Carles Tamayo, periodista de investigación, contra las 'cookies': "Hay una frase que odio bastante: yo no tengo nada que esconder, por lo tanto sí a todo"
Este profesional afirma que ha comprobado que la letra pequeña que nadie lee antes de aceptarlas permite la cesión de tus datos e imágenes para todo.
¿Qué implica dar a "aceptar cookies"? A esta pregunta da respuesta el periodista de investigación Carles Tamayo, quien analiza lo que implica dar a ese botón para el mercado de los datos y afirma sobre los que le dan sin problema: "Hay una frase que odio bastante y es 'yo no tengo nada que esconder y por lo tanto sí a todo'", según ha contado en TVE.
Pero es que en "la letra pequeña que nadie suele leer pone que abriéndote una cuenta y aceptando esas 'cookies' tienen derecho a ceder tus datos para todo lo que quieran, incluso para publicidad", afirma el periodista, "e incluso tus fotos".
Carles Tamayo ha realizado una serie que se está emitiendo actualmente en TVE, llamado Se nos ha ido de las manos, y un capítulo trata sobre este tema porque "es una de las cuestiones que, como sociedad, hemos normalizado, pero se nos han ido de las manos, desde puntos de vista muy diferentes, de la gente más joven a la más mayor", explica.
En ese programa demuestran activamente cómo aceptar todas las cookies sin leer la letra pequeña puede poner en riesgo tu privacidad. En primer lugar, existe el peligro de permitir a las empresas crear un perfil detallado de tus hábitos de navegación, rastrear tus intereses y compartir estos historiales con terceros para bombardearte con publicidad personalizada.
Además, las cookies de terceros registran qué páginas visitas, cuánto tiempo permaneces en ellas y qué productos buscas, creando un perfil sobre tu comportamiento. Y toda esa información se utiliza para mostrar anuncios hiperespecíficos en internet, es decir, publicidad invasiva, o redes sociales.
Además, está la cuestión mencionada por Tamayo de la venta de datos, ya que, en algunos casos, si las plataformas no gestionan adecuadamente la normativa de protección de datos, tus historiales podrían ser vendidos a otras corporaciones. A esto hay que añadir que puede existir un riesgo real de sufrir robo de sesión.
Es decir, si alguien accede a tu dispositivo (como, por ejemplo, a través de un teléfono móvil que hayas perdido), las cookies de sesión que estén aún activas podrían permitir al ladrón entrar a tus cuentas sin necesidad de volver a escribir las credenciales. Incluso en cuentas bancarias o personas que puedes tener protegidas con contraseñas, pero que has dejado abiertas, aceptando todos los requisitos que te pedían, pensando que nadie más iba a acceder a él.