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Autopsia de una derrota: un informe demócrata desvela por qué perdió Harris

Autopsia de una derrota: un informe demócrata desvela por qué perdió Harris 

El documento acusa a la campaña de "dar por perdida a la América rural", flaquear ante los ataques republicanos y carecer de potencia ofensiva, mientras que elude por completo las espinosas crisis de Gaza y el accidentado relevo de Biden.

Kamala Harris, la que fuera vicepresidenta de EEUU, el 4 de noviembre de 2025, en el Centro de Convenciones de Los Ángeles, en un acto contra la manipulación electoral.
Kamala Harris, la que fuera vicepresidenta de EEUU, el 4 de noviembre de 2025, en el Centro de Convenciones de Los Ángeles, en un acto contra la manipulación electoral.David Swanson / Reuters

Han pasado 18 meses desde de la contundente victoria electoral que devolvió a Donald Trump a la Casa Blanca, como representante del Partido Republicano. Ahora, su oponente, el Partido Demócrata de Estados Unidos, ha decidido examinar sus heridas, an no cerradas, para aprender... supuestamente. 

En una maniobra marcada por la controversia y la intensa presión de las bases y dirigentes más exigentes, el Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés) hizo público este jueves su autopsia formal, un informe sobre los comicios presidenciales de noviembre de 2024, un exhaustivo y polémico documento de 192 páginas que, lejos de unificar posturas, ha desatado un auténtico polvorín político. Su crudeza hacia la exvicepresidenta Kamala Harris, la candidata inesperada que no pudo con Trump, sus demoledores reproches a la gestión de Joe Biden, el anterior presidente, y, sobre todo, sus clamorosas omisiones deliberadas, están generando ríos de tinta. 

La publicación del dossier, elaborado por el consultor y estratega demócrata Paul Rivera, se ha convetido de inmediato en un espectáculo inusual de autocrítica y desorganización institucional. Todo a la vez. El propio presidente del DNC, Ken Martin, que durante meses mantuvo el texto bajo estricto secreto para evitar interferencias y divisiones antes de las recientes citas electorales locales, compareció públicamente reconociendo que el producto final dista mucho de ser una pieza de análisis impecable, que es lo que se pretendía: saber qué falló y aprender. 

En una declaración difundida a través de su plataforma Substack, Martin fue tajante respecto a las deficiencias metodológicas del informe. "No estoy orgulloso de este producto; no cumple con mis estándares y no cumplirá con los de ustedes. No respaldo lo que hay en este informe, ni lo que se ha dejado fuera de él. No podría, de buena fe, poner el sello de aprobación del DNC en este documento. Pero la transparencia es primordial", se lee. 

El demócrata argumentó que prefirió entregar el texto "en su totalidad, sin editar y sin abreviar", acompañado de anotaciones en los márgenes que cuestionan o desmienten varias de las afirmaciones hechas por los propios autores, antes que continuar reteniendo un análisis que se estaba transformando en una distracción insostenible para el partido, del que ya se hablaba mucho más allá de las bambalinas.

La sombra de Biden: ni "imaginación" ni "preparación"

Una de las conclusiones más contundentes del informe apunta de forma directa a la gestión política de la Casa Blanca bajo la presidencia de Joe Biden, señalando que el mandatario y su entorno fallaron a la hora de estructurar y cimentar la proyección pública de su vicepresidenta durante los primeros tres años y medio de mandato. 

De acuerdo con los datos revelados en la autopsia, el DNC realizó profundas investigaciones de opinión pública antes de las elecciones de mitad de mandato de 2022 con el objetivo específico de analizar cómo la primera dama, Jill Biden, podía apuntalar la popularidad del presidente. Sin embargo, no se encargó ningún tipo de estudio similar para trazar una estrategia de posicionamiento político en beneficio de Harris.

El documento sostiene que la Casa Blanca minó las posibilidades de la entonces vicepresidenta al asignarle carpetas de alta complejidad y nulo rédito electoral, como la gestión de las causas fundamentales de la migración procedente de Centroamérica y Sudamérica, sin proporcionarle la formación ni el blindaje político adecuados para defenderse en la arena pública. Esta falta de previsión permitió que la oposición republicana la etiquetara rápidamente y con éxito absoluto como la "zar de la frontera", una losa comunicativa que la campaña jamás logró sacudirse.

