Construye una piscina natural sin cloro para su familia: el agua es tan cristalina que los peces limpian el fondo por sí solos
El propio ecosistema se encarga de conservar la transparencia del agua.
Con la llegada del verano y las altas temperaturas, las piscinas vuelven a convertirse en uno de los lugares más buscados para refrescarse y disfrutar del tiempo en familia. Sin embargo, cada vez más personas buscan alternativas que reduzcan el uso de productos químicos y sean más respetuosas con el medio ambiente. En ese contexto, una piscina natural construida en Bali ha llamado la atención por su original sistema de limpieza.
Lejos del cloro y de los sistemas de filtración convencionales, esta piscina funciona como un auténtico ecosistema. Diseñada por Norm van Hoff en el Bali Eco Lodge, el agua se mantiene limpia y transparente gracias a la combinación de cascadas, grava, plantas acuáticas y pequeños peces y camarones que colaboran de forma natural en la limpieza del fondo, reduciendo al mínimo la necesidad de mantenimiento químico.
En lugar de recurrir a tratamientos químicos, el agua circula continuamente por un sistema de cascadas y lechos de grava que la filtran y oxigenan. Al mismo tiempo, una zona húmeda con plantas acuáticas actúa como un filtro biológico que elimina los nutrientes responsables de la proliferación de algas, manteniendo el agua limpia durante todo el año. De esta forma, el propio ecosistema se encarga de conservar la transparencia del agua con una intervención mínima.
Flora y fauna unidas en el mantenimiento
Según recoge el medio CPG Click Petróleo y Gas, uno de los grandes protagonistas del sistema es el vetiver, una planta conocida por sus profundas raíces y ampliamente utilizada en proyectos de depuración de aguas. Bajo las balsas flotantes, sus raíces forman una densa red que atrapa partículas y absorbe nutrientes, creando además un refugio ideal para pequeños peces, camarones y otros organismos que contribuyen al equilibrio del ecosistema.
Precisamente, esta fauna también desempeña un papel esencial, ya que ayudan a mantener el fondo limpio y sirven como indicadores naturales de la calidad del agua. Más concretamente, los pequeños peces se alimentan de restos orgánicos e incluso mordisquean suavemente la piel de los bañistas que permanecen inmóviles, creando un curioso efecto similar al de los conocidos spas de peces del sudeste asiático.
No obstante, mantener un ecosistema vivo también exige ciertos cuidados. El uso de protectores solares puede afectar a las plantas y animales que habitan la piscina, por lo que el alojamiento recomienda evitarlos antes del baño siempre que sea posible. Aun así, el sistema está diseñado para soportar pequeñas alteraciones sin perder su equilibrio natural, demostrando que es posible mantener una piscina limpia aprovechando los propios procesos de la naturaleza.