Trump llegará con retraso a Davos: el Air Force One le da un susto en pleno vuelo
El presidente de los Estados Unidos, obligado a volver a Washington después de que un "problema eléctrico menor" fuerce un cambio del avión con el que volaba a Suiza.

Donald Trump llegará a Davos con retraso tras un contratiempo técnico en el Air Force One, un incidente que ha obligado al presidente de Estados Unidos a cambiar de avión apenas minutos después del despegue. El aparato en el que viajaba rumbo a Suiza tuvo que regresar a Washington después de que la tripulación detectara un “problema eléctrico menor”.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha explicado que la incidencia se identificó poco después de despegar y que el avión aterrizó sin problemas en la Base Conjunta Andrews, cerca de la capital. Desde allí, Trump continuará el viaje en otra aeronave para retomar su agenda internacional, aunque con un retraso en su llegada.
El episodio se dejó notar a bordo. Periodistas que viajaban con el presidente relataron que las luces de la cabina se apagaron brevemente tras el despegue, sin que en ese momento se ofreciera una explicación oficial. No hubo riesgo para los ocupantes, pero sí el suficiente para activar el protocolo y dar media vuelta.
El retraso se produce en un contexto de máxima seguridad alrededor del desplazamiento presidencial. La llegada de Trump al Foro Económico Mundial implica un despliegue excepcional, con aviones duplicados, rutas alternativas y una coordinación constante entre los servicios de seguridad estadounidenses y suizos. Un esquema diseñado precisamente para absorber imprevistos sin alterar el fondo del viaje.
Trump participa por tercera vez en el foro que reúne cada año a líderes políticos y económicos en Davos. Está previsto que intervenga este miércoles con un discurso centrado en asuntos económicos internos, como el coste de la vida o el acceso a la vivienda, después de que parte de su electorado le haya reprochado haber priorizado durante su primer año de mandato la agenda internacional, con conflictos como los de Gaza o Ucrania.
Los incidentes aéreos que afectan al presidente o al vicepresidente de Estados Unidos son poco frecuentes, aunque no inéditos. En 2011, Barack Obama abortó un aterrizaje en Connecticut por las malas condiciones meteorológicas. Un año después, en 2012, el avión que transportaba al entonces vicepresidente Joe Biden sufrió el impacto de varias aves en California antes de aterrizar sin consecuencias.
Antes de subir al avión, Trump ya había dejado una frase con cierto aire de presagio. “Este será un viaje muy interesante, no sé qué pueda pasar”, dijo a la prensa. De momento, lo que ha pasado es que Davos tendrá que esperar unas horas más.