Irán se planta: no negociará con EEUU hasta que se aplique la tregua en Líbano
La prensa de Teherán señala la insistencia de los ayatolás: tanto ellos como el mediador pakistaní sostienen que el armisticio en el país árabe estaba en los puntos iniciales del acuerdo. Washington y Tel Aviv, en cambio, lo niegan.

40 días de guerra, décadas de rivalidad y toneladas de desconfianza. Si a eso se suma que no se ponen de acuerdo ni sobre qué hay que hablar, las conversaciones de paz entre Estados Unidos, Israel e Irán parecen destinadas al fracaso. Llevamos días hablando de fragilidad y de violaciones de los principios pactados. Ahora, el régimen de los ayatolás se planta y anuncia que no participará en las negociaciones con sus archienemigos en Pakistán para poner fin a la guerra hasta que no se aplique el alto el fuego en el Líbano.
"Las negociaciones siguen suspendidas hasta que Estados Unidos cumpla sus compromisos en relación con el alto el fuego en el Líbano y el régimen israelí ponga fin a sus ataques", informaron las agencias Fars y Tasnim, ambas vinculadas con la Guardia Revolucionaria, por lo que son canales considerados como plenamente oficiales.
Los dos medios citaron a fuentes informadas de la situación e indicaron que aún no se ha desplazado el equipo negociador iraní hasta Islamabad,
El choque es de base. Desde que el miércoles se anunció un armisticio de dos semanas entre las partes para negociar una salida negociada, con la mediación del país centroasiático, Líbano ha sido motivo de disputa. Según Irán y Pakistán, siempre ha formado parte de los puntos de partida que se cerraron para empezar a hablar. Según los aliados occidentales, no ha estado sobre la mesa.
Es algo que sólo admite un sí o un no, tan determinante que puede hacer que los contactos mueran justo antes de empezar. Las reuniones empezaban, supuestamente, mañana. La delegación iraní ya estaba a punto de desplazarse a la zona, confirman los medios oficiales del régimen.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó ayer que los ataques contra el Líbano son una violación del alto el fuego y aviso que esas agresiones "dejan sin sentido las negociaciones". "Tenemos el dedo en el gatillo. Irán nunca abandonará a sus hermanos libaneses", aseguró.
Y el ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, también ha recordado en las últimas horas que, efectivamente, Líbano estaba contemplado en el alto el fuego, acusando en paralelo a Tel Aviv de ser una "maldición para la humanidad". Entiende que está cometiendo un "genocidio" continúa en toda la región, más allá de Gaza. "Israel es malvado y una maldición para la humanidad; mientras se llevan a cabo conversaciones de paz en Islamabad, se comete un genocidio en el Líbano", dijo en un mensaje publicado en la red social X. Luego, lo ha borrado. Asif siempre ha sido uno de los mayores críticos de su gabinete con Israel.
Los medios internacionales ya explican en sus crónicas que el Hotel Serena, uno de los hoteles más prestigiosos de Islamabad, situado en la Zona Roja junto a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, iba a ser la sede del encuentro y lleva horas listo, rodeado de agentes de seguridad que han tomado el control total del establecimiento.
"Ambas partes han demostrado una notable sabiduría y comprensión, y se han mantenido comprometidas de manera constructiva para promover la causa de la paz y la estabilidad", publicó el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, el día X, al anunciar el cese de las hostilidades. Sus palabras hoy parecen de hace eones.
Algo se mueve... pero los ataques siguen
No estamos, no obstante, en la negación total de las primeras horas. Ayer por la tarde, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció que se abre a negociar con Líbano, contactos que van a comenzar la semana que viene en EEUU. Es un evento histórico, no suelen llevar a cabo negociaciones directas estos dos vecinos enfrentados. El líder del Likud, no obstante, puntualizó que no se iban a detener los ataques contra el partido-milicia de Hezbolá, pese a la puerta abierta a la diplomacia.
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el teniente general Eyal Zamir, ha hablado con los comandantes en las afueras de Bint Jbeil, en el sur del Líbano, y les ha dicho: "Las FDI están en estado de guerra. No hay alto el fuego; seguimos combatiendo en este sector, que es nuestro principal sector de combate". Según Zamir, "estamos presentes en todas partes. Al igual que en Gaza, al igual que en Siria, también estamos aquí en el Líbano".
Y eso es lo que Irán se niega a tragar. Quizá admita una negociación paralela, en otra carpeta, para Líbano, que es de lo que Netanyahu ha convencido al presidente de EEUU, Donald Trump, pero no que siga habiendo ataques mientras habla con los enviados norteamericanos: el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y el yerno del republicano, Jared Kushner, son los componentes previstos de la misión. Estos dos últimos hombres son los que ya estaban hablando con Irán en Ginebra (Suiza) justo cuando el Pentágono dio la orden de atacar. Un motivo más para que la República Islámica recele de sus intenciones.
El embajador de Irán en Pakistán publicó ayer también X que la delegación iraní -que se espera esté encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y a la que se unirá el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi- llegaría el jueves por la noche. Posteriormente borró la publicación. Ahora todo es incierto.
Apenas horas después del acuerdo, aprovechando que la atención estaba en otras cosas, Israel lanzó una dura ofensiva contra el Líbano que ha causado más de 300 muertos y 1.100 heridos, el mayor ataque desde que se incendió de nuevo este frente, tras un primer ataque de Hezbolá para condenar el asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, el 28 de febrero pasado. Israel afirmó haber alcanzado 100 objetivos en tan sólo diez minutos.
