Abascal, te equivocas: más del 67% de los españoles se siente seguro volviendo a casa por la noche, según el CIS
El Centro de Investigaciones Sociológicas ha emitido un estudio que refleja los principales temores de la ciudadanía. Entre ellos, sólo el 7,9% no se siente nada seguro caminando solo por zonas que conoce al anochecer.
El miedo ha sido históricamente una de las herramientas políticas más eficaces para movilizar al electorado. En los últimos años, distintos partidos de extrema derecha por todo el mundo han recurrido con frecuencia a este recurso para reforzar determinados marcos narrativos, especialmente en torno a la inmigración y la seguridad ciudadana. Aquí, en España, esta estrategia ha sido especialmente visible en el discurso de Vox y de su líder, Santiago Abascal, quienes han situado el miedo a la migración y a la supuesta degradación de la seguridad en los barrios como uno de los ejes centrales de su mensaje político en todas y cada una de las campañas que han afrontado.
Los ejemplos son innumerables, pero hagamos un breve recuento de alguno de ellos. Desde el controvertido cartel difundido durante las elecciones de la Comunidad de Madrid hasta las reiteradas advertencias sobre una supuesta "invasión" de menores migrantes o las afirmaciones constantes acerca de una "inseguridad latente" en los barrios españoles, la apelación al miedo ha sido una de las principales puntas de lanza de su estrategia comunicativa.
Sin embargo, los datos ofrecen una imagen mucho más tranquilizadora de la percepción social. Según un estudio publicado este lunes por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre los miedos y preocupaciones de la ciudadanía, el temor a la inseguridad no ocupa el lugar predominante que a menudo sugieren los discursos de la extrema derecha.
Uno de los indicadores más claros es la percepción de seguridad en el entorno cotidiano. Ante la pregunta "¿Hasta qué punto se siente seguro caminando solo por determinadas zonas del lugar donde vive después de anochecer?", los resultados muestran una percepción mayoritariamente positiva. Cerca del 30% de la población afirma sentirse "muy segura" realizando estos trayectos nocturnos, mientras que un 37,7% asegura sentirse "bastante segura". En conjunto, más de dos tercios de los encuestados transmiten una sensación de seguridad relativamente alta en su entorno inmediato.
Las respuestas que reflejan inseguridad existen, pero son considerablemente menores. Aproximadamente un 22% de los participantes en la encuesta afirma sentirse "poco seguro" al caminar solo por determinadas zonas durante la noche. Por su parte, el sentimiento de inseguridad más intenso —quienes declaran sentirse "nada seguros"— apenas alcanza el 7,9% del total. Aunque la preocupación por la seguridad forma parte del debate público, no se traduce necesariamente en una percepción generalizada de peligro entre la población.
Los miedos vinculados a la política y a las condiciones materiales
El estudio del CIS también explora otros temores presentes en la sociedad, algunos de ellos relacionados con el clima de tensión política actual. La polarización ideológica y la creciente confrontación en el debate público parecen haber dejado huella en la percepción de parte de la ciudadanía. Ante la pregunta sobre el miedo a ser perseguido o señalado por las propias ideas políticas, los resultados revelan la inquietud: cerca de un 25% de los encuestados afirma sentir un "miedo máximo" ante esta posibilidad. En el extremo contrario, solo el 19,4% declara no tener "ningún miedo" a este respecto.
Más allá de la esfera política, los temores más extendidos entre la población se relacionan con las condiciones materiales de vida. El acceso a la vivienda aparece como una de las principales preocupaciones sociales. Según el estudio, alrededor del 30% de los encuestados reconoce que uno de sus mayores miedos es no poder pagar la hipoteca o el alquiler. En contraste, quienes aseguran no sentir ninguna preocupación por esta cuestión ni siquiera alcanzan el 14% del total.
Esta situación confirma el peso creciente de la crisis de la vivienda y la inseguridad económica en la percepción social. En el ranking de preocupaciones recogido por el CIS, el temor a no poder afrontar los gastos de vivienda se sitúa entre los más relevantes, sólo por detrás de otros miedos profundamente arraigados como padecer una enfermedad grave, que el salario no permita mantener unas condiciones de vida dignas, perder el empleo, sufrir la soledad o afrontar la muerte de un ser querido.
En conjunto, los datos apuntan a una realidad compleja: mientras ciertos discursos políticos enfatizan el miedo a la inseguridad o a la inmigración, las preocupaciones más extendidas entre la ciudadanía parecen estar mucho más vinculadas a la estabilidad económica, la salud y las condiciones materiales de vida.