World Central Kitchen, que ha paralizado sus operaciones, ha explicado que fueron atacados pese a que viajaban coordinando sus movimientos con las IDF, en una zona “no conflictiva” y moviéndose con varios vehículos con su logotipo.
El barco de la ONG española Open Arms, cargado con 200 toneladas de ayuda humanitaria, espera (y se desespera con) el visto bueno para partir hacia la franja.