"La Casa Blanca no preparó ni posicionó a la vicepresidenta"

"La Casa Blanca no preparó ni posicionó a la vicepresidenta", sentencia de forma literal el dosier redactado por Rivera. Los autores del informe insisten en que una integración temprana y estratégica de la figura de Harris habría alterado de forma sustancial el tablero político. "El enfoque de la Casa Blanca de elevar a la vicepresidenta con un expediente de temas controvertidos, sin aprovechar la investigación para comprender cómo reaccionarían los contribuyentes y los votantes ante los mensajeros de la administración demócrata, fue una oportunidad perdida masiva. La idea de que una vicepresidenta preparada y respaldada no habría podido ayudar al presidente en los tres años y medio precedentes es un fallo significativo de imaginación", sostiene en uno de los párrafos más contundentes. 

Lo rural y la identidad

En el análisis minucioso del mapa electoral, el bisturí es implacable al dejar a la vista que el equipo estratégico de Kamala implementó una lógica de campaña defectuosa en términos matemáticos y geográficos. El informe acusa formalmente a la candidatura demócrata de haber "dado por perdida a la América rural", bajo la falsa premisa de que los amplios márgenes de ganancia obtenidos en las densas zonas urbanas y en los distritos suburbanos residenciales compensarían el hundimiento en el interior del país.

"Las matemáticas no funcionan", recalca secamente el informe. Los analistas del partido advierten que "no se pueden perder las zonas rurales por márgenes abrumadores y compensarlo en otros lugares cuando los votantes rurales representan una parte significativa del electorado". Para el Comité Nacional Demócrata, la reconquista política del denominado Heartland (el corazón profundo de EEUU) y de los estados del sur pasa obligatoriamente por un cambio radical de conducta: "Presentarse, escuchar y luego volver a hacerlo".

A este abandono territorial se suma una crítica frontal a la dependencia ciega del partido en las llamadas "políticas de identidad" (identity politics), que demostraron ser ineficaces para retener a sectores demográficos clave que tradicionalmente respaldaban las siglas de la formación. El texto pone el foco, con especial preocupación, en la pérdida de terreno frente a Trump entre los votantes varones pertenecientes a minorías étnicas.

"Los votantes masculinos requieren un compromiso directo. La brecha de género puede reducirse. Es necesario desplegar mensajeros masculinos, abordar las preocupaciones económicas y no asumir que las políticas de identidad retendrán a los votantes varones de color", advierte críticamente la autopsia. En las mujeres se confiaba tremendamente para ser un dique contra el trumpismo, de hecho. 

El examen interno hace un llamamiento apremiante a redirigir los esfuerzos organizativos hacia los ciudadanos de la "América media" y sureños, que albergan la firme convicción de que han sido excluidos del proyecto de progreso demócrata. "Millones de estadounidenses sufren por un acceso deficiente a la atención médica, la pérdida de empleos e industrias manufactureras y una infraestructura en decadencia; sin embargo, continúan siendo persuadidos a votar en contra de sus propios intereses porque no se ven reflejados en la América del Partido Demócrata".

El presidente de EEUU, Joe Biden, y la vicepresidenta Kamala Harris, el 15 de agosto de 2024, en un acto en defensa de la bajada del precio de las medicinas, primero juntos desde el cambio de candidato.
El presidente de EEUU, Joe Biden, y la vicepresidenta Kamala Harris, el 15 de agosto de 2024, en un acto en defensa de los medicamentos baratos, primero juntos desde el cambio de candidato.Andrew Leyden / NurPhoto via Getty Images

Estrategias y falta de potencia

En el apartado de la comunicación y el mensaje de campaña, el documento expone que el comité de Harris fue incapaz de proyectar una visión de futuro propia, limitándose a estructurar su narrativa en torno al rechazo a la figura del candidato republicano bajo las consignas simplistas de "no Trump" y de plantear la contienda como un duelo entre "la fiscal y el convicto".

Frente a una ciudadanía golpeada por una aguda crisis de asequibilidad y coste de vida bajo una administración demócrata en funciones, "el contraste obvio con Trump no fue un motivador suficiente" para movilizar a las urnas a los indecisos. Además, se reprocha que los demócratas pecaran de un exceso de corrección y moderación discursiva basados en la pura razón legal, mientras que el electorado se encontraba sumido en un estado generalizado de indignación y rabia económica.

