Gemma Parramon, psiquiatra: "Tengo pacientes que 10 días al mes no pueden levantarse de la cama. No les puedo decir que son exageradas y que se aguanten"
Para la médica, hay realidades invisibilizadas a las que hay que poner solución cuanto antes.
Pocos conocen el trastorno disfórico prementrual. Según la Oficina para la Salud de la Mujer del Gobierno de Estados Unidos, se trata de un problema de salud que es similar al síndrome premenstrual (SPM) pero mucho más grave: causa irritabilidad severa, depresión y ansiedad durante una o dos semanas antes del inicio del período menstrual. En una conversación con El País, la doctora Gemma Parramon asegura que afecta afecta a entre un 3% y un 6% de las mujeres y poco se habla de él.
La psiquiatra, que ejerce en consulta desde el hospital Vall d'Hebron de Barcelona, asegura que tiene pacientes con este diagnóstico que son incapaces de hacer una vida normal. "Yo entiendo que el movimiento feminista no se haya encontrado cómodo hablando de esto porque es un argumento que apoya esta idea de que las mujeres somos inestables, débiles y que, en algún momento de nuestro ciclo, no se nos puede hacer caso", explica la doctora.
"Es [un trastorno] difícil de encajar, pero, aunque es un porcentaje pequeño de afectadas, yo no puedo obviar a aquellas mujeres que realmente lo pasan muy mal con esto", confiesa la doctora en sus declaraciones. Dice que cuando le llega una paciente "y te cuenta que 10 días al mes no puede levantarse de la cama, que se siente fatal y que solo quiere morirse, tú no le puedes decir que es una exagerada, que son cambios hormonales y que se aguante". "Tenemos que buscar una solución", determina.
La etiqueta de "histéricas"
Para Parramon, la etiqueta de mujeres histéricas "nos ha callado". Para ella, el sexo femenino se ha ido relegando "como si solo fuéramos reproducción y sexo". "Esto nos ha pesado muchísimo", asume. "Es terminología que se nos ha ido adoptando a nivel popular para quitarnos importancia", agrega.
De hecho, ella opina que detrás de toda la etiqueta se ha escondido mucho desconocimiento médico. "Totalmente. El término médico ha ido evolucionando a lo que ahora llamamos trastornos conversivos y disociativos, que son síntomas neurológicos sin causa evidente", explica. "A la medicina le ha costado mucho decir 'no lo sé'. Parece que culpamos a la persona que tiene el síntoma", cree.
"La base es talla única y nos hacen encajar en formas que no están hechas para nosotras. La talla única es hombre, sano y blanco. No encajan personas negras, niños, ancianos ni mujeres, por ejemplo", dice en su entrevista con el diario El País.