haces una dieta común para todos los jugadores o son individualizados?

No hay nada común casi. Al final cada uno tiene sus costumbres, sus rutinas y lo que tenemos es mucha variedad en el menú. Mi trabajo es poder adaptar todo a cada uno de los jugadores. Tengo 26 jugadores y tengo que adaptarme a situaciones distintas en días distintos, con imprevistos, cambios de horarios, de planes, etc. Gran parte de mi trabajo es que lo tengan todo muy sencillo, que me tengan disponible para resolver las dudas en cada momento cuando no sepan qué tienen que hacer, qué deben elegir e ir educándoles y darles información durante el campeonato para que vayan entendiendo y aprendiendo el porqué de las cosas y así puedan tomar buenas decisiones.

Todo el equipo de la Selección española celebra el Mundial en Estado Unidos.Getty Images

-¿Con jugadores debutantes que no conoces cómo haces?

Siempre hay un trabajo previo y en cuanto sé la convocotaria me pongo en contacto con su equipo, sus nutricionistas y los que trabajan con él para que me pasen todo lo que están haciendo, me cuenten si tienen necesidades especiales, si están siguiendo algo concreto, si están trabajando en algo, si están bien físicamente o tienen molestias, cómo han acabado la temporada a nivel de fatiga, etc. Quiero toda esa información. Luego es verdad que la gran mayoría de los jugadores ya los conozco, pero con nuevos como Pubill está la labor de hablar con ellos, ver qué necesitan, estar constantemente preguntándoles, ver cómo les puedes ayudar, etc. Hay mucho trabajo previo.

-¿Sientes que desde fuera cada vez se le da más importancia a la nutrición deportiva?

En el fútbol hay muchas cosas muy importantes y vitales que desde fuera no se nos ocurre. Tú cuando ves un partido ves once jugadores en el campo, pero toda la logística, preparación y lo que rodea a ese partido es enorme y hay muchos profesionales que dedican todo su tiempo a ayudar para que salga lo mejor posible. La alimentación es algo clave, todas las comidas antes y después de los entrenamientos, en viajes, descansos, prórrogas, hay muchísimo trabajo.

-¿Cuántas veces puede comer un futbolista en un día de partido?

Depende, cada persona es un mundo y cada vez tengo más claro que no hay algo que funcione a todo el mundo y que sea lo mejor. A cada jugador le funciona mejor una estrategia y a otros otra. En las concentraciones normalmente tenemos cuatro comidas, que son desayuno, comida, merienda y cena. Hay ocasiones como después de los entrenamientos que tenemos una recuperación donde pueden tomar batidos recuperadores, algo de fruta, depende de lo que necesiten. Luego también una recena puede existir si los partidos son muy tempranos, como ha ocurrido en este Mundial, ahí nos interesa tener una más, pero normalmente son cuatro, aunque no todos los futbolistas hacen las cuatro. 

-¿Ha costado que evitaran las tentaciones de comida rápida que hay en Estados Unidos?

Yo nunca prohíbo nada, no les he intentado privar de nada. La mayoría del tiempo estamos juntos, haciendo las comidas y está todo dentro de un marco controlado, entonces yo no intento imponer nada. Cuando ellos salen y están con sus familias pueden hacer lo que quieran, no pasa nada porque se vayan a tomar una pizza, un helado o un paquete de chuches. No solo no les perjudica, si no que a nivel mental es necesario desconectar, la comida no es solo nutrición, es también parte de nuestra vida social y de nuestra forma de relacionarnos y disfrutar. Esos momentos, dentro de un marco de una alimentación saludable y buenos hábitos, no afectan nada. Hemos tenido días libres, excesos e incluso dentro de la propia concentración con días sin comida perfecta, pero hay que crear el contexto para que los jugadores puedan dar su mejor versión. Siempre digo que en el alto rendimiento el éxito no depende de hacer algo perfecto o extraordinariamente bien un día, si no que depende de hacer extraordinariamente bien muchas cosas normales durante muchos días. No buscamos que un jugador coma perfecto, buscamos que un jugador rinda perfecto.

