EEUU e Irán siguen estancados sobre cuestiones clave, pero informan de señales "positivas"
La diplomacia sigue trabajando, mientras llegan nuevas revelaciones de la reactivación de Teherán: ha aprovechado el alto el fuego para reconstruir rápidamente sus recursos militares, según la CNN.

La guerra de Irán no está terminada. No caen bombas, pero la tensión es máxima en el estrecho de Ormuz, donde no se ha recuperado el tránsito previo al 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su primer ataque. El mundo ve cómo se multiplican las consecuencias de ese bloqueo, con el miedo perpetuo a que los ataques se retomen por la falta de avances diplomáticos.
En este contexto de angustia, sin embargo, se empieza a ver algo de luz. Los negociadores norteamericanos e iraníes mantuvieron ayer posturas opuestas en su diálogo respecto a las reservas de uranio de Teherán y a los controles en el codiciado estrecho, pero el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirma que se han observado "algunas señales positivas" en las conversaciones.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha insistido en que su país recuperará finalmente las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán (que se calculan en unos 450 kilos), que Washington cree que están destinadas a un arma nuclear, si bien Teherán afirma que su propósito es exclusivamente pacífico. "Lo conseguiremos. No lo necesitamos, no lo queremos. Probablemente lo destruiremos después de obtenerlo, pero no vamos a dejar que se lo queden", dijo el republicano a los periodistas en la Casa Blanca.
Rubio, por su parte, declaró a los periodistas que una solución diplomática sería inviable si Teherán implementara un sistema de peaje en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, añadió que se habían logrado algunos avances en las conversaciones. "Hay algunas señales positivas", afirmó Rubio. "No quiero ser demasiado optimista... Así que, veamos qué sucede en los próximos días", previene.
Una fuente iraní de alto rango declaró a Reuters que no se ha alcanzado ningún acuerdo, es cierto, pero que las diferencias se han reducido, añadiendo que el enriquecimiento de uranio de Irán y el control de Teherán sobre el estrecho de Ormuz siguen siendo puntos conflictivos. Los precios del petróleo fluctuaron bruscamente en una sesión volátil de ayer, bajando ante la incertidumbre sobre la resolución de la guerra. O hay esperanza o todos tenemos ganas de tenerla.
Dos fuentes iraníes de alto rango declararon a la agencia británica, antes de las declaraciones de Trump, que el nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, había emitido una directiva para que el uranio no se enviara al extranjero. Trump también criticó duramente la intención de Teherán de cobrar tarifas por el uso del estrecho, por donde transitaba una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo antes de la guerra. "Queremos que esté abierto, queremos que sea libre. No queremos peajes", afirmó. "Es una vía marítima internacional", zanja.
Trump ha declarado estar dispuesto a reanudar los ataques contra Irán si no obtiene las respuestas adecuadas de los líderes iraníes. La Guardia Revolucionaria iraní ha advertido, a su vez, que la reanudación de los ataques provocaría represalias más allá de la región.
Cómo agilizar los contactos
Si bien las conversaciones para poner fin a la guerra parecen haber avanzado poco en las seis semanas transcurridas desde que entró en vigor un frágil alto el fuego, uno de los principales mediadores, el jefe del ejército paquistaní, Asim Munir, posiblemente se dirigía a Teherán el jueves para mantener nuevas conversaciones, según informaron tres fuentes a Reuters y dos más al New York Times.
"Estamos hablando con todos los grupos en Irán para agilizar la comunicación y acelerar las negociaciones", dijo una de las fuentes familiarizadas con las negociaciones. "La paciencia de Trump se está agotando, pero estamos trabajando para mejorar la comunicación entre ambas partes".
El ministro del Interior pakistaní, Syed Mohsin Naqvi, realizó el miércoles su segundo viaje a Teherán esta semana, portando un mensaje de Estados Unidos, y mantuvo conversaciones con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, y su homólogo, según informó la agencia de noticias semioficial iraní ISNA.
El estancamiento político ha causado estragos en la economía mundial, principalmente debido al impacto inflacionario de los altos precios del petróleo. Trump enfrenta presión interna de cara a las elecciones de mitad de mandato del próximo noviembre, con su índice de aprobación cerca de su nivel más bajo desde su regreso a la Casa Blanca el año pasado.
Teherán presentó esta semana su última oferta. Las filtraciones sugieren que reitera en gran medida los términos que Trump ya rechazó previamente, incluyendo las demandas de control de Ormuz, compensación por los daños de guerra, levantamiento de sanciones, liberación de los activos congelados y la retirada de las tropas estadounidenses.
Levantando cabeza
El parte sobre las negociaciones llega cuando la cadena norteamericana CNN ha desvelado que Irán ha aprovechado el acto el fuego, que ya dura seis semanas, para reanudar parte de su producción de drones, una señal de que está reconstruyendo rápidamente ciertas capacidades militares degradadas por los ataques de la operación Furia Épica.
La cadena, que cita fuentes familiarizadas de la inteligencia estadounidense, asegura que el ejército iraní se está reconstituyendo mucho más rápido de lo estimado inicialmente. La reconstrucción de las capacidades militares, incluyendo el cambio de emplazamientos de misiles, lanzadores y la capacidad de producción de sistemas de armas clave destruidos durante el conflicto actual significa que Irán "sigue siendo una amenaza significativa para los aliados regionales", expone EFE.
