Marruecos rompe el silencio sobre la crisis en Ceuta: asegura que no la quería y pide el regreso de los migrantes
La embajadora marroquí en España sostiene que Rabat trabaja con el Gobierno español para resolver la situación y defiende que ambos países mantienen una cooperación "ejemplar" en materia migratoria y de seguridad.

Marruecos ha roto su silencio sobre la crisis migratoria que vive Ceuta, donde en las últimas horas miles de personas han cruzado de forma irregular la frontera, obligando al Gobierno español a reforzar la seguridad con el despliegue del Ejército.
La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, ha asegurado este jueves que la situación es "no querida por el reino de Marruecos" y ha afirmado que el Ejecutivo de Rabat desea que quienes han entrado en la ciudad autónoma regresen a su país.
"El Gobierno de Marruecos pide y quiere que estos conciudadanos que han atravesado la frontera vuelvan a nuestro país. No es algo que nos complazca; queremos siempre una inmigración ordenada y segura para todos", ha declarado.
"Una situación difícil" fuera de la voluntad de Rabat
Benyaich ha realizado estas declaraciones durante el acto celebrado en Madrid con motivo del XXVII aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, una fecha especialmente simbólica en Marruecos y que coincide con la crisis abierta en la frontera de Ceuta.
La diplomática ha definido lo ocurrido como una "situación difícil" que, según ha insistido, se ha producido "fuera de la voluntad" de Marruecos.
Además, ha explicado que los ministros de ambos países permanecen "en continuo contacto" para tratar de gestionar la situación y encontrar una solución.
Defensa de la cooperación con España
Antes de referirse a la crisis migratoria, la embajadora quiso poner en valor el momento que atraviesan las relaciones entre Madrid y Rabat.
Según Benyaich, ambos gobiernos mantienen un "diálogo permanente", basado en la coordinación y el respeto mutuo, que ha convertido su relación bilateral en un "referente internacional".
En ese sentido, destacó especialmente la colaboración en materia de seguridad.
"Podemos felicitarnos por la cooperación ejemplar en seguridad, en la lucha contra el terrorismo y contra la inmigración ilegal y las redes de tráfico de personas", afirmó. Asimismo, defendió que tanto España como Marruecos han apostado siempre por una "inmigración regular, ordenada y circular".
Primeras explicaciones oficiales
Las declaraciones de Benyaich constituyen la primera reacción pública de alto nivel por parte de Marruecos desde que comenzó la entrada masiva de migrantes en Ceuta.
Su mensaje llega en un momento de máxima tensión diplomática y política, después de que el Ejecutivo español movilizara al Ejército para reforzar la seguridad en la ciudad autónoma y mientras ambos gobiernos mantienen contactos para intentar reconducir una crisis que inevitablemente ha reavivado el recuerdo de la vivida en mayo de 2021, cuando unas 10.000 personas cruzaron la frontera ceutí en apenas dos días en plena crisis entre Madrid y Rabat.
Aunque la embajadora ha insistido en que la situación no responde a la voluntad de Marruecos, sus palabras evidencian que ambos países trabajan ya de forma coordinada para intentar contener un episodio que vuelve a poner a prueba una de las relaciones más sensibles de la política exterior española.
