En 'The Guardian' comparan lo que está haciendo la ultraderecha en España directamente con la Inquisición: "Igual que hace 500 años"
El periódico británico hacer referencia a uno de los productos estrella de la gastronomía española, el jamón, y señala que, pese a ser exquisito, muchos lo utilizan como un elemento discriminatorio y raíz de la identidad católica.
La gastronomía española es una de las marcas de identidad de nuestro país. Los productos y manjares se expanden de punta a punta de la península y también en los archipiélagos. Morcilla, torreznos, paellas, cocidos, cachopo, ensaladillas... Si empezamos a enumerar, la lista podría llegar a ser infinita. Sin embargo, si hay un producto que representa más allá de las fronteras, ese es, sin lugar a dudas, el jamón.
El periódico británico The Guardian también es consciente de ello, pero ha ido más allá para analizar cómo este producto se ha fundamentado como uno de los pilares principales de la cultura española. "Su posición en la cultura española trasciende el mundo de la comida: Javier Bardem y Penélope Cruz se conocieron durante el rodaje de Jamón Jamón", resalta. Sin embargo, más allá de referencias cinematográficas, futbolísticas, como la segunda camiseta del CD Guijelo que viste en forma de jamón; e incluso popular, como los sorteos de las patas que cuelgan del techo en ciudades como Morella, el jamón tiene otro pasado.
Pese a la alegría que da el jamón ibérico y su estrecha relación con las costumbres españolas, este producto identitario también guarda una historia oscura que el periódico británico no ha pasado por alto y que corre el riesgo de resurgir en esta época donde la extrema derecha se encuentra en alza. Y es que, históricamente, el jamón también ha jugado un papel de exclusión social.
Historia del jamón y la Inquisición
En 1478, tiempo de la Inquisición española, se realizó la persecución de lo que algunos consideraron herejes. Es decir, cristianos conversos del judaísmo o del islam, muchos de ellos seguían practicando su religión en secreto. Entonces, el consumo de jamón se convirtió en un símbolo de la identidad católica y una forma de excluir a aquellos que no lo tomaban por cuestiones de fe.
Musulmanes y judíos empezaron a colgar, en forma de respuesta, chorizos en vez de jamón, otros incluso cocinaban jamón que no tenían intención de comer para que el olor llegara a vecinos y transeúntes, lo que podía camuflar la sospecha. Las matanzas de cerdo se convirtieron en parte del ADN popular y aquellos que no estuvieran presentes se convertían directamente en sospechosos.
"No estoy seguro de cuán ampliamente se comprenda el legado de la Inquisición en la dieta española, pero ver que la historia se repite es señal de que el pasado no se ha asimilado plenamente", escribe el periodista de The Guardian Abbas Asaria resaltando que "comer jamón se está utilizando una vez más en línea como un arma de exclusión social entre la juventud española de extrema derecha contra personas de origen musulmán y norteafricano".
De hecho, el periodista también menciona en su escrito una noticia nacional, aquella que se produjo por la realización de publicaciones virales hechas por IA que hacía camisetas y fundas de móviles de jamón. Dichas imágenes también presentaban un superhéroe llamado Ham-Man quien, según las mismas, "protegía a las personas de ser asaltadas por inmigrantes ilegales de origen magrebí y norteafricano".
Lamine Yamal y el racismo
"Este meme ha sido popular durante años entre la extrema derecha española como una forma de perseguir a los inmigrantes musulmanes", resalta Asaria. "Cuando se permite que prejuicios como este pasen desapercibidos en forma de memes y videos en redes sociales, inevitablemente se extienden a la vida real", prosigue. También menciona la victoria de España en la Eurocopa de 2024, donde un grupo de aficionados cantaron "Lamine Yamal come jamón".
"Puedes haber nacido en España, marcar el gol del torneo que da la victoria en la semifinal y dar la asistencia para el primer gol de la final, y sin embargo, para algunos españoles, la Inquisición no ha terminado", concluye el periodista poniendo de manifiesto que, aunque haya pasado medio milenio, la inquisición y sus prácticas siguen presentes en el país y aumentando con el auge de la extrema derecha.