La detención del expríncipe Andrés: la historia que hay detrás, lo que le puede ocurrir y cómo hemos llegado a un arresto cuyo motivo no es el que esperábamos
El hermano de Carlos III fue detenido el día de su 66º cumpleaños bajo "sospecha de mala conducta en un cargo público". La sombra de Epstein sigue siendo alargada.
Durante años, el príncipe Andrés de Reino Unido se sintió poderoso. Y, como ocurre algunas veces con este tipo de personas, llegó a creer que sería intocable. A ello ayudó ser no solo un hijo de la adorada e icónica reina Isabel II, sino ser el favorito. Fue también un héroe de la Guerra de las Malvinas en 1982. La gente suspiraba por él. Era todo un icono, lo que unido al favor de su madre y a un carácter tildado como de difícil y despótico, le llevó a pensar que el heredero debía ser él y no Carlos.
Pero por mucho que lo deseara, el príncipe de Gales era otro, y Andrés debía buscar su propio camino dentro de la monarquía, una institución no siempre amable con los segundones que no son capaces de encajar en el sitio que se espera de ellos.
Durante años cultivó amistades inadecuadas, se dejó querer por quien no debería hacerlo nadie, y menos un príncipe. Así que aquellos comentarios divertidos sobre lo fiestero que era Andy, como le llamaba la prensa en su juventud, dejaron de tener gracia cuando se fueron conociendo más detalles sobre su persona y sus actividades.
A todo ello se unió ya no solo una obsesión propia por el dinero —porque al final ha vivido siempre rodeado de privilegios, entre palacios y residencias vacacionales de lujo, y con servicio y personal dispuesto a atenderle las 24 horas del día—, sino la de su exmujer, Sarah Ferguson.
Estuvieron casados entre 1986 y 1992 y son padres de dos hijas, pero siempre han estado pegados el uno al otro por una mezcla entre la necesidad y el interés. Ella ha vivido en una bancarrota permanente por sus elevados gastos, y no ha dudado en venderse al mejor postor y en tratar de que Andrés hiciera lo mismo. Y lo hizo.
Dos de esos amigos con los que nunca debió confraternizar fueron dos auténticos monstruos, tan malvados como millonarios: Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. A ella, la conocía porque era hija del turbio magnate británico Robert Maxwell, que por su posición había tenido vínculos con la familia real británica.
Y fue esta amistad, que durante años ayudó económicamente tanto a Andrés como a Sarah, la que nos ha llevado hasta la detención del señor Mountbatten-Windsor, como se le reconoce después de que Carlos III retirara a su hermano en otoño de 2025 el título al que tenía derecho de nacimiento.
Andrés fue detenido en Norfolk el día de su cumpleaños
Pese a que se podía esperar que ocurriera, ha sido un auténtico shock saber que en la mañana del jueves 19 de febrero de 2026 fue detenido el octavo en la línea de sucesión al trono de Reino Unido. La fecha coincidió con su 66º cumpleaños, y el lugar en el que fue arrestado es Wood Farm, residencia dentro de los terrenos de Sandringham a la que había sido enviado desde el Royal Lodge tan solo unas pocas semanas antes.
Carlos III ordenó su desahucio anticipado de la propiedad real en Windsor después de que los archivos de Epstein revelados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos añadieran más vergüenza a Andrés y a la Corona, que se ha distanciado como ha podido eliminando los privilegios al que fuera hijo favorito de Isabel II y con una declaración del rey en la que, además de poner por delante a las víctimas de Epstein, aseguraba que la casa real estaba dispuesta a colaborar en lo que hiciera falta. ¿Traducción? Que no temblara el pulso a nadie si había que tomar medidas contra Andrew.
Finalmente, el citado día la policía fue vista en Sandringham, y posteriormente, un portavoz de la Thames Valley Police confirmó a BBC la detención: "Hoy hemos arrestado a un hombre de unos sesenta años de Norfolk bajo sospecha de mala conducta en un cargo público".
El arresto llegó después de que se hubiera iniciado una investigación después de que los archivos de Epstein revelaran que Andrés envió información confidencial a Epstein cuando ostentaba el cargo de Representante Especial del Reino Unido para el Comercio e Inversiones Internacionales. También después de que se conociera que una mujer habría sido traficada a Reino Unido por Jeffrey Epstein para tener un encuentro sexual con el expríncipe.
Sin embargo, en las primeras declaraciones de la policía nada se dice de cargos de abuso sexual o de tráfico, sino que se centra en la "sospecha de mala conducta en un cargo público". Así, aunque la opinión pública podría pensar que Andrés sería detenido por delitos sexuales, no parece ser así.
El acuerdo con Virginia Giuffre que le salvó de ir a juicio
En la memoria de todos está Virginia Giuffre, que se suicidó en 2025, tres años después de haber llegado a un acuerdo extrajudicial por el que Andrew debía pagarle 12 millones de libras, reconocer que ella era una víctima y comprometerse a apoyar a quienes han sufrido abuso. Él hizo lo primero, aunque el dinero salió principalmente del bolsillo de su madre, cumplió con lo segundo, aunque sin admisión de culpa, y sobre lo último nada más se ha sabido.
