EEUU también sopesa recuperar la ‘mili’: la última vez que mantuvo el servicio militar obligatorio fue hace más de medio siglo, cuando perdió la guerra de Vietnam
El Gobierno plantea automatizar el registro militar mientras crecen los temores a un posible regreso del reclutamiento en caso de crisis.

EEUU vuelve a mirar de reojo a su pasado militar. El país no ha recuperado la 'mili', pero sí está más cerca de dar un paso que muchos consideran previo: el registro automático de jóvenes para un posible reclutamiento. La medida, incluida en la ley de defensa aprobada por el Congreso, plantea que los hombres de entre 18 y 25 años sean inscritos sin tener que hacer el trámite por su cuenta. Y eso ha bastado para reabrir un debate que parecía cerrado desde el final de la guerra de Vietnam.
La clave está en el Sistema de Servicio Selectivo (SSS), el organismo que mantiene la base de datos de ciudadanos que podrían ser llamados a filas si el país activa el servicio militar obligatorio. Hasta ahora, los jóvenes debían registrarse manualmente en un plazo de 30 días tras cumplir 18 años. Con el nuevo modelo, esa responsabilidad pasaría directamente al Estado mediante el cruce de datos federales.
Qué cambia realmente con el registro automático
El cambio no implica que EEUU vaya a reinstaurar la 'mili' de forma inmediata. Pero sí modifica un elemento esencial: cómo se prepara el país para activarla si fuera necesario. En la práctica, el registro ya es obligatorio por ley para la mayoría de los hombres en ese rango de edad. La diferencia es que ahora dejaría de depender del ciudadano.
Según el propio SSS, el objetivo es "agilizar el proceso" y mejorar la eficiencia del sistema. También hay un motivo económico. Cada año, el Gobierno destina millones de dólares a capañas para recordar a los jóvenes que deben registrarse. La congresista demócrata Chrissy Houlahan, impulsora de la medida, lo resumió así: "Eso significa dinero destinado a la preparación y a la movilización, en lugar de gastarlo en campañas educativas y publicitarias", en declaraciones recogidas por Military Times.
La situación actual ayuda a entender la decisión. A pesar de que el registro es obligatorio, el cumplimiento ha caído hasta el 81% en 2024, según datos oficiales. Es decir, casi uno de cada cinco jóvenes no está en la base de datos que el Gobierno considera clave en caso de emergencia nacional.
Las consecuencias de no registrarse (aunque casi no se apliquen)
No registrarse no es un simple descuido administrativo. Sobre el papel, es un delito federal que puede conllevar hasta cinco años de prisión. En la práctica, esas condenas son casi inexistentes. Pero sí hay consecuencias más habituales.
Por ejemplo, perder el acceso a ayudas federales para estudios, a determinados empleos públicos o incluso a la ciudadanía estadounidense en el caso de inmigrantes. Es un sistema que lleva años funcionando, aunque con un cumplimiento irregular.
Además, muchos estados ya aplican un registro automático indirecto. Lo hacen al expedir el carné de conducir, lo que explica por qué la base de datos se mantiene relativamente completa pese a los fallos del sistema actual.
Vietnam: el origen de todas las dudas
Cada vez que se habla de reclutamiento en EEUU, aparece el mismo recuerdo: Vietnam. Fue el último gran conflicto en el que el país recurrió a la 'mili'. Más de 1,8 millones de estadounidenses fueron reclutados, en una guerra que acabó marcando a toda una generación.
El rechazo social fue creciendo con los años hasta convertirse en un problema político de primer nivel. Las protestas contra el reclutamiento fueron masivas y acabaron influyendo en la decisión de eliminarlo. En 1973, EEUU puso fin al servicio militar obligatorio y apostó por un ejército completamente voluntario.
Aun así, el registro nunca desapareció del todo. En 1980, el presidente Jimmy Carter lo reactivó como medida preventiva en plena Guerra Fría. Desde entonces, el sistema ha seguido existiendo, aunque sin activarse.
Temores a un posible regreso en un contexto de tensión global
El cambio legal ha llegado en un momento delicado. Las tensiones internacionales, especialmente en Oriente Medio, han alimentado la sospecha de que EEUU podría necesitar ampliar su capacidad militar en el futuro.
La Casa Blanca ha intentado rebajar esas alarmas. La portavoz Karoline Leavitt aseguró en una entrevista que el reclutamiento "no forma parte del plan actual", aunque añadió que el presidente mantiene "todas sus opciones abiertas".
Ese matiz es el que mantiene vivo el debate. Porque, aunque el registro automático no significa que vuelva la 'mili', sí deja claro que EEUU quiere tener listo el mecanismo para activarla rápidamente si la situación lo exige.
Más de medio siglo después de Vietnam, el país no ha dado el paso de recuperar el servicio militar obligatorio. Pero tampoco ha dejado de prepararse para hacerlo.