Es destacable cómo se subraya de manera durísima la asimetría en el nivel de hostilidad propagandística. "Hubo una decisión en el liderazgo demócrata de 2024 de no participar en publicidad negativa a la escala requerida. La campaña de Trump y los Súper PAC que lo apoyaban atacaron a toda máquina a la vicepresidenta Harris, pero no hubo una potencia de fuego negativa suficiente o similar dirigida hacia Trump por parte de los demócratas. Era esencial procesar un caso más efectivo de por qué Trump debió quedar descalificado para volver a ocupar el cargo. Los fundamentos estaban allí, pero el mensaje no logró armar el caso."

Incluso cuando la campaña intentó atacar el perfil del líder republicano, lo hizo partiendo de un "grave error de análisis y de realidad" al asumir de manera equivocada que los aspectos negativos de Trump ya estaban completamente consolidados y asimilados ("baked in") por la opinión pública. Como consecuencia, los estrategas fallaron en la tarea fundamental de recordar a los ciudadanos la "incompetencia" que, según el texto, caracterizó al primer mandato del magnate neoyorquino.

Uno de los pasajes más específicos y comentados del informe analiza el demoledor impacto que tuvo una de las piezas publicitarias más célebres y recurrentes del arsenal mediático de Trump. Se trata del anuncio comercial que recuperaba antiguas declaraciones en vídeo de Harris manifestando su respaldo al acceso a cirugías de afirmación de género financiadas por los contribuyentes para "cada recluso transgénero" en el sistema penitenciario. La pieza remataba con la ya famosa frase de un narrador: "Kamala es para ellos/ellas (they/them); el presidente Trump es para ti".

"Kamala es para ellos/ellas (they/them); el presidente Trump es para ti"

La autopsia reconoce abiertamente el éxito total de la ofensiva republicana y admite que dejó al bando demócrata en un callejón sin salida estratégica. Según el reporte, todos los encuestadores del partido coincidieron en que el ataque fue altamente efectivo y que la campaña de Harris quedó completamente "encajonada" debido a la naturaleza irrefutable de la pieza: el comercial simplemente reproducía a la candidata pronunciando sus propias palabras, logrando además encuadrar el tema como un menosprecio directo a las prioridades económicas de la clase trabajadora.

El texto describe la parálisis interna ante este golpe mediático. "Si la vicepresidenta no iba a cambiar su posición –y no lo hizo–, entonces no había nada que hubiera funcionado como respuesta. Los encuestadores coincidieron en general con las opiniones compartidas por la dirección de la campaña: dadas las circunstancias y el momento, el enfoque debía centrarse en atacar a Trump". 

Las grandes omisiones: Gaza, Biden y la transición

A pesar de la virulencia de algunas de sus conclusiones, lo que más ha encendido las alarmas y las protestas entre los analistas y estrategas de la formación es lo que el informe omite deliberadamente. La autopsia de 192 páginas esquiva de manera absoluta los elementos más traumáticos, divisivos y determinantes de todo el ciclo electoral de 2024: la tardía y accidentada decisión inicial de Biden de postularse a la reelección a sus más de 80 años, el caótico proceso de relevo exprés tras su desastroso debate de verano que colocó a Harris al frente de la candidatura sin pasar por unas elecciones primarias tradicionales, y la fractura interna provocada por la política exterior en Oriente Medio.

Especialmente clamorosa resulta la ausencia de cualquier mención a la guerra en la Franja de Gaza. A lo largo de todo el documento de Rivera, las palabras "Gaza" e "Israel" aparecen exactamente cero veces. Cero. Eso, a pesar de que la firme política de asistencia militar de la administración Biden-Harris al Gobierno israelí -que incluyó el desembolso de casi 18.000 millones de dólares para financiar la ofensiva en el enclave palestino y el uso reiterado del veto en el Consejo de Seguridad de la ONU- alienó de forma dramática a sectores vitales de la base demócrata, incluidos los jóvenes, los votantes árabe-estadounidenses y el ala progresista en estados clave como Michigan.

Diversos estudios de opinión pública posteriores, como el informe del proyecto de políticas IMEU de 2025, demostraron de forma empírica que la gestión de la crisis de Gaza fue la razón principal por la cual una masa crítica de votantes que apoyó a Biden en 2020 decidió dar la espalda a Harris en 2024.

