Los vestigios de su pasado aún son visibles en las ruinas que salpican el paisaje, desde las antiguas murallas hasta los restos de edificios de la época romana.
Totó Riina sembró de bombas y muertos la ciudad, pero Falcone y su colega Borsellino no se amilanaron. Lo pagaron con la vida, pero cambiaron la lucha antimafia para siempre.
Esta es la Sicilia a la que llegan diariamente cientos de personas desesperadas y que los acoge con humanidad y sin protestas. Epicentro de una frontera sur dominada por el Mediterráneo pero que se extiende hasta Canarias en el Atlántico.