Rutte trata de complacer a Trump con un aviso a los "lentos, por decirlo suavemente" aliados europeos para acallar el ruido de salida de EEUU de la OTAN
Durante semanas, también este jueves, Trump ha dejado caer su intención de salirse de la OTAN tras la falta de ayuda en la guerra contra Irán. El secretario general insiste en que ya hay un apoyo "casi sin excepciones" en la alianza.

"Casi sin excepción". Así de "unida" es cómo se mueve la OTAN tras los requerimientos hechos por Donald Trump para que los aliados ayuden a EEUU en su guerra contra Irán. Al menos esta es la versión del secretario general de la alianza, Mark Rutte, que ha dejado varios 'guiños' a su "viejo amigo" estadounidense para intentar calmar las aguas en un momento más que tenso en el cuartel general atlántico.
En respuesta a los globos sonda lanzados por Trump y su equipo de una posible retirada de EEUU de la OTAN, el mandatario internacional ha preferido irse por otros recovecos algo menos directos. Básicamente, ha optado por remarcar que, hoy por hoy, la gran mayoría del bloque está "haciendo todo lo que EEUU ha pedido".
Sus palabras llevan implícita una idea obvia: que no son todos ni lo han sido en todo momento los que han respaldado la ofensiva de Trump y Netanyahu contra Teherán. Rutte no ha querido dar nombres en esa "unidad casi sin excepción", pero sí ha regalado reproches a los aliados europeos, a los que ha afeado haber sido "lentos" en su respuesta a las demandas de apoyo logístico por parte de Trump.
Durante semanas, las redes y las comparecencias del mandatario estadounidense han sido un continuum de faltas a los 31 socios atlánticos... especialmente llamativas en los casos de España, Francia o Reino Unido, que han encadenado vetos o negativas a los planes estadounidenses.
"Cuando llegó el momento de brindar el apoyo logístico y de otro tipo que Estados Unidos necesitaba en Irán, algunos aliados fueron, por decirlo suavemente, un tanto lentos. Para ser justos, también se mostraron algo sorprendidos", ha apuntado Mark Rutte en su discurso este jueves en Washington, durante un foro de debate organizado por la Fundación Presidencial Ronald Reagan.
Siempre sobre la idea del "liderazgo estadounidense", el secretario general de la OTAN ha admitido que la organización se encuentra inmersa en un "cambio profundo", como la presión interna para que "todos los miembros" aumenten sus partidas destinadas a Defensa. Un hito que "sin el presidente Trump" no hubiera sido posible. O no al menos tan rápido, ha añadido.
Pero Rutte, como Trump, sabe que el 2% no es suficiente para contentar a Washington y por ello ha insistido en la necesidad de que todos los miembros lleguen al 5% del PIB, tal y como se firmó en la Cumbre de La Haya.
Hacerlo, ha remarcado el ex primer ministro holandés, "ayudará a asegurar que la OTAN del futuro no es una alianza en la que los aliados europeos dependerán de forma insana de EEUU". Por ello, celebra lo que ha denominado un "cambio de mentalidad" entre los 30 aliados europeos para dar lugar a una "verdadera asociación" con Washington.
