Rusia reclutó a 1.780 africanos de 36 países para luchar en Ucrania prometiéndoles trabajos civiles y sueldos altos: Kenia exige ahora que paren
El Grupo Wagner sirvió como primer gran 'brazo de reclutamiento' pero los tentáculos de Rusia han llegado mucho más allá.
La 'pesca' de tropas de Rusia en África para llenar el frente en Ucrania se ha topado con un problema para los intereses de Vladimir Putin. El Gobierno de Kenia ha anunciado que Moscú ha aceptado dejar de incorporar ciudadanos kenianos para llevarlos al campo de batalla. .
Ha sido el ministro de Asuntos Exteriores de Kenia, Musalia Mudavadi, quien ha confirmado la noticia. "Hemos acordado que no se debe reclutar a kenianos ", apuntaba este lunes a la prensa tras reunirse con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en Moscú,
El 'no' de Kenia llega tras cuatro años largos de guerra y una campaña de 'captación' incesante de soldados en decenas de países africanos, muchos de ellos aliados estratégicos de Rusia.
Fuentes de la Inteligencia de Ucrania han identificado ya más de 1.780 soldados africanos integrados en el Ejército ruso, procedentes de hasta 36 países del continente.
En esta campaña ha jugado un papel clave el Grupo Wagner, muy asentado en numerosos países de África y, durante los primeros años de guerra, extensión del Estado ruso allí donde este no quería llegar en primera persona.
Sin embargo, muchas de esas captaciones no llegaban en condiciones de voluntarios ni como mercenarios de guerra. Asociaciones de derechos humanos han denunciado las repetidas violaciones por parte de Rusia al llevar al frente a personas engañadas.
Desde el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania en febrero de 2022, hay informaciones de ciudadanos africanos covencidos para viajar a Rusia con la promesa de empleos civiles bien pagados. Sin embargo, esa oferta nunca se materializaba y muchos se veían forzados a una instrucción militar con posterior envío al frente ucraniano.
Estas denuncias han llegado al corazón de Kenia, cuyos datos oficiales revelan un aumento en la cifra de soldados nacionales muertos en las filas rusas, especialmente desde comienzos de 2026. Como consecuencia, detalla el medio alemán Tagesspiegel, las autoridades han clausurado varios centros de reclutamiento y han presentado cargos contra uno de los reclutadores.