La huella climática de la IA llega al Congreso: "El decrecimiento digital es una opción, no necesitamos memes del Jesucristo gamba"
El colectivo Tu nube seca mi río, pionero en España en las luchas del territorio contra el impacto climático de los centros de datos e internet, participa en una jornada parlamentaria en la Cámara Baja.
Internet y la inteligencia artificial no solo marcan la geopolítica actual y la carrera entre EEUU y China. También tienen una importante huella climática. Lo saben en países como EEUU, México, Irlanda, Chile, Países Bajos o Uruguay, donde el aterrizaje de centros de datos de hiperescala (con más capacidad de computación) en zonas con estrés hídrico ha puesto en pie de guerra a numerosos vecinos y colectivos.
Lo saben incluso en Malasia, donde los grandes operadores del mercado empezaron a anunciar proyectos de centros de datos inmediatamente después de que Singapur anunciara una moratoria de licencias para construir nuevos. Singapur alegó que aquella "pausa temporal" era necesaria para equilibrar los consumos "intensivos" de recursos críticos: agua y luz. Por eso se empezaron a levantar al otro lado de la frontera.
Estos centros de datos almacenan información y capacidad de computación: son una parte esencial en la infraestructura digital. Crecen tanto en número como tamaño por el auge de la IA. Las grandes máquinas que albergan sus instalaciones beben agua y consumen mucha luz, ya que para enfriarlas no es suficiente la ventilación. España también se ha convertido en un destino atractivo para su industria captando el interés de multinacionales como Amazon o Meta.
Aragón es uno de los ejemplos más evidentes. Muchos de los centros de datos que se están construyendo en la comunidad se acogen a la figura de Plan de Interés General de Aragón (PIGA) mediante la que los inversores reciben beneficios fiscales: por ejemplo, la exención de pagar impuestos asociados a la construcción en los distintos municipios.
Precisamente la historia de Calatorao, un pueblo de menos de 3.000 habitantes que sumará 13 centros de datos de Blackstone, ha llegado al Congreso. Aurora Gómez, integrante del colectivo Tu nube seca mi río, participó en una jornada parlamentaria analizando este fenómeno, y recordó unos cálculos de AraInfo: Calatorao dejará de ingresar 285 millones de euros en tasas municipales de Blackstone. Más de un siglo de recaudación en un pueblo como ese.
La primera vez que el concepto "decrecimiento digital" llega al Parlamento
Esta jornada tuvo lugar a principios de junio y la convocó IU con el título Medioambiente, mundo rural, extractivismo y renovables. Tu nube seca mi río participó y es uno de los colectivo pioneros en España en asociar el activismo climático con la huella que generan tanto la IA como internet. Por eso fue llamativo que una de las banderas de este grupo activista entrara en el Congreso: era la primera vez que la Cámara Baja oía hablar del término "decrecimiento digital".
Pero esa idea no fue la única que se abordó en su intervenció. Aurora Gómez desgranó algunos de los encuentros internacionales que Tu nube seca mi río mantiene con activistas de otros países. De su experiencia recalcó que "todo está demasiado unido", en ocasiones se ven a titulares de macrogranjas detrás de grandes inversiones en centros de datos. "Y las víctimas también somos las mismas porque solemos ser la gente del mundo rural", destacó. "Hay una enorme concentración de poder".
¿Por qué pasan en pueblos de Aragón lo que ya han vivido antes comunidades en el rural de México o de EEUU? "¿Cómo han entrado las grandes tecnológicas en los pueblos con esa profundidad?", se preguntaba. La respuesta está en la coyuntura actual del mundo rural. "Hay mucho miedo. Está muy despoblado. Se está perdiendo nuestra cultura, nuestra identidad, y los pueblos están deseando que lleguen proyectos y gente joven".
Pero las soluciones, denuncia, no suelen ser las que prometen. "Tenemos muy claro que los daños y el impacto nos lo llevamos nosotros, los beneficios se los llevan ellos. (...) No podemos permitir que nos vendan la IA como una posibilidad de futuro cuando cualquiera con dos dedos de frente sabe que no se puede sobrevivir tres días sin agua. Si la IA se va a beber nuestra agua, como ya ha pasado en muchos sitios, tenemos que plantearnos que no existe futuro en un planeta que no sea habitable".
"El decrecimiento digital solo nos pide volver atrás cinco años"
Aurora Gómez, de Tu nube seca mi río, fue especialmente crítica con la idea de una "transición energética". "No existe esa posibilidad", zanjó. "Tenemos que pensar en el decrecimiento energético". El decrecimiento es la teoría política que promueve la reducción paulatina, voluntaria y controlada de la producción y el consumo (en especial en países del Primer Mundo) para alcanzar unos umbrales sostenibles con el planeta.
"Cuando pensamos en decrecimiento hay quien piensa que es perder calidad de vida. No, es mantener la vida. Pero es que cuando pensamos en decrecimiento digital estamos hablando de volver atrás solo cinco años: quedémonos con un internet mejor, sin publicidad, sin vigilancia, sin inteligencia artificial. No nos hacen falta memes de gatitos ni nos hacen falta imágenes generadas por IA", abundó la especialista.
Gómez, de Tu nube seca mi río, también incidió en que las "imágenes generadas por IA o estupideces como el Jesucristo gamba o cualquier otra ocurrencia" no son esenciales. El Jesucristo gamba fue un meme viral en Facebook generado por IA que visualizaba una imagen de Jesucristo con elementos de una gamba, y que resucitó la teoría del internet muerto.
El decrecimiento digital, en palabras de los activistas de Tu nube seca mi río, es "una de las opciones más sencillas para reducir muchos de estos problemas medioambientales". "Es una opción muy fácil que recomiendo que reglemos" cuando la corriente internacional "habla de desregular".