La 'flota mosquito' de Irán: la fuerza naval que vigila el estrecho de Ormuz frente a EEUU
Se encarga de velar por el control marítimo del estrecho. Dos de sus ventajas son su reducido tamaño y su gran agilidad, lo que les permite ser más difíciles de alcanzar.

Estados Unidos e Irán continúan su pulso por el Estrecho de Ormuz. La guerra de Irán, iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel en su conjunto, ha provocado que todas las miradas se centren en este punto, por donde se estima transita el 20% del petróleo mundial.
Irán, que ha utilizado el estrecho como vía de presión y que ha sido uno de los puntos clave para las negociaciones, decidió cerrarlo en un inicio, para después abrirlo tras llegar a un alto el fuego con EEUU.
Esta apertura, sin embargo, no duró mucho, ya que el país volvió a bloquear el tránsito de buques después de que Israel continuase bombardeando Líbano tras anunciar que el territorio no estaba incluido dentro del acuerdo. Esto no solo volvió a elevar las tensiones en la región, sino que además volvió a hundir las bolsas (y a hacer temblar al mercado internacional).
El bloqueo fue suspendido (de nuevo) después de que Israel y Líbano anunciasen una tregua-que vence este domingo- de 10 días. Sin embargo, Irán volvió a anunciar un nuevo bloqueo, tras acusar a Estados Unidos de incumplir el acuerdo y asegurar que Washington no cumplía lo pactado para reabrir la zona marítima.
Y, aunque es cierto que la Armada iraní convencional ha quedado destruida casi al 90%, el país asiático aún cuenta con la conocida como 'flota mosquito', así como con otros mecanismos (como drones o minas), tal y como recordó el propio presidente estadounidense, Donald Trump, en un mensaje publicado en Truth Social.
"La Armada iraní yace en el fondo del mar, completamente destruida: 158 barcos. Lo que no hemos atacado es el pequeño número de lo que ellos llaman barcos de ataque rápido", criticó el republicano, que aún así considera que no se tratan de "una gran amenaza".

Qué es la 'flota moquito'
El control iraní del estrecho de Ormuz (o de Schrödinger) se fundamenta, principalmente, de la conocida como 'flota mosquito', la cual utiliza la Guardia Revolucionaria iraní para seguir manteniendo el poder sobre la zona. Su nombre proviene de su estrategia. Se trata de un gran número de pequeñas embarcaciones (de entre 14 y 17 metros de eslora) que cuentan con una gran rapidez y agilidad, diseñadas precisamente para ostentar el control marítimo.
Se estima, recoge el diario 'El País, que estas lanchas pueden llegar a alcanzar en algunos ejemplos la velocidad de un torpedo, con entre 40 y 70 nudos (unos 75 y 130 kilómetros por hora) o incluso más de 110 nudos (más de 200 kilómetros por hora).
Y, aunque es verdad que hay otras potencias que cuentan con ella (Rusia), destacan por su gran capacidad para custodiar el Estrecho, de 33 kilómetros de ancho, pasando desapercibidas. Y es que, una de sus ventajas, junto a su capacidad para lanzar misiles y drones, es que debido a su reducido tamaño son mucho más difíciles de detectar en imágenes satélite.
Además, suelen estar atadas en muelles con cuevas profundas o bases subterráneas en costas rocosas, lo que dificulta aún más su visualización. Muestra de ello se puede comprobar en la publicación de 'X' (antes conocido como Twitter) compartida por la televisión estatal iraní, donde se puede observar una supuesta base submarina secreta.
Para el experto en geopolítica Ariel Umpierrez, la estrategia iraní se basa en utilizar lanchas a modo kamikaze, pues a menudo son teledirigidas y se encuentran repletas de explosivos y drones, por lo que si bien no son tan útiles para atacar a las embarcaciones, sí que sirven para "molestar" y, especialmente, para "dominar toda esa región".
Según explica el profesor de ciencias políticas en la Universidad de Tennesse, Saeid Golkar, al New York Times, "la armada de la Guardia Revolucionaria Islámica funciona más como una fuerza guerrillera en el mar" y utiliza una táctica basada en "ataques relámpago" en vez de las viejas tácticas de "grandes buques de guerra".
"En una zona angosta como el estrecho de Ormuz, esto ejerce una presión significativa sobre las fuerzas navales estadounidenses", agrega el experto, que considera que la forma de actuar de Irán en este conflicto se encuentra "centrada en el acoso, la desorganización y el aumento del coste de las operaciones estadounidenses, más que en tratar de ganar una batalla tradicional".
Su eficacia se puede comprobar en dos aspectos, principalmente. En primer lugar, en las embarcaciones atacadas y, en segundo lugar, en la insistencia de Estados Unidos en la apertura del estrecho. Se calcula que hasta la fecha la Guardia Revolucionaria ha atacado unas 20 embarcaciones, según recoge la Agencia Marítima Internacional, organismo de las Naciones Unidas.
De hecho, este mismo miércoles, tres grandes buques portacontenedores fueron atacados por esta flota y dos de ellos tuvieron que regresar a los puertos por haber intentado transitar sin el permiso de la República Islámica.