Pese a este ataque, condenado profusamente por la comunidad internacional, el presidente de EEUU, Trump, dijo esta pasada noche que era "muy optimista" ante las negociaciones. Los líderes iraníes "se expresan de forma muy distinta en las reuniones que ante la prensa. Son mucho más razonables", declaró. "Están aceptando todo aquello a lo que deben acceder. Recuerden que han sido conquistados. No tienen ejército (...). "Si no llegan a un acuerdo, va a ser muy doloroso", añadió el mandatario.
En una llamada telefónica el miércoles, Trump le pidió al primer ministro israelí que redujera los ataques en Líbano para contribuir al éxito de las próximas negociaciones, según informaron a NBC News dos altos funcionarios del Gobierno. Trump confirmó dicha conversación, afirmando que los israelíes estaban reduciendo sus operaciones ya. "Hablé con Bibi y va a ser discreto. Creo que debemos ser un poco más discretos", dijo. Vance, hablando con periodistas en Hungría el miércoles, utilizó una retórica similar, diciendo que los israelíes tal vez "se contengan un poco" en el ataque contra el Líbano.
No se han reportado ataques dentro de Irán ni ataques contra Israel o los países árabes vecinos del Golfo en el último día, lo que deja a Líbano como el único país donde el conflicto abierto aún continúa, junto a Israel, claro, porque donde hay ataque, hay respuesta, aunque cambien las magnitudes: Hezbolá lanzó la madrugada del viernes andanadas de misiles sobre Tel Aviv y sus alrededores, una de las oleadas de ataques que más al sur ha llegado en Israel, sin que se registraran víctimas ni impactos directos.
Los intereses israelíes
Netanyahu insiste en los ataques porque quiere debilitar al máximo a Hezbolá; porque pretende ampliar la zona de amortiguación que está creando en el sur del país, hasta el río Litani, con el supuesto objetivo de proteger a sus poblaciones del norte, y porque quiere contentar a sus socios de Gobierno, ultranacionalistas y religiosos, que quieren una extensión territorial que desborde sus fronteras, como parte de eso que llaman el Gran Israel y que es un mapa ideal con origen en las sagradas escrituras.
Por ejemplo, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, ha reclamado repetidamente que Israel debería extender su frontera con el Líbano hasta el río Litani. "La guerra actual en el Líbano debe terminar con un cambio radical, más allá de la derrota del grupo terrorista Hezbolá", sostiene. "El Litani debe ser nuestra nueva frontera con el Estado libanés, al igual que la 'Línea Amarilla' en Gaza y como la zona de amortiguación y la cima del Hermón en Siria", añadió. La ocupación en la franja palestina es sine die, por ahora, tras dos años de ofensiva y genocidio. En el caso de los Altos del Golán, suelo sirio internacionalmente reconocido como tal, hay que remontarse a la Guerra de los Seis Días, en 1967.
El río Litani se encuentra a unos 30 kilómetros al norte de la actual frontera entre Israel y Líbano.
La postura española
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, tras conocer la noticia, ha animado a Irán que acuda mañana a Pakistán a la negociación con EEUU y que lo haga "de buena fe". "Animo a Irán a participar, pero, por supuesto, Líbano tiene que estar incluido" en el acuerdo de alto el fuego, ha defendido el ministro en declaraciones a los periodistas en el Senado, donde comparece para dar cuenta de la posición española en la guerra en Oriente Medio y del acuerdo sobre Gibraltar, como hizo el día previo en el Congreso.
El canciller español ha insistido en que Irán debe estar en estas conversaciones para conseguir que el alto el fuego "sea permanente" y dé paso a la paz. Albares ha señalado que ante la tregua de dos semanas que se alcanzó el miércoles entre Estados Unidos e Irán, que Israel continúe con los bombardeos en Líbano indica que "no quiere dar ni un segundo de esperanza, no quiere dar tregua a la paz".
Lo que se ha ido filtrando
Uno de los motivos por los que hay tanta confusión es que las partes o los mediadores no han publicado un documento conjunto con los puntos que sí y que no están contemplados. Nos movemos por lo que dicen Irán, EEUU e Israel, y eso no es coincidente.
Trump afirmó que han recibido una propuesta de diez puntos de Irán , que calificó de "base viable sobre la cual negociar". "Se han acordado casi todos los puntos de controversia anteriores entre Estados Unidos e Irán, pero un período de dos semanas permitirá finalizar y consumar el Acuerdo", dijo de inicio en su plataforma, Truth Social.
Según su gabinete, los puntos serían:
- Compromiso fundamental de Estados Unidos con la no agresión.
- El paso controlado por el estrecho de Ormuz en coordinación con las fuerzas armadas iraníes significaría que Irán mantendría su influencia sobre la vía marítima.
- Una aceptación del programa de enriquecimiento nuclear de Irán.
- El levantamiento de todas las sanciones y resoluciones primarias y secundarias contra Irán.
- Fin de todas las resoluciones contra Irán en el Organismo Internacional de Energía Atómica.
- Fin de todas las resoluciones contra Irán por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
- La retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de todas las bases en la región.
- Indemnización íntegra por los daños sufridos por Irán durante la guerra, que se garantizará mediante pagos realizados a Irán por los buques que transiten por el estrecho de Ormuz.
- La liberación de todos los activos y propiedades iraníes congelados en el extranjero.
- La ratificación de todas estas cuestiones en una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.
Pero Trump insistió en declaraciones a la agencia de noticias AFP en que el arsenal nuclear de Irán sería "resuelto" en cualquier acuerdo de paz. "Eso se solucionará perfectamente, de lo contrario no habría llegado a un acuerdo", declaró Trump a la agencia AFP.
Irán insiste en que no busca fabricar armas nucleares, pero afirma estar dispuesto a negociar límites a sus actividades nucleares a cambio del levantamiento de las sanciones. Y, por supuesto, repite que Líbano sí estaba en esos puntos. Y en esas estamos.
