EEUU da un portazo y no colaborará con Francia en su investigación judicial contra X y Grok: Elon Musk, "invitado" a declarar en París
El Departamento de Justicia acusa a la Fiscalía de París de instrumentalizar un caso contra Elon Musk y Macron se convierte tras Sánchez en la nueva diana de los "oligarcas tecnológicos".

Elon Musk, propietario de X y su matriz SpaceX, sigue investigado por la Fiscalía francesa y este lunes está citado "voluntariamente" para declarar. A pesar de ello, el Departamento de Justicia de EEUU ya ha avisado de que no colaborará con las autoridades galas por constituir "un intento de involucrar a Estados Unidos en un proceso penal con tintes políticos". No se espera que Musk comparezca en París.
La Gendarmería francesa irrumpió en las oficinas de X en Francia en febrero de este año, a instancias de una investigación que nace de dos denuncias presentadas en enero y en julio del año pasado y que posteriormente fueron ampliadas. La investigación judicial aspira a comprobar si X y su inteligencia artificial, Grok, habrían provocado "la difusión de contenidos negacionistas y deepfakes de carácter sexual".
X y Grok estuvieron en el centro de la polémica a principios de este 2026 precisamente porque la IA de la plataforma comenzó a utilizar imágenes que muchas usuarias habían compartido en ella para desnudarlas, mediante la generación de imágenes ultrafalsas o deepfakes. Por esa razón, Francia convocó a Musk y a su entonces CEO en X, Linda Yaccarino, para un "interrogatorio libre" este lunes.
Es una invitación a declarar, pero no están obligados a comparecer. Y no lo harán: la semana pasada el Departamento de Justicia de EEUU envió una carta de dos páginas a la Fiscalía francesa en la que detallaban su intención de no colaborar con la investigación judicial. "Esta investigación pretende usar el sistema penal francés para regular una plaza pública digital que protege la Constitución de EEUU".
The Wall Street Journal tuvo acceso a esa misiva en la que también se cuestionaba un intento de "involucrar a EEUU" en este proceso "con tintes políticos" que persigue, según entiende Washington, "regular indebidamente las actividades comerciales de una plataforma de redes sociales". Elon Musk, en su propia cuenta en X, ha reaccionado a esta noticia, escribiendo que esta persecución "tiene que parar".
Una negativa que podría tener consecuencias
La Fiscalía francesa ha eludido la cuestión: ¿qué pasará si Musk y Yaccarino finalmente no aparecen en París este lunes? La Fiscalía por el momento solo aclara que estos interrogatorios voluntarios forman parte de un período muy concreto del proceso penal francés: una fase constructiva en la que se busca escuchar de los responsables de una plataforma qué medidas se implementan para que X cumpla la ley.
Sin embargo, si la investigación judicial continúa y considera que hay indicios suficientes para demostrar que X lesionó el Código Penal galo, la imputación de Musk podría forzarle a comparecer ante los tribunales franceses siempre y cuando se prestara a acudir al país. De no hacerlo, Musk no podría volver a viajar a París sin exponerse a una detención.
El mes pasado, la Fiscalía de París también advirtió tanto al Departamento de Justicia de EEUU como a la Comisión de Bolsa y Valores del mismo país (la SEC, regulador de los mercados) de la posibilidad de que X hubiese incentivado deliberadamente la polémica con los deepfakes sexuales para aumentar artificialmente el valor de la empresa "ante la salida a bolsa en junio de 2026".
El caso no solo atrae la atención de Musk. Otro propietario de una gran tecnológica, Pavel Durov, fundador y CEO de Telegram, ha hecho sus propios comentarios. "La Fiscalía francesa asegura ser independiente, pero no es verdad: son contratados, despedidos y ascendidos por el Gobierno francés. La policía judicial, que remite informes inexactos a los juzgados, también es controlada por el Gobierno".
"Yo también estoy bajo una investigación similar en Francia: me imputan una docena de cargos, que suman hasta 10 años de cárcel. Orgulloso de resistir junto a Elon Musk y otros en el disparadero de la campaña de Emmanuel Macron contra los derechos digitales. En la Francia de Macron, ser investigado es ser parte de la nueva Légion d'honneur", escribió Durov. Pedro Sánchez no es el único que enfada a los "oligarcas tecnológicos".
