Bonificación por instalar aire acondicionado en 2026: 60% de deducción fiscal para la declaración de la renta, descubre cómo conseguirla paso a paso
Pasar una ola de calor sin aire acondicionado puede ser una tortura. Si estás pensando en instalarlo en casa, debes saber que existe una bonificación en la renta.
El comienzo del verano está dejando episodios de calor muy intensos en España. Y la Aemet espera que las temperaturas sean más altas de lo normal a lo largo de los próximos meses. Con máximas que superan los 40ºC y mínimas por encima de los 25ºC es necesario extremar precauciones y seguir los consejos de los expertos.
Existen algunos trucos que puedes poner en práctica para pasar menos calor en casa, por ejemplo, ventilar por la noche o colocar cubitos de hielo frente al ventilador. Pero lo cierto es que sin aire acondicionado vas a sufrir durante las olas de calor.
Hay quien no puede instalarlo en casa por una cuestión económica. Al fin y al cabo, supone un desembolso que no todo el mundo se puede permitir. Pero en estos casos es importante saber que, en caso de instalarlo, tendrás una bonificación en la declaración de la renta el año que viene.
Requisitos que debes cumplir
Lo primero que has de conocer son los requisitos para aplicar la deducción. Estas bonificaciones se aplican tras mejorar la eficiencia energética de tu vivienda. Así que Hacienda te pide demostrar que tu gasto sea menor una vez hayas instalado el aire acondicionado.
La mejora energética tiene que cumplir al menos uno de estos requisitos:
- Que se reduzca el consumo al menos un 30%.
- Que se reduzca la demanda al menos un 7%.
- Que suba la letra energética.
Tendrás que presentar un certificado energético de antes de la obra y otro de después. Ojo, esta deducción se aplica si instalas el aire acondicionado en tu vivienda habitual, no es válida para una segunda residencia.
Bonificación en la renta por instalar aire acondicionado en casa
Al instalar un aire acondicionado puedes ahorrar hasta un 40% de lo que te haya costado, aunque depende de la eficiencia energética que consigas.
Estos son los niveles:
- Deducción del 20%: si reduces al menos un 7% la demanda de refrigeración. Puedes ahorrar hasta 1.000 euros.
- Deducción del 40%: si reduces el consumo energético al menos en un 30% o mejoras la vivienda a clase energética A o B. Puedes ahorrar hasta 3.000 euros.
Como puedes ver, el ahorro es importante y te puede salir a cuenta. Pero sólo tiene validez si se produce una verdadera mejora en la eficiencia energética. Tendrás que justificarlo debidamente ante Hacienda.