Groenlandia, bajo la "ansiedad" y la "incertidumbre" del 'síndrome Trump'
El primer ministro groenlandés detalla la "situación grave" que sufren los habitantes de la isla ante su incierto futuro, por mucho que Donald Trump haya prometido que no recurrirá a la fuerza militar.
No todas las enfermedades tienen un cuadro clínico marcado. En Groenlandia viven, desde hace meses, bajo una extraña afección que está condicionando el día a día de su población. Se trata del 'síndrome Trump', un malestar constante y creciente entre los habitantes de una isla convertida en objeto de deseo y de disputa internacional por parte de Donald Trump.
El primer ministro de la isla de soberanía danesa, Jens Frederik Nielsen, ha mostrado su incesante inquietud por los planes de Trump pese a que este ya ha descartado la 'vía militar' para anexionar Groenlandia a EEUU. "El mensaje y el objetivo son claros: Groenlandia debe ser asumida y gobernada por Estados Unidos. Lamentablemente, esto sigue siendo válido y no ha cambiado", ha lamentado el político europeo.
En un comunicado de su Gobierno publicado este lunes, Nielsen no muestra respiro alguno por saber que no habrá —o eso promete Trump— toma por la fuerza por parte de EEUU, puesto que "la visión sobre Groenlandia y sobre su población no ha cambiado: Groenlandia debe vincularse a Estados Unidos y ser gobernada desde allí". Así aparece, al menos, en el principio de acuerdo que Trump celebró haber arrancado a sus contrapartes danesa y groenlandesa hace escasas fechas.
Para el Ejecutivo del inmenso territorio ártico, conocido como Naalakkersuisut, el problema es de base, puesto que EEUU sigue viendo a Groenlandia "como una mercancía" que puede comprarse y, por ende, "los individuos dentro de la población pueden ser comprados".
No es únicamente un problema en lo geopolítico, ni siquiera en lo económico. El primer ministro groenlandés llega a apuntar problemas en la salud de la población local, acostumbrada a un grado de independencia muy elevado y a vivir al margen de prácticamente todo.
"Esto ha generado una gran inseguridad entre todos nosotros. Algunos de nuestros compatriotas sufren graves problemas de sueño, los niños perciben la preocupación y la ansiedad de los adultos, y todos vivimos con una incertidumbre constante sobre lo que puede suceder mañana", advierte Nielsen en el comunicado en nombre del Gobierno.
A su juicio, los poco más de 55.000 habitantes de toda la isla están sufriendo una presión y unas amenazas "completamente inaceptables" y "siguen encontrándose en una situación grave".
Hechos, no palabras
"Se ha dicho de forma clara y contundente [...] pero las palabras por sí solas no son suficientes", admite. Por ello reclama "proteger" a Groenlandia de los planes expansionistas de Donald Trump y toda la Casa Blanca.
En línea con lo expresado anteriormente, Nielsen ha insistido en la necesidad de coperar con sus socios de la UE y la OTAN, por ser parte del territorio de Dinamarca.
Bajo el abrigo del estado danés, el Gobierno de Groenlandia defiende hoy que "no estamos solos, y estamos protegidos. Todos los países de la UE nos apoyan. Cuando las amenazas comenzaron a principios de año, los países europeos de la OTAN y sus jefes de Estado reaccionaron de inmediato con declaraciones de apoyo", ha afirmado.