Esta flagrante desconexión entre el informe oficial y la realidad vivida en el cuartel general de campaña fue expuesta recientemente por Rob Flaherty, exdirector adjunto de la campaña de Harris, quien en publicaciones de Substack para The Bulwark admitió la devastación interna provocada por este asunto: "Para muchos votantes que presenciaban las horribles y dolorosas imágenes que salían de Gaza, esto se convirtió en una cuestión moral, una para la cual no teníamos una buena respuesta. De formas que quizás no se reflejen con precisión en una encuesta, redujo significativamente el entusiasmo. Como me dijo una persona de la campaña: 'Nos pasamos toda la elección con un pescado gigante y podrido atado al cuello'". 

"Nos pasamos toda la elección con un pescado gigante y podrido atado al cuello"

El tema palestino sigue siendo un asunto de división interna en el Partido Demócrata, que tiene dos almas opuestas: los que cada vez más entienden las violaciones de derechos humanos contra Palestina y los que se niegan a verlas y, por tanto, apuestan por mantener la ayuda a Tel Aviv, de todo tipo, en todo momento. 

Errores materiales y crisis de confianza

A la frustración por las omisiones políticas se añade el deficiente control de calidad del documento entregado por el DNC. El texto está plagado de imprecisiones factuales flagrantes que han motivado la colocación de etiquetas de advertencia por parte de la dirección del partido. Entre los errores detectados, el informe afirma erróneamente que los demócratas ganaron solo dos gobernaciones en el ciclo de 2024, cuando en realidad se alzaron con tres triunfos. 

Asimismo, el texto asegura que los estados industriales del "Cinturón del Óxido" (Michigan, Pensilvania y Wisconsin) habían votado "de manera consistente y confiable por candidatos demócratas", obviando el hecho histórico fundamental de que los tres estados rompieron su tradición para votar por Trump en las elecciones de 2016, cuando por primera vez llegó a la Casa Blanca.

La recepción del informe entre los cuadros operativos y estrategas independientes de la formación ha oscilado entre el desconcierto general y la indignación absoluta. Muchos cuestionan la utilidad de un documento que tardó tanto tiempo en ver la luz y que finalmente se entregó de forma tan deficiente. El estratega demócrata Steve Schale resumió este malestar generalizado a través de sus redes sociales: "¿Por qué no decir esto en 2024, o incorporar a más personas para terminarlo adecuadamente, en lugar de convertir esto en el ciclo mediático más estúpido durante siete u ocho meses?".

La publicación de esta catarsis llega en un momento de extrema vulnerabilidad para la actual jefatura del DNC encabezada por Ken Martin, quien apenas lleva un año en el cargo y ya enfrenta serias dudas y un evidente desgaste en la confianza del aparato partidista respecto a la salud de la maquinaria política de cara a los próximos comicios legislativos. Si bien la divulgación del documento estuvo motivada en parte por un repunte del optimismo interno tras recientes triunfos demócratas en las urnas -como la conquista de la alcaldía de Nueva York y la gobernación de Virginia-, las revelaciones del informe exponen fallas estructurales mucho más profundas que se remontan a la era de Barack Obama.

El propio documento admite que, desde la histórica victoria del primer presidente negro en la historia del país, en 2008, "los demócratas han perdido terreno en todos los niveles de gobierno y han desaprovechado oportunidades para invertir en las estructuras estatales", cediendo paulatinamente el control territorial ante el avance conservador. 

Los demócratas concluyen con una severa advertencia sobre la pérdida de credibilidad de sus líderes: ante el ecosistema actual de desinformación, los candidatos demócratas se han mostrado estructuralmente "incapaces de proyectar fortaleza, unidad y liderazgo", provocando el progresivo e implacable alejamiento de los votantes de la llamada América profunda.

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Redactora especializada en Global. Licenciada en Periodismo y experta en Defensa y Comunicación Institucional por la Universidad de Sevilla. Corresponsal en Jerusalén durante cinco años, colaboró con la SER, El País o Canal Sur. Trabajó en El Correo de Andalucía y fue asesora en la Secretaría de Estado de Defensa. Es autora de 'El viaje andaluz de Robert Capa', Premio de la Comunicación Asociación de la Prensa de Sevilla y jurado del Premio Internacional de Periodismo Manuel Chaves Nogales.

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