Tras quitarse la vida, se publicó la autobiografía de Virginia Giuffre, en la que contaba cómo el hijo de Isabel II había abusado de ella en tres ocasiones. La primera vez fue en 2001 en Londres en casa de Ghislaine Maxwell, lugar al que ella había sido llevada desde Estados Unidos para conocer al príncipe.
Entonces era menor, aspirante a masajista y había sido captada por Maxwell cuando trabajaba en Mar-a-Lago, la mansión de Donald Trump en Palm Beach situada muy cerca de la de Epstein. En su casa de Florida, Epstein, pedófilo condenado que se suicidó en su celda en 2019, abusó de ella y de otras muchas más chicas con la ayuda de Ghislaine Maxwell. La cómplice está viva y cumpliendo condena.
La razón de su detención deriva de su antiguo cargo
Pero no. Andrew no ha sido detenido por tráfico, ni por abuso, al menos que se conozca, porque la investigación sigue en proceso, sino, como mencionaba anteriormente, por "sospecha de mala conducta en un cargo público".
Esto deriva de un papel que ostentó entre 2001 y 2011 como representante especial de Comercio e Inversión del Reino Unido. Este cargo fue creado a su medida como una forma de tener ocupado al duque de York, al que ya no se sabía cómo entretener.
Por supuesto, Isabel II le apoyó, mientras otros lamentaron que fuera este señor el que dirigiera unas misiones en las que el país iba por delante, y no él. Duró una década porque en 2011 ya había saltado que su relación con Epstein era un problema y empezaban a saberse cosas que Andrés hubiera preferido ocultar.
Por cierto, en 2010, con el criminal sexual ya habiendo sido condenado por primera vez, se obligó al hermano de Carlos III a romper su amistad con el pedófilo. ¿Lo hizo? En absoluto, la relación siguió con él, con Maxwell y por supuesto Sarah Ferguson se aprovechó para sacar tajada y conseguir dinero para poder mantener un caro estilo de vida que le ha llevado a la ruina en varias ocasiones.
Y fue precisamente en 2010 cuando Andrés hizo lo que no debía en relación a su cargo. Se ha acreditado que el 30 de noviembre de ese año envió a Epstein detalles de sus viajes oficiales a Singapur, Vietnam, Shenzhen y Hong Kong e informes de estas visitas. Además, el 24 de diciembre de 2010 le hizo llegar información confidencial sobre inversiones en Afganistán con datos sobre oportunidades de inversión en el país, que estarían supervisadas por las fuerzas británicas y financiadas por el Gobierno de Londres.
Pero hubo más, porque ese mismo año encargó a Amanda Thirsk, su secretaria privada adjunta, que obtuviera un memorando interno del gobierno británico sobre la crisis con Islandia. En aquel momento había un conflicto entre Reino Unido y el país nórdico por los depósitos británicos perdidos en la crisis bancaria de 2008. Tras obtenerla, filtró información a un amigo banquero con intereses en este tema.
Así que parece que Andrés habría utilizado su posición para filtrar información confidencial de Reino Unido a amigos que podrían luego utilizar este conocimientos para su propio beneficio. Nadie se cree que esto fuera por ayudar a sus amigos de forma altruista, sino que algo sacaría a cambio el entonces príncipe.
No tiene inmunidad y puede ser juzgado y condenado
Pero ahora ha ocurrido lo que parecía imposible. BBC News ha sabido a través de Dal Babu, ex superintendente jefe de la Policía Metropolitana, que al detener a Andrés se puede "acceder a equipos informáticos, archivos, fotografías y cualquier otra evidencia”. También registrar el Royal Lodge o Wood Farm.
Por otro lado, Andrew puede ser retenido un máximo de 96 horas, aunque se necesitarían prórrogas. Lo habitual es que pase de 12 a 24 horas privado de libertad si no se presentan cargos. Por primera vez en su vida ha tenido que estar en una celda, con una cama y un baño, y como afirma la BBC, sin trato especial.
Finalizada esta primera detención se presentarán cargos o no contra él. Como señala Daily Mail, si es debidamente acusado de mala conducta en el desarrollo de un cargo público estamos hablando de uno de los delitos más graves que contempla la legislación británica. La pena máxima es la privación de libertad de por vida.
Sin embargo, para llegar a ello primero debe ser acusado, juzgado y condenado por un Crown Court, el órgano principal en Inglaterra y Gales para juzgar delitos penales graves. Ser miembro de la familia real británica, porque recordemos que eso no se lo puede quitar nadie, no le exime de nada. Quien tiene inmunidad es Carlos III como rey.
Las palabras de Carlos III tras el arresto
Y precisamente el rey, consciente de que la corona que ostenta se enfrenta a un desafío, ha hablado tras la detención de su hermano: "He recibido con profunda preocupación la noticia sobre Andrew Mountbatten-Windsor y la sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público".
"Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto será investigado de la manera adecuada y por las autoridades competentes. En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro pleno apoyo y cooperación. Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso". Andrés ya no tiene a nadie que le salve. La pregunta es ¿hasta dónde llegará este asunto? Seguiremos informando...