El Sindicato de Inquilinas exhibe su fuerza en Madrid: "Si no nos hubiéramos organizado la prórroga de alquileres no existiría"
La organización llena hasta la bandera el salón más grande de la librería y ateneo La Maliciosa, en Madrid, para resolver dudas de más de un centenar de arrendatarios.

Lo intuían cuando su web Poder Inquilino con toda la información sobre el decreto de prórroga de alquileres empezó a experimentar problemas técnicos. El aluvión de visitas fue brutal. "Y la cantidad de correos que hemos recibido estos días es absurda". El Sindicato de Inquilinas ha exhibido su fuerza este viernes en Madrid en una asamblea a la que han acudido más de un centenar de personas a resolver dudas y afiliarse.
La organización ha protagonizado estos días buena parte del debate público en torno al decreto que los ministros de Sumar consiguieron impulsar en el Consejo de Ministros extraordinario en el que el Gobierno aprobó su paquete de medidas contra los efectos económicos de la guerra en Irán. Fruto de aquella reunión nacieron dos decretos: una con rebajas fiscales, ya convalidado en Cortes.
El otro, el decreto con medidas sobre la vivienda que peleó el socio minoritario del Gobierno, se debatirá en el Congreso dentro de un mes. Tanto las fuerzas a la izquierda del PSOE como el propio Sindicato de Inquilinas son conscientes de que ese decreto puede no ser convalidado en la Cámara Baja y en consecuencia sus efectos decaigan. por eso la asamblea de este viernes ha servido para llamar a la acción.
Sin embargo, a pesar de que las medidas del decreto decaigan en abril, los servicios jurídicos del Sindicato de Inquilinas entienden que la petición de prórroga puede mandarla ya cualquier inquilino, aunque su contrato de arrendamiento venza dentro de unos meses. Se trata de comunicar a la propiedad tu voluntad de permanecer en el domicilio alquilado acogiéndose al real decreto aprobado y ahora mismo en vigor.
Ni el casero tiene que dar recibo ni puede rechazarlo. Es una comunicación formal que se recomienda hacer mediante fórmulas que den garantía jurídica de que esa notificación se ha recibido. Lo más sencillo: un burofax. El Sindicato de Inquilinas tiene muy medida su estrategia. Llevan años en la calle y pensando en ella y ya la están poniendo en práctica tanto en estas circunstancias como en la cantidad de bloques en lucha de Madrid.
"Llevamos desde 2025 denunciando la gran renovación, que en este 2026 se iban a rescindir 600.000 contratos de alquiler y eso iba a provocar que 600.000 hogares acabaran en una situación de vulnerabilidad absoluta", explicaban varias militantes del Sindicato de Inquilinas de Madrid al inicio de la asamblea. "Esta prórroga era necesaria y llevábamos con esta campaña muchos meses", sentenciaban.
"Los derechos hay que conquistarlos"
El Sindicato de Inquilinas celebra todas las semanas en diversos puntos de la ciudad de Madrid, si bien la de los viernes es la más concurrida por ser la asamblea "de bienvenida" para curiosos y potenciales afiliados. La de este viernes ha sido más concurrida de lo habitual, pues el salón de actos del ateneo La Maliciosa, en el distrito de Arganzuela, se ha atestado de curiosos e inquilinos con dudas.
El espacio ha servido precisamente para eso, para resolver dudas. Hasta bien entrada la noche, varios militantes del Sindicato de Inquilinas han ido resolviendo con paciencia muchas de las preguntas. El aforo se había abarrotado de tal forma que incluso fue necesario que parte de la asamblea continuara de forma paralela en otra sala para abordar puntos que no tuviesen que ver con el decreto de prórroga de alquileres.
"Los derechos hay que conquistarlos", explicaban en la reunión. "El Gobierno ha sacado esto y puede ser que se tumbe en 30 días. Tenemos que ser muy conscientes y no perder el foco: no estamos aquí para hacer el trámite, para enviar estas comunicaciones. Estamos aquí para pelear por nuestros derechos".
Por supuesto, en espacios como este es también habitual encontrar y escuchar historias desgarradoras. Una mujer que acaba de notificarle a su casero que va a ser madre ha visto cómo ha recibido por respuesta un aumento del precio de la renta. Una madre soltera también ha comprobado cómo el propietario del inmueble que arrienda espera expulsarla en los próximos meses invocando la cláusula del "familiar".
Esa cláusula es la artimaña que, según explican en el Sindicato de Inquilinas de Madrid, han encontrado muchos propietarios para rescindir un contrato. "La ley ampara reclamar la vivienda cuando es para uso personal. Pero no puede ser mentira: sería fraude de ley. Es la vía que han encontrado muchos caseros. Y no es lo mismo tener en frente a un inquilino desinformado que a un inquilino informado y con el respaldo del sindicato".
Pero lo importante, enfatizaba el Sindicato de Inquilinas en esta asamblea especial, es por un lado celebrar lo conquistado, y por el otro "perder el miedo". "La patronal inmobiliaria está tratando de meter mucho miedo. Nosotras vamos a acogernos a esta prórroga". "Estamos contentas de que el trabajo sindical haya dado sus frutos". Y el trabajo no quedará ahí. La siguiente estrategia ya tiene nombre. "Nos quedamos".
