Desde el mes de julio, el pintor y escultor Antonio López acude cada día a la Puerta del Sol para continuar su cuadro de la célebre plaza madrileña. No es la primera vez que intenta pintar esta obra, pero espera que sea "la definitiva".
Manifestaciones masivas, solidaridad a raudales, ansias de mejora compartidas... El cansancio y la desilusión cuajaron en un movimiento que contagió al mundo.