Giorgia Meloni denuncia una campaña de IA con falsas imágenes suyas sexualizadas: tira de ironía pero avisa de que "va más allá de mí"
La primera ministra italiana ha querido dejar un mensaje contundente en sus redes tras conocer la existencia de deepfakes y otros montajes con su cara. Pide "verificar antes de creer y creer antes de compartir".
La amenaza de la IA contra las mujeres en redes sociales ha llegado hasta una de las más reconocidas en todo el mundo. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha denunciado ser víctima de una campaña de deepfakes o directamente de imágenes creadas de la nada con su cara y en posturas o con vestimentas sexualizadas.
Meloni ha publicado un mensaje de aviso en sus redes sociales . "En estos días, han estado circulando varias fotos falsas mías, generadas con inteligencia artificial y presentadas como reales por algunos detractores entusiastas", escribe en X.
A la mandataria italiana no le ha faltado una dosis de su particular ironía, asegurando que "debo admitir que quien las creó, al menos en el caso adjunto, también me ha mejorado considerablemente".
Pero más allá de ese matiz, Meloni denuncia algo que vienen sufriendo muchas mujeres en todo el mundo en los últimos meses y asume que este asunto "va más allá de mí", porque "yo puedo defenderme, pero muchos otros no".
"Lo cierto es que, para atacar e inventar falsedades, ahora la gente utiliza cualquier cosa. Sin embargo, la cuestión va más allá de mí. Los deepfakes son una herramienta peligrosa porque pueden engañar, manipular y dañar a cualquiera. Yo puedo defenderme. Muchos otros no", expone Meloni.
En el tuit, donde adjunta una falsa imagen suya, añade a modo de consejo que "siempre debe aplicarse una regla: verificar antes de creer y creer antes de compartir". "Porque hoy me pasa a mí (pero) mañana podría pasarle a cualquiera", concluye.
La denuncia de Giorgia Meloni se suma a las ya lanzadas de forma pública por personalidades y un sinfín de mujeres anónimas, que han visto imágenes suyas creadas o modificadas por herramientas de IA para ser sexualizadas.
El asunto toca de lleno a Grok, la herramienta de IA de la red social X, propiedad de Elon Musk. En toda la red se multiplicaron durante semanas los comentarios en los que usuarios pedían a Grok desvestir a una persona o cambiar su atuendo por otros como bikinis apretados, prendas con transparencias o similares. En buena parte de estas peticiones y siempre que el usuario fuera verificado —los que pagan a X, vaya—, Grok accedía sin mayor problema.
La 'bola' fue agrandándose, al igual que lo hacían las denuncias de usuarios y de organismos. Poco después, la red social de Elon Musk pedía disculpas y anunciaba un plan de respuesta para evitar la generación de estos contenidos.
En paralelo, instituciones como la Unión Europea y gobiernos como el de España adelantaban el comienzo de investigaciones y/o expedientes sancionadores contra Grok por la generación de contenidos sexualizados de personas sin el consentimiento de estas.