En Francia ya lanzan un inquietante aviso por los precios de los combustibles: "No volveremos a los niveles de antes de la guerra"
El presidente de E.Leclerc advierte de que el mercado del petróleo está marcado por la volatilidad y los intereses económicos, aunque anticipa pequeñas bajadas en los próximos días.

El mensaje es claro… y no invita precisamente al optimismo.
Desde Francia ya empiezan a asumir lo que muchos temían: los precios del combustible no volverán a ser los mismos que antes del estallido del conflicto en Oriente Medio. Así lo ha advertido uno de los nombres más influyentes del sector.
"No volveremos a los precios de antes", ha afirmado Michel-Édouard Leclerc, presidente del grupo de supermercados E.Leclerc, en una entrevista en BFMTV y RMC.
Su diagnóstico no deja mucho margen a la duda. El impacto de la guerra -que comenzó a finales de febrero- ha cambiado las reglas del juego en el mercado energético.
"El interés de la guerra es el petróleo"
Leclerc va más allá y apunta directamente a los intereses que se mueven detrás del conflicto.
"El interés de la guerra, para muchos oligarcas, es el petróleo", ha señalado, añadiendo que existen "muchos aprovechados de guerra".
Una afirmación que pone sobre la mesa una realidad incómoda: el precio del combustible no depende únicamente de la oferta y la demanda, sino también de factores geopolíticos y económicos que escapan al control del consumidor.
Bajadas… pero con matices
A pesar de ese escenario poco alentador, el responsable de E.Leclerc sí deja una puerta abierta a cierto alivio a corto plazo.
Según explica, los precios deberían empezar a bajar ligeramente en los próximos días, aunque sin grandes expectativas. "Va a bajar un poco, pero hará falta entre tres y cinco días para que ese nuevo petróleo llegue a los depósitos", ha explicado.
El motivo es técnico, pero clave: las estaciones no pueden vender a pérdidas el combustible que ya tienen almacenado, por lo que cualquier cambio en el precio tarda en trasladarse al consumidor.
Un mercado imprevisible
El problema es que, incluso con esas previsiones, la incertidumbre sigue siendo la norma.
"Cada día cambia", resume Leclerc, que evita comprometerse con cifras concretas tras reconocer que el mercado es extremadamente volátil. De hecho, ya anunció hace unos días una bajada de hasta 30 céntimos en algunas cadenas -incluidas Système U, Intermarché o Carrefour-, pero ahora prefiere mostrarse más prudente.
Porque si algo ha quedado claro en las últimas semanas es que el precio del combustible ya no responde a patrones previsibles.
Un nuevo escenario
El mensaje de fondo es sencillo: aunque haya pequeñas bajadas puntuales, el escenario ha cambiado.
El conflicto en Oriente Medio ha reconfigurado el mercado energético global, y todo apunta a que los precios del combustible se moverán en una nueva normalidad, más alta e inestable que la anterior.
Y eso, como ya advierten desde Francia, es algo con lo que los conductores tendrán que aprender a convivir.