La celebración de todo la Selección en Cibeles.Imagen cedida

-¿Agradecisteis las palabras que tuvo Borja Iglesias en el escenario de Cibeles a todo el equipo que forma parte de la Selección y que no se ve?

Por supuesto que se agradece. Al final es nuestro trabajo e intentamos hacerlo lo mejor posible, queremos aportar nuestro granito de arena para que todo salga bien y los jugadores rindan al máximo cuando más importa. Es verdad que ahí en el día a día estamos todo el día juntos, comemos juntos, pasamos el día juntos y ellos lo valoran mucho, lo agradecen y son muy educados. La convivencia es muy buena, es muy cercana y sabemos que somos todos parte del grupo, pero sí que es bonito porque desde fuera toda la parte del equipo no se ve y que se reconozca y se vea es muy bonito. Eso sí, nuestro mayor reconocimiento es que las cosas salgan bien, no necesitamos un agradecimiento público si no saber que hemos dado el máximo para sumar granitos de arena y que se consiga el objetivo, como ha pasado.

-¿Cómo han alterado la suplementación durante los partidos las pausas de hidratación? 

Yo digo mucho que el fútbol va evolucionando y cambiando. No sabemos si vendrán para quedarse o no, pero igual que ha habido otros cambios históricos como el que antes había tres sustituciones y ahora cinco, hay que saber adaptarse. 

Hay una cosa que siempre cuento. Estuve casi 20 años trabajando en el Athletic Club y siempre había veteranos, entonces cuando apareció la figura del nutricionista decían que en sus tiempos no se hacían, que estaban con una copa de vino y ganaban títulos, pero es que la cosa es que ahí el rival hacía exactamente lo mismo. El problema es si tú sigues haciendo lo mismo y los demás evolucionan, eso es lo que puede ser peligroso con las pausas de hidratación. Yo se lo decía a los jugadores, que si no las aprovechábamos no sacaríamos partido de una posible ventaja y si el rival sí que lo hacía nos iba a dejar en desventaja. Cada vez que el fútbol evoluciona te tienes que adaptarte para mejorar, llegar mejor al final y hacer que los 90 minutos sean más fáciles. Intentábamos esos momentos para introducir estrategias, rehidratar bien, dar gasolina y tratar de salir beneficiados y no perjudicados respecto al otro equipo.

-¿Cómo celebrasteis el Mundial?

Lo celebramos en el campo con lo que se vio, estuvimos con familia, amigos. Después en el vestuario, vino Infantino a repartir los trofeos a cada uno y después tuvimos una cena breve en el hotel porque teníamos que ir al aeropuerto, llegamos a Madrid y a celebrar. Ha sido todo muy público y muy compartida con todo el mundo. 

-¿Ahí ya hubo barra libre de comida y bebida?

Es como en cualquier celebración, creo que ahora es importante flexibilizar un poco y olvidarse de las normas un poco. Llevamos 52 días con todo controlado, medido, sabiendo la hora de acostarte, levantarte, qué comer, qué ropa llevar y ahora es importante para todos relajarnos, olvidarnos, descansar y hacer un poco lo que cada uno quiera. Cuando haces algo por obligación estás deseando romperlo, si haces una dieta por obligación estás deseando salirte, pero cuando eres consciente y ves las cosas que te hacen bien y te hacen ser mejor, aunque haya unos días donde estés más desviado y haciendo más excesos, al final de forma natural vuelves al equilibro. Yo siempre digo que lo perfecto es enemigo de lo bueno y que para estar bien no hace falta hacerlo todo perfecto. Por eso, ahora hay que relajarse y ser un poco más flexible. 

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Redactor de Virales. Graduado en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización por la UNIR. Realizó las prácticas en el Heraldo de Aragón y la Cadena SER y desde 2019 lleva en El HuffPost, donde escribe sobre temas deportivos y cuenta historias nacidas en redes sociales o en la televisión.

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