Y esto también pone en entredicho las afirmaciones sobre el alcance del deterioro a largo plazo del ejército iraní causado por los ataques estadounidenses e israelíes, subraya la cadena.
Si bien el tiempo para reanudar la producción de diferentes componentes de armas varía, algunas estimaciones de la inteligencia estadounidense indican que Irán podría reconstituir completamente su capacidad de ataque con drones en tan solo seis meses, según declaró a CNN un funcionario estadounidense que no identificó.
Los ataques con drones son una preocupación particular para los aliados regionales. Si se reanudan las hostilidades, Irán podría aumentar su capacidad de producción de misiles -que se ha visto significativamente mermada- con más lanzamientos de drones para seguir atacando a Israel y a los países del Golfo, que se encuentran dentro del alcance de ambos sistemas de armas.
¿Y a qué se debe esta rapidez a la hora de levantar cabeza? A una combinación de factores, que van desde el apoyo que recibe de Rusia y China hasta el hecho de que Estados Unidos e Israel no infligieron tanto daño como esperaban, según una fuente que ha hablado con el citado medio. Por ejemplo, Pekín ha seguido suministrando a Irán componentes durante el conflicto que pueden utilizarse para fabricar misiles, según informaron a CNN dos fuentes familiarizadas con las evaluaciones de inteligencia estadounidenses, aunque es probable que esto se haya visto limitado por el bloqueo vigente que aplica EEUU en la zona.
Además, Irán mantiene su capacidad de misiles balísticos, ataques con drones y defensa antiaérea, a pesar de los graves daños infligidos por los ataques estadounidenses e israelíes, según recientes evaluaciones de inteligencia estadounidenses. Esto significa que la rápida reconstrucción de su capacidad de producción militar no parte de cero.

La peor crisis energética
La Agencia Internacional de Energía ha afirmado también en las últimas horas que el conflicto ha provocado la peor crisis energética mundial. Advirtió el jueves que el pico de la demanda de combustible en verano, sumado a la escasez de suministro en Oriente Medio, podría llevar al mercado a una situación crítica en julio y agosto.
Algunos buques logran transitar por el estrecho, pero en cantidades mínimas en comparación con los 125-140 pasos diarios previos a la guerra. La agencia de noticias iraní IRNA informó que 31 buques habían cruzado el estrecho en las últimas 24 horas, en coordinación con la armada iraní.
Irán declaró que su objetivo es reabrir el estrecho a los países amigos que cumplan con sus condiciones, las cuales podrían incluir el pago de tasas. "Si persistieran en esta postura, un acuerdo diplomático sería inviable. Por lo tanto, representa una amenaza para el mundo y es completamente ilegal", afirmó Rubio.
Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmaron que sus objetivos bélicos eran frenar el apoyo de Irán a las milicias regionales, desmantelar su programa nuclear, destruir su capacidad misilística y facilitar que los iraníes derrocaran a sus gobernantes.
Sin embargo, Irán ha conservado hasta ahora sus reservas de uranio enriquecido casi apto para la fabricación de armas nucleares y su capacidad para amenazar a sus vecinos con misiles, drones y milicias interpuestas.
Una votación complicada
Mientras, esta noche, los republicanos han tenido dificultades para encontrar los votos necesarios para rechazar la legislación que obligaría al presidente Trump a retirarse de la guerra con Irán, lo que retrasa las votaciones previstas sobre el tema hasta junio.
La Cámara de Representantes había programado una votación sobre una resolución de poderes de guerra, presentada por los demócratas, que limitaría la campaña militar del magnate. Pero al quedar claro que los republicanos no contarían con los votos necesarios para rechazar el proyecto de ley, los líderes republicanos se negaron a someterlo a votación. "Esta fue la señal más reciente del menguante apoyo en el Congreso a una guerra que Trump inició hace más de dos meses sin la aprobación del Congreso", resume AP.
Los republicanos en el Senado también están trabajando para asegurarse de tener los votos necesarios para rechazar otra resolución sobre poderes de guerra que llegó a votación final a principios de esta semana, cuando cuatro senadores republicanos apoyaron la resolución y otros tres estuvieron ausentes en la votación.
Las acciones de los líderes del Congreso demostraron que los republicanos están teniendo dificultades para mantener el respaldo político a la gestión de Trump en la guerra. Los republicanos de base están cada vez más dispuestos a desafiar al presidente en lo que respecta al conflicto. El líder republicano de la Cámara de Representantes, Steve Scalise, declaró a la prensa que la votación se retrasó para dar la oportunidad de votar a los legisladores ausentes. Suena a excusa, pero vale por ahora.
En el Capitolio, la paciencia con la guerra se ha agotado, especialmente por el bloqueo de Ormuz. Otra resolución de la Cámara de Representantes sobre los poderes de guerra estuvo a punto de aprobarse la semana pasada, pero fracasó por un empate en la votación, ya que tres republicanos votaron a favor. "La gente está empezando a escuchar por fin al pueblo estadounidense que no apoya la guerra en Irán, y creo que cada vez hay más republicanos que se dan cuenta de lo devastadora que ha sido la guerra para nuestro país", dijo el representante demócrata Adam Smith del estado de Washington.
