El Europarlamento allana el camino al pacto arancelario con EEUU: así queda al final
La ratificación definitiva se ha producido en un contexto de renovada tensión, un día después de que Trump amenazara con imponer aranceles al vino y al champán francés si París no retira su impuesto digital a las grandes tecnológicas de su país.

El Parlamento Europeo ha dado luz verde este martes a dos actos legislativos clave para aplicar el pacto comercial con Estados Unidos, un acuerdo forjado inicialmente el 27 de julio de 2025 en Turnberry (Escocia, Reino Unido) por el presidente estadounidense, Donald Trump, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Aquel apretón de manos en el campo de golf del magnate fue sólo el principio de un proceso tremendamente penoso, en el que ha habido que ir proponiendo y limando hasta llegar a un texto definitivo. Es este y ya tiene el visto bueno que necesitaba.
La aprobación definitiva por parte de la Eurocámara se ha producido en un contexto de renovada tensión, un día después de que Trump amenazara con imponer aranceles al vino y al champán francés si París no retira su impuesto digital a las grandes tecnológicas norteamericanas. "Así no funcionan las cosas", le ha recordado el presidente galo, Emmanuel Macron.
A pesar de estas últimas advertencias de conflicto comercial, los legisladores europeos decidieron respaldar el pacto. El reglamento principal, encargado de modificar las condiciones arancelarias y comerciales, ha sido aprobado con 440 votos a favor, 151 en contra y 50 abstenciones. Una segunda normativa, centrada en prorrogar y ampliar el régimen de importación libre de aranceles para el bogavante estadounidense (incluyendo ahora el bogavante transformado), ha salido adelante con 444 votos a favor, 152 en contra y 54 abstenciones.
A través de la nueva legislación, la Unión eliminará los derechos de aduana sobre la gran mayoría de los productos industriales de EEUU e introduce un acceso preferencial a su mercado para una amplia variedad de productos agrícolas y pesqueros estadounidenses. Por su parte, los países europeos aceptan pagar un arancel estadounidense de hasta el 15% en los bienes que exporten al país norteamericano.
Además, bajo los términos del denominado Acuerdo de Turnberry, la UE se compromete a invertir 600.000 millones de dólares en sectores estratégicos de Estados Unidos para el año 2028, así como a comprar energía estadounidense por valor de 750.000 millones de dólares.
Como recuerda EFE, este año, la Eurocámara había frenado la ratificación del acuerdo en dos ocasiones: a finales de enero, durante la crisis entre la UE y EEUU por el control de Groenlandia (territorio autónomo que forma parte del Reino de Dinamarca), y a finales de febrero, después de que la Corte Suprema estadounidense anulase la política arancelaria de Trump.
Cláusulas de extinción, suspensión y salvaguardia
El Parlamento Europeo y el Consejo introdujeron importantes mejoras a las propuestas iniciales presentadas por la Comisión en agosto de 2025, creando una "red de seguridad" jurídica ante el temor de que Washington incumpla el pacto. Los puntos defensivos más destacados de la normativa aprobada son, según expone la Eurocámara en una nota:
- Cláusula de extinción: El reglamento sobre las importaciones industriales y agroambientales dejará de aplicarse el 31 de diciembre de 2029. La Comisión deberá presentar una evaluación de sus efectos comerciales a más tardar el 30 de junio de 2029 antes de proponer cualquier prórroga.
- Derivados del acero y el aluminio: Ante la incertidumbre generada en agosto de 2025 cuando EE. UU. sumó 407 categorías de productos a la lista de derivados del acero y el aluminio sujetos a aranceles, el Parlamento impuso condiciones estrictas. La Comisión Europea podrá suspender de inmediato las preferencias arancelarias si, para el 31 de diciembre de 2026, Estados Unidos no ha rebajado o mantiene tasas superiores al 15 % sobre los derivados del acero y aluminio europeos (frente al 50 % que aplica actualmente).
- Cláusula de suspensión reforzada: El bloque comunitario se reserva el derecho de paralizar las ventajas comerciales si EEUU no atiende satisfactoriamente las quejas europeas sobre las exportaciones de la Unión que contaban con un límite arancelario global del 15 % hasta el 24 de febrero de 2026.
- Mecanismo de salvaguardia: Se autoriza a la Comisión a investigar y retirar de forma ágil las preferencias comerciales otorgadas a EEUU si un aumento masivo de las importaciones amenaza con provocar "graves daños" a la industria o al sector agrícola de la UE. Para ello, se realizará un seguimiento trimestral detallado de los flujos de comercio.

Un debate encendido
Varios eurodiputados venían criticando el texto por considerarlo desequilibrado y ceder demasiado ante las presiones de Washington. Y esa crítica ha quedado clara ya esta mañana en la sede parlamentaria de Estrasburgo (Francia). Así, la eurodiputada belga Kathleen Van Brempt, en representación del grupo de los Socialistas y Demócratas (S&D), precisó antes de la votación que el pacto sigue estando por debajo de las expectativas creadas y sugirió que la Comisión se apresuró en su tramitación, no sólo por la amenaza estadounidense de congelar el acuerdo, sino también por motivos de seguridad global, específicamente para salvaguardar el respaldo de EEUU a Ucrania. En las negociaciones de supuesta paz planteadas por Trump desde febrero del pasado año, la visión de Rusia, la invasora, siempre ha predominado.
Sin embargo, la CE insiste en su defensa. "El comercio transatlántico es incomparable y merece ser preservado: significa que nuestras empresas y empleos se benefician, mientras que se abre la puerta a una cooperación más profunda en muchas cuestiones de importancia estratégica", ha enfatizado en redes sociales el comisario de Comercio, Maros Sefcovic.
Por su parte, Bernd Lange (también del S&D, pero desde Alemania), que es el presidente de la Comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara y ponente del texto, defendió la firmeza del Parlamento frente a las presiones: "Nuestra determinación ha dado sus frutos, ofreciendo un acuerdo más sólido (...) y garantías mucho más fuertes de lo previsto originalmente". Lange enfatizó que este reglamento se convierte en una herramienta de defensa: "No sólo refuerza y estabiliza las relaciones comerciales entre la UE y Estados Unidos, sino que también le da a la UE la capacidad de responder si EEUU no cumple su parte del trato".
Tras el visto bueno de la Eurocámara, el Consejo de la Unión Europea deberá adoptar formalmente los textos definitivos. La nueva normativa entrará en vigor de manera oficial al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.
