La paradoja de la defensa europea: gran aumento de gasto por culpa de Trump, pero el 64% del dinero vuelve a Estados Unidos
Los países de la OTAN (excepto España) acordaron elevar el gasto en defensa al 5% del PIB.
La llegada hace poco más de un año de Donald Trump a la Casa Blanca para llevar a cabo su segundo mandato en EEUU ha desatado un gran terremoto en la geopolítica mundial en múltiples ámbitos.
Uno de los aspectos en los que más ha insistido el mandatario norteamericano ha sido en exigir a los países de la OTAN que destinen un 5% de su PIB a gasto en defensa (en concreto, un 3,5% a necesidades militares básicas como tropas, armamento o equipamiento y un 1,5% a infraestructuras relacionadas con la defensa).
Finalmente, en la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya en junio de 2025 se acordó que el objetivo de gasto en defensa para el año 2035 se fijara en ese 5% del PIB. No obstante, España se desmarcó del acuerdo. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, consideró esa cifra "irrazonable y contraproducente", ya que supondría llevar a cabo grandes recortes en el gasto social.
Trump, además, ha decidido poner fin de forma casi total a la ayuda militar a Ucrania. La unión de la exigencia de incremento en gasto en defensa del presidente norteamericano y de la necesidad de paliar la falta de apoyo estadounidense a Ucrania ha provocado que el gasto en defensa europeo se haya elevado de manera abrupta.
De 234.000 a 381.000 millones de euros
Según el último informe de la Agencia Europea de Defensa (EDA), desde el año 2020 al 2025 el gasto militar de los 27 Estados miembros de la Unión Europea ha pasado de 234.000 a 381.000 millones de euros. Ese incremento ha sido posible gracias a que la propia UE ha flexibilizado sus normas de endeudamiento en materia defensiva.
En la comparación específica de 2024 a 2025, el gasto conjunto en defensa de los países de la UE ha aumentado desde 343.000 a 381.000 millones de euros en solo un año, lo que supone una subida del 11%.
Sin embargo, según los datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, las importaciones de armas procedentes de EEUU por parte de los países europeos de la OTAN se sitúan en estos momentos en el 64%. Por lo tanto, el gran crecimiento del gasto en defensa no ha supuesto que Europa deje de depender militarmente de EEUU.